El papa Francisco

Abril 13, 2013 - 12:00 a.m. Por: Alfonso Ocampo Londoño

La Iglesia Católica tiene un nuevo Pontífice que ha mostrado grandes cualidades de humildad y sencillez. Tomó el nombre de Francisco en rememoración del gran Santo Francisco de Asís. Este nombre lo tomó cuando en la sesión del Cónclave en la que se escogía el nuevo jerarca de la Iglesia al final de la votación en que se le seleccionaba el cardenal brasileño Claudio Hummes quien estaba a su lado le dijo: “no olvides a los pobres”, en ese momento dice que recordó al gran santo de los pobres San Francisco de Asís. En el comienzo de su labor ha dicho: “La Iglesia no tiene una naturaleza política, sino espiritual y la quiere pobre y para los pobres”. Por ello plantea que la Iglesia es una institución humana histórica, es el pueblo de Dios que camina hacia el encuentro con Jesús. Solo en ese entender la Iglesia Católica se presenta ante los fieles.El papa Francisco se ordenó sacerdote a los 33 años, es licenciado en Teología, fue provincial de los jesuitas, rector de un Colegio Mayor. Cuando era arzobispo que había sido nombrado en el año 2001 y luego Cardenal no se quedaba sentado en su oficina, viajaba frecuentemente a sus parroquias. Tenía también un profundo compromiso con los judíos a quienes considera nuestros hermanos mayores y en una ocasión participó en el Hamukale, la fiesta de ellos. Esto muestra que va a atener una buena amistad con las otras iglesias. Un eminente predicador, el Padre Santiago Martín, ha dicho: “Los que lo conocimos estamos felices de que el nuevo papa Francisco haya llegado al trono de Pedro. Creemos que es el hombre más capaz de desarticular todas las maquinarias del mal que se han infiltrado en algunos altos estamentos de la iglesia. Tiene la humildad, la honradez y la firmeza para realizar esta tarea. Pero no lo dejemos solo. El mismo Papa Francisco nos está pidiendo que recemos por él.Es además un hombre feliz. Por ello su primer consejo ha sido: “No seais hombres o mujeres tristes”. Un cristiano jamás puede serlo. Nunca dejéis entrar el desánimo. Nuestra alegría no es algo que nace por tener tantas cosas, sino por haber encontrado a Jesús, de saber que con Él, nunca estamos solos, inclusive en los momentos más difíciles. La cruz de Cristo abrazada con amor, no conduce a la tristeza, sino a la alegría. A los jóvenes les anotó el Domingo de Ramos: “Os imagino haciendo fiesta en torno a Jesús. Tenéis una parte importante en la celebración de la fe con un corazón joven siempre, inclusive a los 78 años. Con Cristo el corazón nunca envejece.Ha hecho el Papa Francisco muchos planteamientos para bien de la Iglesia y sus feligreses que debemos conocerlos para que todos continuemos colaborando en forma especial con ella. Es mucho lo que vamos a aprender con el nuevo Papa y además debemos tener el orgullo de ser latinoamericano, el primero que se ha nombrado de esta procedencia. Recemos por él como nos lo ha pedido.

VER COMENTARIOS
Columnistas
Publicidad