Qué oso

Qué oso

Agosto 31, 2011 - 12:00 a.m. Por: Alberto José Holguín

El OSO, así con mayúsculas, que hizo con su metida de pata la Dirección del Censo Electoral de la Registraduría Nacional del Estado Civil urdiendo el adefesio de dejar sin piso la candidatura a la Alcaldía de Cali de Rodrigo Guerrero fue de un tamaño tan grande que se cayó a la velocidad del rayo. Porque en la misma forma en que manos oscuras lograron que se calificaran como inválidas 70 mil de las 115 mil firmas que Guerrero presentó para respaldar su postulación, la reacción ciudadana a todos los niveles fue tan grande que los gestores del esperpento se asustaron y salieron corriendo para evitar verse comprometidos.Conociendo sus excelentes condiciones morales y la seriedad que lo caracteriza, era imposible creer que en su campaña Guerrero y su equipo de colaboradores hubieran cometido el infantil error de no darse cuenta de que el 61 por ciento de las firmas tenía alguna irregularidad. La verdad verdadera es que lo ocurrido es consecuencia directa de la corrupción política a que se ha llegado en el país y particularmente en Cali y el Valle del Cauca.Antes de continuar quiero referirme a Susana Correa, a quien le ocurrió algo similar y quien confirmando su honradez política resolvió renunciar a su candidatura, haciendo ver a la opinión que sólo había pretendido servir a la ciudad y que prefería no hacer parte del sainete que trataron de armar los enemigos de la democracia. Susana no escurrió el bulto sino que se dedicó a ayudar a clarificar la increíble arbitrariedad cometida.Este penoso caso dará mucho de qué hablar y a lo mejor nos sirva para que las cosas se manejen con mayor seriedad en el futuro. Por lo pronto su principal responsable, el director del Censo Electoral señor Holman Ibáñez, se tiró del barco antes de que lo destituyeran. La Registraduría, como entidad, tiene que recuperar su buena imagen y ser ejemplo de responsabilidad y la ciudadanía debe tratar de volver a confiar, aunque esté cansada de ser víctima de algunos políticos que no reparan en nada con tal de obtener sus oscuros propósitos. Para terminar, recordemos que al escoger candidato no debemos hacerlo con el corazón sino con la cabeza y aunque no tengo nada contra ninguno, escojo a Rodrigo Guerrero, quien por ser el más preparado es garantía de que las cosas se harán bien. Si no gana él, que gane cualquiera de los otros da lo mismo, pues ninguno tiene la suficiente formación académica, experiencia administrativa, capacidad de liderazgo y otras condiciones indispensables para gerenciar con éxito una ciudad tan compleja como Cali. Además María Isabel Urrutia, campeona olímpica, por su popularidad fue elegida al Congreso por donde pasó sin pena ni gloria. El mayor mérito de Sigifredo López es haber tenido la suerte de ser el único diputado a la Asamblea del Valle que salió con vida del secuestro en que las Farc asesinaron a sus once compañeros. Milton Castrillón, Carlos Clavijo y Clara Luz Roldán han sido por años miembros del Concejo Municipal, uno de los órganos más desprestigiados de la ciudad. Argemiro Cortés fue hombre de confianza de Apolinar como su Director de Comunicaciones. Y Fabio Cardozo, Heyder Gómez, Ramiro Jurado y Edison Ruiz prácticamente no marcan nada en las encuestas.COLETILLA: Sugiero que en el futuro y como homenaje al ‘valiente’ Hernán Darío Gómez, cuando un ‘macho’ le pegue a una mujer, no se diga que la cascó sino que la bolilló.

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