Por arte de magia

Por arte de magia

Diciembre 04, 2015 - 12:00 a.m. Por: Alberto Silva

En la revista Semana, el columnista León Valencia pone en evidencia su desconocimiento sobre las características de los alimentos que producimos y consumimos. En su afán por justificar la acción de algunas empresas de gaseosas y otros productos contra la región vallecaucana, por la problemática de precios, importación, manejo ambiental y social de los industriales del azúcar, confunde a la opinión al calificar a aquellas empresas como productoras de alimentos, cuando en realidad son sólo procesadoras. ¿De dónde acá esas firmas son productoras de alimentos? León Valencia debe explicarle al país, por ejemplo, qué clase de alimento producen los fabricantes de gaseosas, porque aparte de embotellar agua endulzada con azúcar vallecaucano y algún otro ingrediente químico, ¿cuál es su contenido de proteínas, vitaminas, fibra, grasa y aminoácidos para glorificarlas como productoras de alimentos? Y del agua utilizada por ellos en su fabricación, es bueno saber, ¿cuántas hectáreas de las cuencas colombianas han reforestado para producir el líquido vital? Si ya lo han hecho, favor hacer caso omiso a este reclamo.Desde aquí hasta la cochinchina, el mundo sabe que los alimentos para los seres orgánicos son producidos en el campo por medio de la agricultura y los seres vivos, es decir, a partir de los vegetales y los animales. Es una ley natural fundamental. Los alimentos para los humanos se producen con elementos agrícolas y ganaderos, por eso mismo se los denomina, agropecuarios.Y de muestra un botón: el cacao para la fabricación del chocolate con nombres de marca, lo obtienen las procesadoras a partir del teobroma cacao que siembran, cultivan y producen otros colombianos matando zancudos en las ardientes vegas de los ríos Cauca, Magdalena y demás vertientes del territorio nacional. Esos sí, los verdaderos productores de este alimento ancestral. Lo mismo les ocurre a las empresas transformadoras y empacadoras de leche como producto de marca, con base en este líquido producido por los ganaderos mediante la transformación de pastos, granos y forrajes cultivados con esmero, ofrecidos en establos y potreros al ganado bovino especializado en leche. La leche producida, es pasteurizada, transformada y empacada por empresas procesadoras para comercializarla con nombres de marca. Por tanto los ganaderos lecheros son los únicos y verdaderos productores de este alimento primordial en la alimentación humana. Igualmente pasa con los enlatados de carnes producidas por ganaderos, porcicultores y avicultores, quienes son sus verdaderos productores de origen, como lo son también los azucareros y paneleros colombianos, quienes además de sembrar y cultivar, procesan su principal elemento, la caña, hasta convertirla en azúcar granulado o en panelas de azúcar. Que gran diferencia existe entre los “productores” de alimentos de León Valencia, con los cultivadores de caña del país a quienes tilda como dueños del azúcar en Colombia, de imagen desalmada, términos con los cuales los trata en su columna. No poco valor les falta a estos últimos con sus 680 mil hectáreas sembradas (450 mil por los paneleros y 230 mil por los azucareros) para tornarse en verticales contestatarios y hacer respetar el patrimonio cañero conseguido en dura lucha desde el mismo momento en que llegaron los primeros esquejes de caña al país, traídos por la vía de Cartagena en 1538 y por Buenaventura en 1540.Gran cuidado se debe tener en las plazas de mercado y supermercados para identificar a los verdaderos alimentos producidos en forma original por nuestros campesinos. Ojalá el agro se convierta en cooperativas para alcanzar el valor agregado a sus productos y obtener así las grandes ganancias que logran las multinacionales de León Valencia con solo enlatar y empacar insumos del campo, constituyéndose por arte de magia en insignes productores de alimentos.

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