Reivindicar la historia

Noviembre 12, 2011 - 12:00 a.m. Por: Alberto Silva

Con Rodrigo Guerrero Velasco como alcalde de la ciudad de Cali, el Plan de Acción de la Alcaldía incluirá la reivindicación del protagonismo de los ancestros caleños y vallecaucanos, en los hechos libertarios que dieron lugar a la República de Colombia. A pesar de que los colombianos sigamos pensando que se ha hecho honor a notables patriotas, con los festejos realizados por la Nación el año pasado para conmemorar el Bicentenario de la Independencia, esto no nos exime de seguir posando como ignorantes de lo que pasó por estas tierras vallecaucanas y por la provincia colombiana en aquellas fechas.La novela histórica ‘La Pola’ mostró una serie de patriotas, de papel especial durante la guerra libertadora, considerados valientes unos, otros cobardes, algunos traidores y mala gente, y los más, atrevidos e inteligentes, pero por lo general casi todos desconocidos lo cual nos lleva a preguntar, el porqué de ese desconocimiento. La respuesta, por lo simple, asombra. Las 75 horas de la cátedra de Historia Patria que se daba en escuelas y colegios fueron quitadas del pénsum por el Ministerio de Educación hace 30 años.Aunque suene odioso a los mamertos del país, en todas las naciones lo primero que se enseña en las escuelas es la Historia Patria. Y destacan en ella el protagonismo de sus regiones. Y no dejan al libre criterio de los docentes su enseñanza, como se hace actualmente en Colombia. Por eso aquí los profesores a duras penas enseñan lo poco que conocen y no es otra cosa que algo de Simón Bolívar, de Santander y la Batalla de Boyacá, contenidos en una ‘historia oficial’ caduca e inexacta, escrita a principios del siglo pasado por honorables señores, como Henao y Arrubla, sentados en cómodos sillones en Bogotá. Historia recogida de versiones de terceros, porque este par de historiadores no se sabe si llegaron a visitar al Valle del Cauca, donde ocurrieron hechos trascendentales durante la Independencia, que ni siquiera comentaron en su ‘Historia de Colombia’, cuyos textos fueron sesgados y luego impuestos por el Estado centralista como oficiales, para ser enseñados en las escuelas hasta hace tres décadas. Hechos ignorados como la Primera Batalla Naval de la Independencia, que cumple su Bicentenario el próximo 29 de enero, realizada y ganada por una flota de navíos caleños contra la Armada española, en aguas del Pacífico sobre las bocas del río Iscuandé. Al señor alcalde electo, Rodrigo Guerrero, le corresponderá exaltar junto con el Gobernador de Nariño esta acción, que si se hubiera realizado, por ejemplo, en la Costa Atlántica colombiana, sería considerada como fiesta nacional. Tiene el mérito esta batalla de haber sido la acción guerrera donde, por primera vez, combatieron tropas de infantería de marina en la Independencia. En otras palabras, fue la simiente del actual cuerpo de Infantería de Marina de la Armada Nacional.Iscuandé ha aparecido últimamente en el mapa nacional no por el combate naval sucedido allí 200 años atrás, sino por la desgracia del conflicto social ocasionado por el narcotráfico, la guerrilla y demás fuerzas maléficas que azotan la Costa Pacífica. El señor Alcalde electo, de fuerte vínculo con Armada Nacional, tiene un papel importante por desarrollar con motivo del Bicentenario de la Batalla Naval de Iscuandé. Ocasión propicia para motivar a los colombianos a que volteen la mirada hacia esta zona olvidada del país y así devolverle, al menos, su posicionamiento geográfico con la celebración que seguramente hará el gobierno por medio de la Armada Nacional en esa fecha.

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