Mejorar la Cali de hoy

Mejorar la Cali de hoy

Octubre 24, 2012 - 12:00 a.m. Por: Alberto José Holguín

Admiro mucho a Rodrigo Guerrero porque sin ninguna ambición política y movido por su deseo de ayudar a Cali, sacrificó su tranquilidad para montarse en la vaca loca de la Alcaldía de una ciudad desbaratada y llena de problemas. Y deseo que quien lo suceda en el cargo sea alguien de su mismo talante porque si no, es posible que lo que no haga ya o no deje iniciado de manera irreversible, corra el riesgo de ser borrado de un plumazo por un mal sucesor.Como es imposible en tan corto espacio analizar los muchos problemas de Cali, me limitaré a insinuar superficialmente el de la movilidad que es indispensable superar ya, para que se sienta un cambio que genere optimismo en la ciudadanía. Y hay que atacarlo por todos los lados, terminando pronto las megaobras ya iniciadas, empezando cuanto antes las que en un momento de debilidad fueron aplazadas por el alcalde Ospina y acometiendo otras que son necesarias y que no parecen estar en los planes del Municipio. La prolongación de la Avenida Circunvalar desde la carera 70 hasta la 122 es la fórmula lógica para que haya fluidez en el tránsito de Norte a Sur; la ampliación de los escasos seis kilómetros que hay del Colegio Bolívar al Parque de la Salud en la vía a Pance, es el mejor regalo que se le puede dar a una ciudadanía ávida de tener un sitio amable de sano esparcimiento; y la ampliación de los primeros cinco kilómetros de la vía al mar, que son una trocha entre la Portada y el Retén Forestal , es prioritaria ya que aparte de peligrosa es un descrédito para la ciudad. El costo de estas tres obras, según datos oficiales publicados por el alcalde Ospina en el folleto que tituló ‘Estamos remodelando el Cielo’, es respectivamente de $127 mil, $25 mil y $83 mil millones que están incluidos en el impuesto de valorización que todos los caleños estamos pagando por las Megaobras.Lástima que sea tarde para echar para atrás el absurdo hundimiento de la Avenida Colombia que es un esperpento carísimo e innecesario, que sólo sirvió para que algunos funcionarios se embobaran al creer que unos ladrillos de barro y de adobe relativamente nuevos, eran fantásticos e increíbles tesoros arqueológicos. Pero en cambio sí pueden el Alcalde y su piloso y eficiente Secretario de Tránsito acabar con la mayoría de los absurdos ‘policías acostados’ que carecen de mantenimiento, son grotescos, costosos, antitécnicos y peligrosos, construidos inicialmente por el Municipio y hoy día, sin permiso, por quien le da la gana y que convirtieron a Cali en un desastre vial que no tiene comparación en el mundo.Para terminar me referiré a dos obras que serían la salvación del sur de la ciudad en su zona de mayor desarrollo actual y que, hasta donde yo sé, no están ni en la mente de Dios. Son los puentes de las Calles 13 y 16 sobre la Carrera 100 que con costos razonables acabarían con el caos que hoy impera en las comunas que pagan los mayores impuestos prediales de Cali.Entiendo que el Alcalde viene trabajando intensamente con un grupo de expertos en planificar la Cali del futuro. Y eso está muy bien y debe ser aplaudido. Pero es indispensable que intensifique sus esfuerzos para mejorar la Cali de hoy. Como sabiamente se dice, el ayer ya pasó, el mañana es un imponderable y lo único cierto es el presente. Coletilla: Acertó ‘Nieves’ el sábado al decir que “lo único cierto es que Oslo sigue siendo la capital de Noruega”.

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