Separador perjudicial

Enero 22, 2011 - 12:00 a.m. Por: Alfonso Ocampo Londoño

Recientemente se realizó una división o separación de las dos vías de la Carretera Panamericana que tiene muy preocupados a muchos de la vecindad, y por la que, a la larga, sufrirán todos los habitantes de Cali. Ya se han presentado los problemas que esto causa y no se ha dado respuesta, principalmente, al porqué se hizo esta separación sin hacer retornos, lo que está causando serios problemas a quienes la transitan y a quienes trabajan o viven cerca. No se sabe qué entidad es la responsable, si es la Oficina de Planeación de Cali o la Nación que dirige las carreteras principales; y esta una de esas vías ya que lleva al sur de Colombia.Sólo se puede pasar de un lado a otro cuando se llega al límite con Jamundí, ya que este es el único retorno que se tiene. Si se necesita un médico, un servicio de salud, ambulancia, Policía o Fuerza Pública por problemas de violencia, tienen que demorarse pues la distancia se ha incrementado en unos 15 kilómetros o más. Igual sucede con los restaurantes y algunas tiendas que han visto disminuir notablemente la clientela pues deben sufrir el mismo problema; por eso ya ha habido respuestas de hacer paros de vehículos para que sientan lo que sucede, pero todo ha sido en vano. Hay que anotar que en esta vía hay también colegios e instituciones de educación superior o tecnológicas, cuyos alumnos y sus padres van a sufrir los problemas ya anotados. ¿Por qué no se hacen varios retornos? Esa sería una solución bastante aceptable y todavía se puede.Quienes vivimos en la margen izquierda, de norte a sur, de la Vía Panamericana hemos tenido que limitar las salidas y hacerlas por una seria necesidad o emergencia para así evitar semejante viaje. Mencionando mi caso particular, lo que antes nos significaba un kilómetro para ir a la Iglesia o poner gasolina, ahora se ha convertido en 16 kilómetros; es algo absurdo y demencial y, por lo tanto, mayor gasto de combustible. Ya es hora de que las autoridades de Cali o la Nación acepten el error cometido y lo corrijan.Sería muy importante que los vecinos, propietarios de los restaurantes y tiendas del camino nos unamos y estudiemos lo que se debe hacer. Hay que analizar si se debe poner una acción de tutela o, inclusive, pensar si hay argumentos de reclamaciones por los perjuicios causados.

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