Educar es prioridad

Febrero 18, 2012 - 12:00 a.m. Por: Alfonso Ocampo Londoño

El Gobierno actual ha planteado como sus más importantes metas la seguridad democrática y la erradicación de la violencia. Y ahora ha dado a conocer su otro programa principal que es dar mayor y mejor educación. Para ello, ha dictado el Decreto 4087 que reglamenta la gratuidad en la educación para los estudiantes de los niveles preescolar, primaria y secundaria en las instituciones estatales. Es decir, a los estudiantes desde su iniciación escolar hasta el grado undécimo. Todo para cumplir la Constitución de Colombia que, en su artículo 44, consagra la educación como un derecho fundamental, y que en su artículo 67 señala que tiene una función social y debe ser gratuita en las instituciones del Estado.La educación, en efecto, debe ser la base principal de un país. Sin educación no hay desarrollo, ni salud, ni empleos, ni ingresos. Tampoco buena conducta ni moral personal, ni exigencia de mejorarse cada día, ni de formar hijos y empleados.Esta gratuidad de la educación debe darse a quienes están matriculados o lo van a hacer, y se tendrá que hacer un esfuerzo adicional para que llegue a toda la población, pues aún hay muchos rincones de la Nación que no tienen este servicio. Los datos estadísticos del año 2011 en el Valle del Cauca muestran que 904.567 personas reciben educación. De estos, Cali tiene 405.879; Palmira, 57.154; Buga, 25.144; Buenaventura, 41.471; Tuluá, 46.059; Cartago, 27.144, etc. La mayoría está en planteles oficiales. Pero hay un gran déficit en la población rural, lo que indica que hay que hacer un esfuerzo mucho mayor. Algunos datos muestran que el analfabetismo del Valle del Cauca está en el 5,5% y el de Cali en 2,8%. Más impresionante son los datos del Pacífico, ya que en Buenaventura es el 13,3% y el rural de esta zona es de 37,6%. En esta nueva Era del Pacífico debemos darle un especial cuidado a la educación a todo nivel y se debe plantear también la formación de dirigentes, que son muy pocos en la actualidad. Esta gratuidad no está incluida en el decreto, y por ello se debe hacer un esfuerzo muy especial para que se amplíen las dos principales instituciones de educación superior estatales de la región, que son la Universidad del Pacífico y la subsede de la Universidad del Valle.Y en dichas instituciones, dar mayor ayuda a los estratos 1 y 2, que no tienen cómo pagar por la educación superior. Este es un punto de la mayor importancia, pues hay que plantear que no tenemos un verdadero Pacífico colombiano y hay que hacerlo realidad a partir del campo educativo en todos sus niveles.

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