Ciudades innovadoras

Noviembre 21, 2014 - 12:00 a.m. Por: Alberto Silva

De los 42 municipios que conforman al Departamento del Valle del Cauca, excluyendo a Cali, Palmira, Buenaventura, Buga, Tuluá, Cartago, Yumbo y Jamundí, los 34 restantes forman una singular gama con particularidades turísticas especiales, debido a sus condiciones agronómicas, geográficas y sociales que los posicionan como productos atractivos a los visitantes en vía de negocios o simplemente turistas. Históricamente en Colombia al hablar de la agro-industria siempre se la relaciona con el cultivo y procesamiento de la caña de azúcar en el Valle del Cauca. Pero la modalidad de industria agrícola, cobija también a cultivos como los de la piña, mango, cacao, aguacate, papaya, fresa, uva, limón, coco, chontaduro y otros más que le ofrecen al Valle del Cauca generosas expectativas, para convertirlo en la región exportadora de frutas por excelencia en Colombia. Productos que requieren igualmente de tecnología con infraestructura industrial como fábricas procesadoras, laboratorios de calidad, empacadoras, maquinaria agrícola automotriz y personal técnico y administrativo capacitado. Se incluye la industria maderera, que en el Valle posee un millón de hectáreas para reforestar y es otro renglón que toma cada día más importancia para contrarrestar el cambio ambiental que se avecina.Cada uno de ésta treintena de municipios vallecaucanos con sus cultivos especiales que los caracterizan, vienen convirtiéndose en paquetes turísticos que atraen visitantes de diversas regiones del país y del exterior. Si usted amigo lector no conoce los municipios del norte del Valle, hágalo ahora y tendrá la oportunidad de apreciar el emporio de las frutas en espectaculares escenarios con cultivos diversos. Se encontrará con Versalles, un paraíso terrenal a más de 1.500 metros de altura, donde todos los días se rinde culto a la naturaleza. Visite a Toro y La Victoria, allí, hace más de 10.000 años pastoreaban enormes Mastodontes cuyos restos óseos exhibidos en sus respectivas Casas de Cultura, dan testimonio de que esa mega fauna, era cobrada como alimento por los cazadores recolectores vallecaucanos de aquella época. Al visitar al municipio de Bolívar no dejará de asombrarse con el embalse Sara-Brut, donde se regula el agua del río Pescador, para potabilizarla y garantizar el preciado líquido de 7 municipios y 7 corregimientos, aún en los veranos más intensos, caso único en Colombia que bien podría imitarse en las poblaciones del piedemonte de la Sierra Nevada de Santa Marta, para no estar perforando, pozos profundos, a lo loco, con Presidente a bordo, como sucedió en la Guajira durante la pasada emergencia de verano.Ni que hablar de Roldanillo con su Museo Rayo de trascendencia internacional, cuna de escritores y artistas de valía, donde los amantes de la cultura reciben su toque en el arte del dibujo y la pintura. Sus habitantes, en tierras con las mismas características agronómicas de los municipios anteriores practican además la agricultura en su verdadero significado.Es tanto el furor agrícola en estas ciudades innovadoras del Valle, que su norte tiende a convertirlas en polo donde se darán cita todo tipo de industrias afines y complementarias del agro. De ahí el énfasis dado por el sector empresarial privado al proyecto de equipamiento del aeropuerto Santa Ana de Cartago para habilitarlo y convertirlo en el principal eslabón en la cadena de frío en la exportación de frutas.Cuento aparte es la visita a La Unión para conocer el desarrollo vitícola y vinícola del sector, además del Parque Nacional de La Uva y el Distrito de Riego, Roldanillo-La Unión-Toro (RUT), este último que habilita más de 10.000 hectáreas agrícolas de gran potencial productivo. Si se desea conocer el área de innovación del Valle del Cauca de hoy, hay que ir a buscarla necesariamente por los lados de las poblaciones centro-norteñas del Valle.

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