Señor Presidente

Septiembre 18, 2010 - 12:00 a.m. Por: Alberto Silva

Lamentable su determinación, señor presidente Santos, de acabar con el programa del Bicentenario de Independencia establecido por su antecesor. Así entendemos los colombianos su disposición al dar por terminada la Alta Consejería para el Bicentenario que venía encargada de direccionar las celebraciones de este certamen patrio, en donde se le daba participación especial a las regiones y no solamente a Bogotá. Esperamos que su iniciativa no sea debida a desconocimiento de la historia patria, porque sería fatal, y más bien sea para darles a los ministerios de Educación y de Cultura esa tarea.Cómo le parece que otras naciones, entre ellas Chile, Argentina y México, no se han contentado con celebrar la fecha en que iniciaron sus independencias de la administración de España, sino que han apropiado fondos para seguir honrando a sus próceres y a los actos civiles y militares que se dieron en diferentes fechas del conflicto. No podemos seguir pensando aquí en Colombia que con la sola celebración de los 200 años de la descalabrada de González Llorente en Santafé, se honró la gesta de liberación. Después de aquel 20 de julio, sucedieron otros hechos importantes durante los siguientes doce años, los cuales vamos a rememorar los colombianos a nivel de las regiones, porque la historia patria que nos enseñaron –a usted incluido– no ha sido del todo real, faltan las historias patrias regionales. En los principales medios capitalinos, El Tiempo, El Espectador y Semana se preguntan si lo del Bicentenario empezó o terminó. Increíble que exista esa duda. Pero existe.Sea como sea, al menos aquí en el Valle, el Comité del Bicentenario sigue en sus funciones y sesiona en la Sociedad de Mejoras Públicas de Cali. Tiene como punto de referencia el 1 de febrero del año entrante, es decir dentro de cinco meses cuando se cumple el Bicentenario de las Ciudades Confederadas del Valle del Cauca, caso único en América cuando seis ciudades de la Colonia se unieron para iniciar la gesta bélica de liberación administrativa de España. Para esa fecha se está configurando un movimiento cívico masivo, que tendrá su clímax mes y medio después con la celebración de los 200 años de la primera Batalla de Independencia en el Bajo Palacé. Hasta allí, donde se dio la batalla, se desplazará una caravana con las más importantes delegaciones y autoridades de los departamentos del Valle del Cauca, Cundinamarca y Cauca. Se debe recordar que Cundinamarca acompañó en aquella fecha con su aporte militar a las Ciudades Confederadas, para dar el memorable enfrentamiento.Al evento se piensa darle la mayor resonancia, aquella que siempre se le negó, pero que se merece porque sin esa batalla, la de Boyacá nunca hubiera ocurrido. Además allí se inmolaron los primeros héroes de la Nueva Granada, vallecaucanos todos, quienes habían hecho la primera travesía de que se tenga noticia en la historia colombiana. Mil doscientos hombres con su bagaje e impedimenta, caballerías, artillería, pólvora e intendencia, hicieron por primera vez el cruce de un Valle del Cauca inundado -no existían los ‘jarillones’ de hoy- y después de un mes invernal y de largo camino, se enfrentaron al gobernador español de la Provincia de Popayán, en el Bajo Palacé. Nos resistimos a creer, señor Presidente, que se pretenda ahora volver a desconocer esta historia real del protagonismo vallecaucano en la liberación del actual país colombiano, quitándole el apoyo a las celebraciones que de todos modos vamos a realizar, pues no se va a aceptar fácilmente que todo terminará en la celebración alegre de la campaña de Bolívar con la batalla de Boyacá, como se pretende en la capital.

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