El M-19 y los militares

El M-19 y los militares

Mayo 25, 2011 - 12:00 a.m. Por: Alberto José Holguín

Esta es la película:* La fecha: noviembre 6 de 1985.* El sitio: el Palacio de Justicia en Bogotá.* El motivo: presionar a los magistrados que debatían la aprobación de la extradición.* Los malos: un comando guerrillero del M-19, financiado por Pablo Escobar.* Los buenos: los militares que cumplieron con su deber de restablecer el orden, haciendo legalmente uso de la fuerza, pues no estaban jugando con niños, sino luchando contra forajidos desalmados y poderosos. * Lo aberrante: por culpa de los guerrilleros hubo 350 rehenes, 95 muertos y 10 supuestos desaparecidos.* Lo imperdonable: once magistrados de la Corte Suprema de Justicia fueron fusilados por los facinerosos. * La paradoja: los malos fueron premiados y los buenos castigados.El M-19 fue fundado en 1974, entre otros por Jaime Bateman, Álvaro Fayad, Iván Marino Ospina y Luis Otero frustrados porque, según ellos, el general Rojas Pinilla había perdido por fraude las elecciones de 1970 frente a Misael Pastrana. Al comienzo hacía cosas simbólicas como robar la espada de Bolívar, o atracar camiones cargados de leche para repartirla en barrios populares. Pero con el tiempo se convirtió en una fuerza guerrillera peligrosa que tuvo la osadía de robar el arsenal del Ejército en el Cantón Norte de Bogotá y llegó al colmo del cinismo, la cobardía y la audacia al tomarse, al mando de Luis Otero y Andrés Almarales, quienes allí murieron, el Palacio de Justicia en que funcionaba la Corte Suprema. Se desmovilizó en marzo de 1990 cuando los grandes jefes eran Carlos Pizarro y Antonio Navarro, pues sus fundadores ya habían fallecido.Entonces vino el sainete. Gracias a una amnistía, Carlos Pizarro fue candidato a la Presidencia de la República y, debido a su muerte, Antonio Navarro no sólo también lo fue, sino que además fue ministro, congresista, gobernador, alcalde y copresidente de la Asamblea Constituyente del 91; Everth Bustamante fue premiado con la dirección de Coldeportes y ahora es precandidato a la gobernación de Cundinamarca; Gustavo Petro fue también candidato presidencial hace menos de un año; y Rosemberg Pabón, el ‘Comandante Uno’ en la toma de la Embajada dominicana en 1980, ha sido alcalde, senador, y director de Economía Solidaria del gobierno de Uribe. Y gracias a una injusticia, 25 años después de los hechos, el general Jesús Arias Cabrales y el coronel Alfonso Plazas Vega fueron condenados a prisión “por desaparición forzada y desproporcionada acción del Ejército,” en vez de ser condecorados por cumplir con su deber.La verdad es que el culpable fue el M-19 y no los militares. Porque si el grupo guerrillero no se toma el Palacio, no habría habido secuestrados, ni muertos, ni magistrados fusilados, y tampoco desaparecidos. El epílogo de este triste drama fue absurdo porque la Justicia no actuó con imparcialidad. Si amnistió a los culpables, lo lógico habría sido una ley de perdón y olvido para los demás. Pero en el caso de los militares en lo único que pensó fue en los 10 posibles desaparecidos. Provoca llorar ante esta injusticia. Los culpables libres y ocupando altas posiciones. Y los militares que defendieron las instituciones, encarcelados de por vida, pues dada su edad actual, el general Arias Cabrales y el coronel Plazas Vega no alcanzarán a vivir los 35 y 30 años de prisión a que en forma arbitraria fueron condenados.

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