Mulaló - Loboguerrero

Marzo 04, 2013 - 12:00 a.m. Por: Alberto Silva

A muchos el título de esta columna no les dice nada. Pero en seis años les indicará que el trayecto de Cali a Buenaventura que dura dos horas por la actual doble calzada aún en construcción, lo harán ellos en hora y veinte minutos, gracias a la vía que atravesará la cordillera dee Loboguerrero a Mulaló y que acortará en 51 kilómetros el trayecto entre el puerto y Cali.El proyecto que presenta la Agencia Nacional de la Infraestructura tendrá un costo de $1,2 billones. Es de cuarta generación, debe concluirse en seis años. y no tendrá el rosario de dificultades que ha tenido la vía entre Buga y Buenaventura, el puerto más importante del país.La concepción de esta obra no es de ahora. Data de más de 50 años cuando el empresariado del Valle de aquella época olfateó su necesidad para la región e inició el desarrollo de la idea. La nueva generación de vallecaucanos, esta vez en cabeza de Mauricio Iragorri, presidente del Comité Intergremial y Empresarial del Valle del Cauca, se ha apersonado para apretar, vigilar, dar impulso y culminar la obra de beneficio regional y nacional.Esta estratégica obra, complementada con la pretendida vía desde el Valle a Ríoblanco en el Huila y a La Uribe en el Meta, se convertirá en el eje salvador del suministro de carne bovina para el suroccidente colombiano, sometido hoy al riesgo de quedarse sin ese insumo cuando la carretera marginal de la selva llegue desde Villavicencio hasta La Uribe, si antes no se llega primero desde el Valle, porque hasta allí llegará el ganado de San Vicente del Caguán que hoy se envía al Valle del Cauca y que por lógica tomará rumbo hacia Bogotá por confortable autopista. Ningún cacho llegará por estos rumbos y habrá de conseguirse entonces en la Costa Atlántica a costos más altos.Decir ahora que Buenaventura va a quedar a seis horas por carretera de la Sierra de La Macarena no es una utopía. Es una realidad. Como también que Huila, Caquetá, Meta y los Llanos Orientales se liberarán hacia el Pacífico con todas las posibilidades de comercio, desarrollo agrícola y cultura nunca vistos. Cualquier proyecto vial que por estos tiempos se proponga, no ha de hacerse pensando solo en acortar la distancia con Bogotá, sino en acortar las distancias entre las regiones. Esta es una innovación técnica de federalización sin recurrir a los ardides políticos que son los que centralizan al país de manera inicua. El tramo Loboguerrero-Mulaló será el detonante para el desarrollo vial desde Buenaventura hasta los Llanos y el campanazo para continuar con entusiasmo ese proyecto. Invías asignó $5.200 millones para los estudios Fase I, ya en ejecución, del tramo comprendido entre Palmira en el Valle, Rioblanco en el Tolima, Colombia en el Huila y La Uribe Meta.Si acaso faltaba algo para lograr el engranaje del país con la Cuenca del Pacífico, pues ahí está, en este proyecto que deben acompañar los sectores públicos y privados del Valle y la Nación.

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