La familia y S.S. el Papa

Noviembre 13, 2010 - 12:00 a.m. Por: Alfonso Ocampo Londoño

En su reciente viaje a España S.S. Benedicto XVI afirmó: “Hoy he tenido el enorme gozo de dedicar esta Iglesia de la Sagrada Familia como Basílica, a quien siendo Hijo del Altísimo se anonadó haciéndose hombre y al amparo de José y María, en el silencio del hogar de Nazaret, nos ha enseñado sin palabras, la dignidad y el valor primordial del matrimonio y la familia. La familia es la esperanza de la humanidad pues en ella la vida encuentra acogida, desde su concepción a su declive ...”.Continuó diciendo que: “Nos ha enseñado también que toda la Iglesia escuchando y cumpliendo su Palabra se convierte en su Familia y, más aún, nos ha encomendado ser semilla de fraternidad que, sembrada en todos los corazones, aliente la esperanza”.El arquitecto Gaudi, gran devoto de la Sagrada Familia e “inspirado por el ardor de su fe cristiana, logró convertir este templo en una alabanza a Dios hecha en piedra. Una alabanza a Dios que, como en el nacimiento de Cristo, tuviera como protagonistas a las personas más humildes y sencillas”. Según el Papa al construir este bello templo Gaudi mostró a los hombres la belleza de Dios, uniéndola a la belleza de las cosas. La belleza es la gran necesidad del hombre, es la raíz de la que brota el tronco de nuestra paz y los frutos de nuestra esperanza. Planteó además que la importancia de esta síntesis de estética y fe es una de las tareas más importantes del pensamiento cristiano actual.S.S. el Papa recordó que los patrocinadores de este templo “querían mostrar al mundo el amor, el trabajo y el servicio vividos ante Dios, tal como los vivió la Sagrada Familia en Nazaret”.“Con la dedicación de la Basílica de la Sagrada Familia -dijo- se ha puesto de relieve esta mañana que el templo es signo del verdadero santuario de Dios entre los hombres”. Pero al mismo tiempo “para el cristiano todo hombre es un verdadero santuario de Dios”. Por ello subrayó que cada persona debe ser tratada con sumo respeto y cariño, sobre todo cuando se encuentra en necesidad.“El amor generoso e indisoluble de un hombre y una mujer es el marco eficaz y el fundamento de la vida humana en su gestación. En su alumbramiento, en su crecimiento y en su término natural”, señaló.“Las condiciones de vida han cambiado mucho y con ellas se ha avanzado enormemente en ámbitos técnicos, sociales y culturales” reconoció el Pontífice advirtiendo sin embargo que el hombre “no puede contentarse con los progresos materiales; junto a ellos deben estar siempre los progresos morales señalando que uno de ellos es precisamente la atención y ayuda a la familia.Nota: estas citas las he seleccionado del Boletín de Información Vaticana que resaltó el viaje de S.S. Benedicto XVI a España. (www.zenit.org/spanish)

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