¿Será que no?

Noviembre 15, 2010 - 12:00 a.m. Por: Alberto Silva

Este título es un dicho aplicable a quienes de alguna manera se ranchan y no dejan hacer, estorban y le ponen palos a la rueda de cualquier proyecto. Es parecido al de Ted Turner, aquel que fue propietario de la CNN norteamericana, quien en su escritorio tenía un mensaje que decía: “Lidere, siga o quítese del camino”. Mensaje parecido les ha enviado el Consejo de Estado por medio de la Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Primera, al Ministerio de Cultura, al Departamento del Valle del Cauca, a la Alcaldía de Cali y a la Fundación Cañasgordas Eusebio Velasco Borrero, a través del fallo proferido por el cual se les ordena: “que de manera conjunta y por partes iguales realicen la restauración de la Casona de la Hacienda Cañasgordas de Santiago de Cali y a la Fundación Cañasgordas a facilitar las condiciones para que la labor pueda ser realizada. Para la iniciación de obras se les concede el término de seis (6) meses contados a partir de la ejecutoria de esta sentencia y un plazo máximo de 2 años para la terminación de las mismas, contados a partir de su iniciación”. Más claro no canta un gallo. El fallo fue proferido a instancias de la Ponente caleña María Claudia Rojas Lasso y generado por la Acción Popular contra el Ministerio de Cultura, entablada por el abogado Rodrigo Valencia Caicedo. Éste desde seis años atrás venía demandando el cumplimiento de las obligaciones contraídas por los tres órganos estatales, comprometidos en la restauración del importante patrimonio nacional como es la Casona de Cañasgordas.¿Será que no? ¿Será que después de este ‘fuetazo’ del Consejo de Estado, los tres entes estatales implicados en este caso de abulia por lo propio, seguirán pasivos? Para curarnos en salud, es importante que por todos los medios nos convirtamos en veedores de las obras en Cañasgordas, que de acuerdo con el fallo del Consejo de Estado deben comenzar en el mes de mayo próximo. Existen entidades como la Sociedad de Obras Públicas, Sociedad de Arquitectos, la Unidad de Acción Vallecaucana, Universidades y muchas otras más a quienes compete este empeño, las cuales deben disparar sus alarmas para lograr que la restauración de la Hacienda sea un hecho.La primera acción debe ser la limpieza de su frente para que al menos el público que transita por la vía a Jamundí, se entere de lo que pasa en su interior y aprecie el avance de la obra. La cultura como derecho de segunda generación es uno de los fundamentos del proceso de creación de identidad en todas las naciones del mundo. No es un embeleco patriotero, ni mucho menos. De allí que a nivel mundial cada país busca protegerlo bajo la figura de patrimonio cultural y nosotros no vamos a ser la excepción.Por otro lado es deber del Estado, consagrado en la constitución, proteger el patrimonio cultural, como es la Hacienda Cañasgordas. Es inexplicable que después de seis años de haberse comprometido el Ministerio de Cultura, el Departamento del Valle del Cauca y la Alcaldía de Santiago de Cali en acto solemne en la misma Hacienda, con la firma del documento compromisorio ante todos los medios de comunicación, estemos comenzando de nuevo.Antes de la iniciación de los últimos Juegos Nacionales en Cali, la ciudad se encontraba en lamentable estado de presentación. La Unidad de Acción Vallecaucana con su director Roberto Arango a la cabeza concitó a empresarios y entidades para que con sus aportes enlucieran la ciudad. Así se hizo y se logró. Algo parecido podría hacerse con las universidades respecto de Cañasgordas.

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