Cuentas claras

Noviembre 21, 2012 - 12:00 a.m. Por: Alberto Silva

Para vencer al Valle del Cauca en los XIX Juegos Nacionales con diferencia de 24 medallas de oro, Antioquia debió recurrir a la convocatoria de sus atletas provenientes de Urabá, para así aprovechar el biotipo de esa región de la Costa Atlántica de donde salieron gran parte de sus medallas de oro en pesas, atletismo y otras disciplinas en que se han hecho fuertes. Una excelente estrategia y planeación deportiva que aquí en el Valle no se hizo debido a múltiples factores.Primero que todo, en el momento el Valle no respira voluntad política deportiva, pilar fundamental de su desarrollo. La dirigencia política actual no ha podido entender la importancia del deporte como base del ser vivo y más aún cuando en los últimos cuatro años ha tenido la rémora de cinco gobernadores. Ni siquiera en sus campañas electorales se les ha visto esbozar programas ambiciosos para el mejoramiento deportivo de la región, que no es precisamente la construcción de escenarios en cualquier pueblito de vereda para captar de los incautos, unos pocos votos. El deporte es fundamental hasta para hacerse propaganda y proyectar gobiernos y regiones. Lo utilizó Cuba en sus comienzos comunistas, lo mismo que la Unión Soviética. Lo hace ahora China y desde siempre los norteamericanos. Ni así aprenden nuestros políticos regionales, entre ellos los del Valle, con la excepción de Antioquia.El deporte en el Valle hay que volverlo a convertir en una causa. Posee muchos elementos para hacerlo, entre ellos la región del Pacífico vallecaucano, con su biotipo ideal para disciplinas específicas que producen abundante cantidad de medallas de oro en certámenes de esta naturaleza, región que va a quedar a una hora de Cali por excelente autopista. Ni hablar del inventario de escenarios deportivos que tiene el Valle.Por supuesto cualquier plan debe hacerse con plata, sin dejar ver la pobreza. ¿Cómo se explica que Telepacífico haya estado tan ausente de las justas, sin animar un tantico así a los competidores de la región? Inexplicable tanta indolencia.A pesar de todo lo negativo expresado en estas líneas, es importante resaltar lo positivo. Un alto porcentaje de las medallas obtenidas por la delegación vallecaucana fue debido al esfuerzo propio de atletas y entrenadores. Es de esperar el reconocimiento público que la Gobernación les hará de inmediato. Antioquia con 6,5 millones de habitantes desplazó a 639 competidores, con un costo de $90 mil millones, en tanto que el Valle del Cauca con 4,5 millones de habitantes -dos millones menos- lo hizo con 581 a un costo de $31 mil millones. Cualquiera que tenga apenas los rudimentos esenciales de estadística, podrá apreciar en su verdadera dimensión el gran trabajo de los atletas y entrenadores vallecaucanos en estas justas deportivas.La planificación y el trabajo para los próximos Juegos Nacionales, el Valle los debe comenzar ya. Exigiremos a los actuales y futuros parlamentarios, gobernadores, alcaldes y demás dirigentes políticos de la región, que nos muestren sus programas a desarrollar en la preparación de la delegación vallecaucana a esos juegos, para de esta manera ejercer el derecho de elegirlos o no.Antioquia ganó en justicia los XIX Juegos Nacionales gracias a su planeación y trabajo. Ya nos respira en la nuca. De los 19 juegos realizados hasta la fecha, le han correspondido al Valle del Cauca 7 títulos, Antioquia con este último galardón lo alcanzó con 7 y Bogotá sólo 5. El Valle no ha perdido todavía su carácter de primero en el deporte colombiano. De eso también no debe quedar la menor duda.

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