Prioridad: la paz

Prioridad: la paz

Enero 19, 2013 - 12:00 a.m. Por: Alfonso Ocampo Londoño

Hemos iniciado un nuevo año en el que debemos analizar y definir prioridades. El mayor anhelo que tenemos los colombianos y los de los países vecinos es que este año se consolide la paz en la Nación. Ya hemos tenido en los últimos 50 años decenas de conflictos políticos, subversivos, violencia y delincuencia común que hay que borrar para poder disfrutar la paz que merecemos.Los grupos sediciosos no habían querido negociar de verdad y aunque dicen que ahora lo desean, sus actuaciones muestran lo contario y creen que pueden imponer las condiciones para llegar a la paz. Las Fuerzas Armadas les han infligido muchas derrotas pero esto lo contestan con ataques a la población donde no hay fuerzas para detenerlos. Estando en la negociación dijeron que harían una tregua hasta el 20 de enero pero ahora han anunciado que harán ataques mayores.Como cristianos que somos los colombianos debemos señalar algunos aspectos importantes al verdadero concepto de paz. El concepto fundamental de Paz que debemos tener es la enseñanza que Dios nos ha dado : “Paz a los hombres de buena voluntad”; ésta es la fórmula para que se pueda hacer la Paz en Colombia. Significa perdón, olvido, comprensión y otorgarse mutuamente confianza en el futuro. No es una regla fácil de seguir, máxime cuando se han causado heridas en ambos lados, pero es la única con la cual es posible lograr la paz. Ya se han probado otras, entre ellas la fuerza y no se ha podido lograr totalmente, aunque el bando de la guerrilla está muy debilitado. Lo único es que el Gobierno los ha podido mantener a raya y sin avanzar. También está probado que la guerrilla no puede tumbar al Gobierno. Esto ya lo deben saber ellos y por eso están negociando.El papa Juan XXIII en proceso de canonización escribió la encíclica ‘Pacem in Terris’ que empieza: “La paz en la tierra, profunda aspiración de todos los tiempos no se puede establecer, ni asegurar si no se guarda íntegramente el orden establecido. Todos ser humano tiene derecho a la existencia, a la integridad física, a los medios indispensables para un nivel de vida digna, especialmente a lo que se refiere a la alimentación, vestido, habitación, descanso, atención médica y servicios sociales necesarios”. Esto coloca la paz en otra esfera más humana fuera de la enseñanza religiosa. Juan Pablo II dijo: “No hay paz sin justicia, no hay justicia sin perdón, para la recuperación de las heridas abiertas son esenciales ambas, la justicia y el perdón”. Y anota: “El camino ante esta situación es el diálogo”, que es lo que están haciendo el Gobierno y las Farc y que debe también plantearse con otros grupos violentos.Tenemos que tomar la decisión de buscar el verdadero amor que es la base de las buenas relaciones y en general la base de la verdadera paz. Pidámosle a Dios que nos la dè y que ésta se logre con los diálogos.

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