Santafé de Antioquia

Santafé de Antioquia

Julio 23, 2017 - 11:35 p.m. Por: Alberto Silva

Otra de las ciudades del Eje colonial del río Cauca, tratada con displicencia por la historia colombiana, es sin duda Santafé de Antioquia. Hermana por linaje de sangre, por su lengua castellana y por religión de los otros pueblos que conformaron aquel Eje colonial a partir de la Conquista.

Fundada por Jorge Robledo un año después de Cartago en 1541 con el nombre de Antioquia, la levantaron en una zona especial del río Cauca en medio de la selva seca tropical con idénticas características a las de sus poblaciones hermanas: lejos del mar, con su cordón umbilical ligado siempre al río, y castigada al principio duramente por los aborígenes. A quinientos metros de altura sobre el nivel del mar, sus pobladores se defendieron de las endemias propias de la zona tórrida del planeta durante más de trescientos años hasta la aparición de la Quinina.

Repoblada por Gaspar de Rodas a órdenes de Sebastián de Belalcázar, en 1547 unió su vida a la de una población vecina de nombre Santafé. En 1584 fusionan sus nombres en uno solo: Santafé de Antioquia. De esta forma se ungió como capital de la Provincia de Antioquia por los siguientes 285 años (casi tres siglos) hasta después de la Independencia cuando Medellín la desplaza como capital en 1826, condenándola al ostracismo luego de prolongado sacrificio.

Le cupo a Santafé de Antioquia el honor de decretar la libertad de los esclavos y a Don Juan del Corral, ser su principal gestor. Durante tres siglos sus hombres también realizaron el mismo proceso de deforestación para establecer cultivos y ganaderías acompañados del correspondiente mestizaje con las tribus nativas.

Quedó así establecido el Eje colonial: San Juan de Pasto, Popayán, Santiago de Cali, Cartago y Santafé de Antioquia, ignorado perversamente por la historia nacional. Estas cinco ciudades fundadoras se desarrollaron al mismo compás y se surtieron con inmigrantes de familias españolas que entraban por Buenaventura-Cali, pero especialmente y en su gran mayoría, con las criollas que en esas tres centurias se formaron en las vegas del río. La vía de conexión era el río Cauca y su cañón geográfico. Si de sangre y mestizaje se trata, sin duda todos los de este Eje colonial compartimos el mismo linaje.

Allí en Santafé de Antioquia conocida justamente como la Ciudad Madre del pueblo antioqueño, los pobladores del Eje colonial del río Cauca continuaron su labor colonizadora. Faltaba más de siglo y medio para que naciera Medellín, lapso durante el cual comenzó a formarse en esa tierra santafereña la cultura paisa que fue dibujada con el lápiz de su geografía, de su economía, de su religión, la gastronomía y sus propias costumbres, hasta cuando el desborde angustioso de sus desarraigados, los impulsaron a poblar otros territorios para conformar la actual jurisdicción. Igual lo hicieron en el territorio nacional otros pueblos como los del valle geográfico del río Cauca quienes los antecedieron.

Fue así como sus pobladores levantaron la bella ciudad que después de la gesta libertadora quedó relegada a segundo plano por obra del centralismo de Medellín, el cual, un siglo después en 1954, no permitió que la carretera de la Costa Atlántica con su progreso, pasara por Santafé de Antioquia rumbo al interior del país sin antes pasar por la capital paisa. Esta joya colonial histórico-arquitectónica quedó entonces separada del resto de Colombia solo para el disfrute exclusivo de la capital de la montaña. Todo además, para hacer desaparecer la Feria Ganadera de Cartago y poder montar la de Medellín que por 60 años ha encarecido el precio del ganado costeño con destino al interior. Algún día, el progreso conectará la Costa Atlántica con Santafé de Antioquia y medio país.

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