La Fiscal se la buscó

Marzo 14, 2012 - 12:00 a.m. Por: Alberto José Holguín

El presidente alemán Christian Wulff, elegido en junio de 2010, renunció a su cargo el 17 de febrero pasado por el escándalo que se formó cuando se supo que antes de ocupar dicho cargo, siendo gobernante del Estado de Baja Sajonia, se había beneficiado con regalos de algunos poderosos amigos, como alojarse gratuitamente en un hotel de lujo, o viajar como invitado en un jet privado, cuando la ley establece que los obsequios superiores a 60 euros deben ser reportados, cosa que él no hizo; y también porque en la misma época, repito, antes de ser Presidente, su esposa recibió de un particular un préstamo con intereses subsidiados para construir una casa. Su renuncia se llama dignidad, cosa que los políticos colombianos no conocen. Y para muestra un botón ya viejo, el caso del expresidente Ernesto Samper.Sobre lo ocurrido a la fiscal Viviane Morales se ha escrito tanto que es muy difícil no repetir lo ya dicho. Por eso no voy a tomar partido en si fue o no justa la actitud del Concejo de Estado al anular su elección por una cuestión de forma. Coincidencialmente cinco columnistas de este diario se refirieron a este tema en la edición dominical del 4 de marzo. Patricia Lara, Luis Guillermo Restrepo, Rafael Nieto, Mauricio Cabrera y Antonio José Caballero lo analizaron desde distintos puntos de vista, llegando a diferentes conclusiones. Pero todos lo hicieron con altura, objetividad y respeto, coincidiendo en que el fallo del Concejo de Estado no fue por mala gestión de la Fiscal ni por ninguna indelicadeza oficial cometida por ella en los 13 meses que ocupó el cargo. Como dijo el presidente Santos “se desempeñó con gran dignidad y con gran carácter”. Pero que la señora Fiscal se la buscó, se la buscó. Cuando estalló la bomba de su segundo matrimonio con el controvertido exguerrillero Carlos Alonso Lucio, la doctora Morales ha debido renunciar por dignidad pues como persona inteligente sabía muy bien que era incompatible el delicado cargo que ocupaba con su relación matrimonial con alguien investigado por la propia Fiscalía por asuntos tan serios como posibles vínculos con los narcos, los paramilitares y algunas peligrosas organizaciones criminales, máxime si se tiene en cuenta que, según el presidente Santos, ella nada le dijo de su relación con Lucio cuando la iba a incluir en la terna para la Fiscalía. Si la doctora Morales hubiera renunciado en ese momento, como hizo el presidente alemán, no se habría expuesto al discutido proceso en que el Concejo de Estado anuló su elección y habría sentado un meritorio precedente, siendo admirada por todos al dar más importancia a su vida privada que a la política.Quedan sobre el tapete por resolverse varios importantísimos procesos valientemente iniciados por ella, entre otros las chuzadas del DAS, Agro Ingreso Seguro, la falsa desmovilización de guerrilleros del grupo de La Cacica Gaitana, el carrusel de la contratación en Bogotá que llevó a la cárcel a los Nule y los Moreno Rojas y la entrega irregular de bienes decomisados al narcotráfico por funcionarios de la Dirección Nacional de Estupefacientes. Todos deben seguir su curso y llegar hasta sus últimas consecuencias para no volver a caer en la impunidad que históricamente ha caracterizado a la Justicia colombiana.***Coletilla: Me da la impresión de que el gobernador Héctor Fabio Useche aún no se ha posesionado porque ni suena ni truena.

VER COMENTARIOS
Columnistas