¡No hay derecho!

Julio 02, 2010 - 12:00 a.m. Por: Alberto Silva

Hace 34 años, la Unesco nos envió al Ministerio de Educación dos personajes: uno ruso, Michael Sivenko, y el otro polaco, N. Estachusky, para direccionar la educación en Colombia. Por aquella época estaba vigente la Unión Soviética. Después de permanecer estos ‘genios’ por dos años en nuestra entraña, el Ministerio decidió borrar del plan curricular la cátedra de Historia Patria en las escuelas y colegios del país.Fue así como el gobierno, mediante el Decreto No 1002 del 24 de abril de 1984, adoptó el sistema de ‘Áreas de Formación’ y borró de los programas escolares las 74 horas de clase de Historia Patria a que tenían derecho nuestros estudiantes.He aquí el argumento base para tomar esta nefasta determinación: los próceres nuestros son fábula, no existieron, no existen y punto. Son ídolos de barro. En otras palabras, Bolívar no existió. Aquí no pasó nada, los fusilados murieron de infarto. Las batallas fueron simulacros; apenas unos encuentros a pedradas. Aquí no se tomaron determinaciones civiles ni militares, ni se debatieron ideas como en otros países.El resultado está a la vista. Con todo esto del Bicentenario de la Independencia es inocultable el desconocimiento de nuestra Historia Patria a todo nivel. Repito, a todo nivel. No conocemos las raíces de nuestra nacionalidad y por tanto existe muy poco el sentido de pertenencia. Los ejemplos se han encontrado por montones en los diferentes foros, conferencias y conversatorios organizados para darle hálito a la conmemoración de las efemérides patrias.Los que tuvimos la fortuna de recibir las enseñanzas de Historia Patria antes de la llegada de aquellos esteparios, aprendimos de nuestros maestros y profesores el amor por el terruño, el respeto por nuestros mayores y sabemos aplicar en cualquier momento las máximas de edad, dignidad y gobierno.Afortunadamente, el vallecaucano Angelino Garzón ha sido nombrado como vicepresidente de la República, quien cuando era gobernador del Departamento fue precisamente el mentor de la Ordenanza de la Asamblea 197 del 20 de diciembre del 2004, por la cual se estableció la obligatoriedad de la cátedra de Historia Patria en escuelas y colegios, la cual hasta ahora, inexplicablemente no se ha implementado para ponerla en práctica. En otras palabras se pasaron por la faja al Gobernador y a la Asamblea los encargados de implementarla.El Vicepresidente electo conoce muy bien que la acumulación de hechos en la memoria colectiva consolida el espíritu de las naciones, y sería imperdonable que en su gestión no pusiera en práctica su justo y razonable invento. Y ojalá lo hiciera extensivo en todo el territorio nacional, ahora que tanto se especula con que la educación es importante y prioridad uno A en el programa de cualquier gobierno en los próximos 20 años. Pero ella no será posible sin la Historia Patria. Sería algo así como inventar una cédula de ciudadanía sin nombre, sin foto y sin fecha de nacimiento.La Historia Patria del país está por verse. Los colombianos requieren con urgencia conocerla. El sentimiento patrio se ha extinguido y se deben aprovechar los años del Bicentenario, que irá hasta el 2022, para revitalizarlo y hacer lo que hacen todas las naciones civilizadas del mundo, como es conocer el protagonismo de los componentes en todas las áreas de la vida de una nación.

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