Pobreza

Pobreza

Mayo 07, 2014 - 12:00 a.m. Por: Alberto José Holguín

Según el Dane las personas con ingresos mensuales inferiores a $206.000 se consideran en condición de pobreza y aquellas con ingresos inferiores a $92.000 están en condición de pobreza extrema. Así, un hogar de cuatro personas estará en condición de pobreza si sus ingresos están por debajo de $824.000 mensuales y en pobreza extrema si son inferiores a $368.000. Las matemáticas no mienten y desde ese punto de vista el dato es correcto. ¿Pero qué tal si en el grupo familiar de cuatro, como casi siempre ocurre, hay una mujer embarazada que no puede laborar cuidando hijos, y dos niños de 1 y 4 años de edad? Por eso no entro a hablar de quienes están en el grupo de pobreza extrema con $92,000 mensuales, porque ésto se sale de toda lógica y puede considerarse como parte de un caos social. Para mejorar la cosa vámonos al salario mínimo que es de $616.000. Entonces a cada uno de los cuatro miembros del grupo analizado le corresponde un ingreso de $154.000 que, nos guste o no nos guste, son inferiores a las maravillosa cifra de $206.000 dadas por el Dane para quienes se catalogan en el renglón de pobreza. Estamos hablando de cifras tan absurdas que no tienen ni pies ni cabeza, pero que, desafortunadamente, son las presentadas por las autoridades colombianas a través del Dane.Veamos ahora lo que puede hacer un colombiano con los $616.000 del cuento. Para el almuerzo puede comprar una libra de arroz, una de fríjoles y una panela de libra. ¿El costo? $3.190. Para la comida deciden comer arroz, pasta y agua de panela. ¿El costo? $2.990. Y en el desayuno tomarán el agua de panela que sobró de la víspera, 3 panes de $200 y medía botella, de leche para el biberón del bebé. ¿El costo? $1.200. Costo total del día $7.380 para tres ‘suculentas’ comidas, que equivalen a $221.400 en el mes, que salen del famoso salario de $616.000. Hasta aquí a la familia le sobran $394.600 para los 29 días que faltan para terminar el mes.Por fortuna el colombiano es muy bueno en términos generales. Y los gamines pícaros y los adultos rateros o ladrones, son consecuencia de la situación descrita en los párrafos que anteceden. Ante la falta de oportunidades esos gamines y esos adultos desnutridos, amargados y sin futuro son los que se convierten en una lacra para la sociedad.Es el momento en que nuestros dirigentes políticos, y especialmente los candidatos presidenciales aterricen y se den cuenta de que de esa situación socio económico se derivan casi todos los males que estamos viviendo. No sigan pensando en utopías, ni en cosas fastuosas para la capital. Piensen en salvar a la gente, con lo que se salvará Colombia. Esto es mucho mejor que la firma de papelitos en La Habana ya que esos papelitos solos, sin un respaldo justo de las autoridades y la sociedad no sirven para nada, le guste o no le guste al presidente Santos y a los otros cuatro candidatos que aún no han dado una idea realizable y práctica pues se han limitado a un bla bla bla gravado en cuñas para la televisión.Si los políticos siguen como van, hablando paja, mintiendo al prometer y haciendo castillos en el aire, el futuro para mediados del siglo será nefasto. Pero si se trata de nivelar un poco las diferencias económicas, de educar de verdad, empezando con clases de urbanidad, cívica, historia y bases constitucionales, otro gallo nos cantará y su principal víctima será la agobiante pobreza.

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