Alfonso Cano

Noviembre 09, 2011 - 12:00 a.m. Por: Alfredo Carvajal Sinisterra

Al escuchar la noticia sobre la muerte de Guillermo León Sáenz, alias Alfonso Cano, jefe supremo de las Farc, me surgieron recuerdos de hechos que ocurrieron hace ya más de cinco lustros, cuando con un grupo de empresarios, políticos y periodistas participamos en un encuentro con la cúpula de esa organización guerrillera, en Casa Verde, sus cuarteles generales, situados en las inmediaciones del cañón del río Duda.Allí tuvimos la oportunidad durante un día de intercambiar opiniones con los jefes máximos, y aunque un día es muy poco tiempo para formarse un concepto de sus personalidades y sus roles, pudimos corroborar la información que ya habíamos recopilado con anterioridad. Para los asistentes fue claro que ‘Jacobo Arenas’ era el vocero y ‘Manuel Marulanda’ el líder absoluto. Los otros dos personajes subversivos con quienes tuvimos la oportunidad de conversar fueron: ‘Alfonso Cano’ y ‘Raúl Reyes’. El primero, sin duda, ideólogo ilustrado, y el segundo con apariencia y alma de guerrero.En aquella ocasión, ‘Jacobo Arenas’ hablando a nombre del movimiento subversivo oficializó el lanzamiento de la Unión Patriótica, partido político de la izquierda que tuvo una vida muy efímera por razones conocidas. Fue atacado visceralmente, a sangre y fuego, tanto por la extrema derecha, como por los más fanáticos izquierdistas, quienes estaban convencidos que las armas eran el único camino a su alcance para llegar al poder.El antropólogo Cano se incorporó al movimiento subversivo en la década del 70, inspirado en los movimientos guerrilleros que surgieron a raíz de los éxitos obtenidos por Fidel Castro en Cuba y del ejemplo del emblemático ‘Che’ Guevara. Han transcurrido muchos años y el mundo ha dado muchos tumbos desde cuando él tomó esta decisión.El orden imperante es muy distinto al de hace cuatro décadas. Fidel, el libertador de Cuba, en quien se inspiró, ahora es un dictador que controla los destinos de un pueblo encadenado, en donde disentir ideológicamente es penalizado con prisión. Los modelos económicos socialistas de Rusia y Europa Oriental fracasaron y los descendientes de Mao Tse Tung adoptaron el modelo capitalista, con tanto éxito que hoy son la segunda potencia económica mundial con la perspectiva de convertirse en la primera en tan solamente dos décadas.En Colombia las circunstancias políticas y económicas prevalecientes son muy distintas a las de hace 40 años, aunque persisten injustas desigualdades en los ingresos, el país ha progresado considerablemente y se ha disminuido la pobreza. Cuando el Sr. Cano decidió empuñar las armas, los movimientos subversivos tenían cierta favorabilidad en las encuestas de opinión pública; ahora esos índices no alcanzan el 3%. La ciudadanía rechaza de plano los crímenes cometidos por las Farc. Sus ideales han sido contaminados por sus vínculos con el narcotráfico, el reclutamiento forzado de menores, el secuestro y las demás conductas punibles que utilizan contra la población inerme.Hoy en día nuestras Fuerzas Armadas está mucho mejor preparadas para enfrentar la subversión que en el pasado. Prueba de ello son los éxitos recientes.Varios ex guerrilleros son parte del establecimiento, donde ostentan cargos importantes. La reciente elección de Gustavo Petro a la Alcaldía de Bogotá confirma esta realidad; lo que prueba que es posible llegar al poder por medios democráticos.La muerte de Cano es un triunfo de nuestras FF.AA., que anhelamos se convierta en otro argumento convincente de la inutilidad de la guerra para imponer una ideología.

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