Voto en blanco

Voto en blanco

Noviembre 20, 2013 - 12:00 a.m. Por: Alberto José Holguín

La última encuesta de Gallup sobre el posible resultado de la próxima elección presidencial tiene algunas cosas interesantes que vale la pena analizar. En primer lugar no hay duda de que existe un gran desconcierto ciudadano. Lo demuestran el altísimo porcentaje del voto en blanco y los bajos índices que obtuvieron los distintos candidatos. Hay quienes dicen que el voto en blanco es una muestra momentánea que se reducirá en el futuro. Y eso es posible; pero hoy es una realidad. Que a nivel nacional el voto en blanco represente el 31% del electorado es una prueba fehaciente del descontento y la confusión de los colombianos porque no se ven programas, por la politiquería reinante, por la corrupción a todos los niveles y por las peleas casadas antes de tiempo que no llevarán a nada bueno.Todos los candidatos, analizando las cosas a su manera, consideran que les fue bien. Y eso no es cierto. Al mismo presidente Santos, quien no se ha pronunciado, pero que tiene todo el poder de la maquinaria oficial, un 27% para la primera vuelta no puede parecerle bueno. ¿Y qué tal el 15% de Óscar Iván Zuluaga, el 12% de Navarro, el 7% de Clara López o el 5% de Marta Lucía Ramírez? Son porcentajes tristes, muy tristes, que lo ponen a uno a pensar que no tiene objeto que continúen en la carrera por Presidencia. Tal vez se puede salvar Zuluaga por el carisma del expresidente Uribe que puede poco a poco darle adeptos y porque por lo menos tiene una posición clara de lo que sería su gobierno, según sus propias palabras y las de su jefe: el rompimiento de los diálogos de paz y la continuación de una guerra sin fin. Pero a los demás no se les ven posibilidades claras de llegar al objetivo que persiguen.Y en una segunda vuelta las cosas serían similares. Santos le ganaría a cualquiera de sus oponentes. Y las razones son obvias: es el candidato de la paz, ilusión que muchísimos compatriotas quieren seguir teniendo, y ostenta el poder de ser el actual gobernante, así los resultados de su gestión no hayan sido los mejores en otros campos.A Zuluaga le ganaría por 9 puntos, 39% a 30%; a Clara López por 13, 40% a 27%; a Navarro por 18, 42% a 24%; a Marta Lucía por 21, 43 % a 22%; y a Peñalosa por 22, 43% a 21%. El voto en blanco representaría entre 29% y 34%, algo aterrador.Y entrando un poquito en el terreno de los distintos aspirantes, Zuluaga puede estar cometiendo el error de tratar de parecerse a Uribe, siendo tan distinto; ojalá no le pase lo mismo que a Maduro quien se convirtió en la marioneta del fantasma de Chávez. Clara López y Navarro están muy trillados; que pereza tenerlos mandando desde la Casa de Nariño. Marta Lucía ni fu ni fa. Y Peñalosa tiene el problema que ya sufrieron otros colombianos ilustres; sería un gran mandatario pero es un pésimo candidato. Ni siquiera en Bogotá logró ganar después de haber sido uno de sus mejores alcaldes.Para terminar es importante afirmar que no soy político ni me gusta la forma como actúan nuestros políticos. Soy un colombiano común y corriente que cree más en las personas que en los partidos. Siempre he votado porque creo que es un deber ciudadano y lo he hecho por liberales, conservadores, disidentes y candidatos de todos los matices. Pero esta vez no sé qué hacer. Estoy desconcertado por lo que está ocurriendo. Y si las cosas siguen así, no tiene nada de raro que, en conciencia, me decida al final por el voto en blanco.

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