La Pola

Diciembre 13, 2010 - 12:00 a.m. Por: Alberto Silva

Persisten las incongruencias en la novela ‘La Pola’ de RCN televisión. Lástima que una bella superproducción montada con todas las de la ley, con artistas de primera, vestuario inigualable y en locaciones auténticas, esté desinformando al país respecto del verdadero protagonismo de una heroica mujer en la época libertaria. Y lo peor, en momentos cuando la historia patria desde hace tres décadas no se enseña en las escuelas y colegios del territorio nacional.Qué pena. Están grabando para siempre en la mente de la juventud, hechos históricos distorsionados que nunca sucedieron. A Policarpa la presentan dando bala cuando nunca hizo un solo tiro y a Alejo Sabaraín, su novio, lo representan como un auténtico español, cuando nunca lo fue. Era criollo. Esperamos que en los siguientes capítulos donde a Antonio Nariño lo llevan preso a Cartagena, ojalá se les ocurra representar al bugueño José María Cabal, coautor en la traducción y publicación de los ‘Derechos del Hombre’, prisionero y procesado como él, quien le acompañaba con destino a las cárceles de España en esa ocasión. Irrita el centralismo campante existente en la televisión a estas alturas del Siglo XXI, cuando ese medio de comunicación debería ser más incluyente y participativo con todas las regiones conformantes de la Nación. Siguen convencidos todavía que todo lo dado en la Independencia ocurrió solamente en la Sabana de Bogotá y sus alrededores. Como el caso de Policarpa Salavarrieta ‘La Pola’, Antonia Santos y Manuela Beltrán a quienes invocan siempre como las únicas mártires en la Independencia, cuando sólo aquí en el valle geográfico del río Cauca a falta de tres, fueron cinco las inmoladas por fusilamiento: Carlota Rengifo y Dorotea Lenis en Toro, Bárbara Montes en Caloto y en Palmira Dorotea Castro y su esclava María Josefa Costa. Todas ellas con sus historias propias las que debieran estar plasmadas en documentales. Ojalá los directores de cine de la tierra, como Luis Ospina, Carlos Palau, Lisandro Duque, Pascual Guerrero, Ramiro Arbeláez, Sandro Romero, Clara María Ochoa y muchos otros, se decidan hacerlo durante estos doce años en que seguirán celebrándose los Bicentenarios de muchos de los hechos ocurridos en la Independencia. Tienen disponibles todos los temas y el tiempo del mundo para realizarlos.Los directores de la novela ‘La Pola’, por más novelada que sea su producción, deben rectificarla en lo que resta de ella. Las falsedades expuestas hasta el momento atentan contra el conocimiento de la verdad histórica. Deben dar ejemplo de respeto por la memoria nacional. Es lo mínimo. Ahora la gente está informada más de lo que se cree por medio del internet y demás medios de comunicación.Con el rebullir del Bicentenario, el domingo se fundó e instaló en la Ciudad de Las Palmas, la “Academia de Historia de Palmira”, donde un grupo de ciudadanos, prestantes y apasionados por su tierra, quieren perpetuar y proteger la historia de su patria chica. Y lo hacen con todas las de la ley, colocando un pedestal y placa conmemorativa como primer mojón de lo que será el Monumento a las Heroínas de esta ciudad (las Polas palmiranas) Dorotea Castro y María Josefa Costa, en el sitio donde fueron fusiladas una fría mañana de septiembre hace 193 años. ***La Orden del Congreso de la República en el grado de Gran Cruz con placa de oro otorgada merecidamente a Alfredo Carvajal Sinisterra, es un reconocimiento a él y tácitamente a muchos ilustres vallecaucanos dignos de portar este último apelativo. Con esa notable y justiciera designación por parte del Congreso de la República, Alfredo Carvajal Sinisterra, mitiga tantos y tantos desaciertos de otros coterráneos que nos causan vergüenza.

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