Wikileaks abre polémica sobre intervencionismo en Colombia

Diciembre 12, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Redacción El País - Bogotá
Wikileaks abre polémica sobre intervencionismo en Colombia

Debate. Las revelaciones de documentos ‘clasificados’ hechas por Wikileaks, abrió la polémica en Colombia sobre el presunto intervencionismo de Estados Unidos en asuntos internos del país.

Ex presidente Samper y analistas dicen sí ha existido interferencia de Estados Unidos. Los embajadores Myles Frechette y William Brownfield quedaron como principales protagonistas de estas actividades.

Los manejos diplomáticos de Estados Unidos y la presunta interferencia de Washington en asuntos internos de los países quedaron al desnudo por cuenta de la filtración de información ‘clasificada’ que ha hecho, a cuenta gotas, el portal de internet Wikileaks.La desencriptación de los documentos confidenciales, que ha sido revelada por los principales medios de comunicación del mundo, cuenta con un capítulo en el que quedó en evidencia, según analistas, que la cooperación estadounidense traía consigo una serie de ‘manejos’ de la política interna en el que jugaba un papel central la representación diplomática en el respectivo país.Ante las revelaciones, se abrió el debate sobre el posible intervencionismo de Estados Unidos en asuntos internos de países como Colombia, tanto que en la ‘mirilla’ quedaron, principalmente, los embajadores Myles Frechette y William Brownfield, como principales protagonistas de estas actividades.De Brownfield existen muchos cables sobre diversos temas, entre ellos las ‘chuzadas’, los ‘falsos positivos’, cooperación bilateral para entrega de información sobre Venezuela e incluso peleas al interior del Ministerio de Defensa.Sobre esto último, un documento reveló que una fuente le dijo al Embajador estadounidense que “cada vez son más graves los problemas en el Ministerio de Defensa”, y agregó que “el ministro (Gabriel) Silva no se fiaba del General (Freddy) Padilla, comandante de las Fuerzas militares; ahora rara vez se hablan”.Pese a toda la polémica desatada por las revelaciones de Wikileaks, el Gobierno Nacional desestimó los alcances de las informaciones y anunció que ningún funcionario se va a pronunciar sobre los cables diplomáticos decodificados y revelados en medios de comunicación nacionales e internacionales.“En mi tiempo no escondí nada”: Myles FrechetteEl ex embajador de Estados Unidos en Colombia, Myles Frechette, en diálogo con El País, dijo que en América Latina “la soberanía es un concepto muy importante” al hacer referencia sobre posibles intervenciones de su gobierno en los asuntos internos del país.Frechette reconoció que “es verdad que los embajadores de Estados Unidos tienen grandes conversaciones y mucho que ver con lo que pasa en los programas que paga Estados Unidos en Colombia” y recordó que “sólo el Plan Colombia le costó a los contribuyentes estadounidenses siete mil millones de dólares, es decir que si hay un gobierno que está muy cercano al colombiano es el de Estados Unidos. Para mantener esos lazos y para hacer funcionar esa cooperación tiene que haber conversaciones mucho más estrechas”.El ex diplomático recordó su episodio con el ex presidente Ernesto Samper, al indicar que “él me llamaba ‘conspireta’”.Comentó que “fui a Colombia en una época muy difícil, cuando el Gobierno de Estados Unidos sabía a ciencia cierta que el presidente Samper había aceptado seis millones de dólares de los narcos para su elección. Él negó y negó, pero finalmente con el Proceso 8.000 llegó a admitir que posiblemente eso haya pasado y que se filtró ese dinero a su campaña, pero que fue a sus espaldas, es decir nunca aceptó él la responsabilidad por eso, cuando es claro que ese dinero jamás hubiera entrado en la campaña si no lo hubiera sabido el presidente Samper”.Por lo anterior, Frechette sustentó: “Claro, las relaciones en el tiempo de Samper eran muy tirantes y eso me tocó a mí y me causó mucha pena tener que asumir una actitud dura, pero el hecho es que nosotros teníamos graves preocupaciones y veíamos que la situación en Colombia estaba yendo de mal en peor”. Sobre su supuesta intervención en el caso Samper, el ex embajador reconoció que “obviamente lo hacíamos bajo instrucciones, porque queríamos que el pueblo colombiano entendiera por qué Estados Unidos tenía esa actitud”.Recalcó que “en mi tiempo no escondí nada, siempre hablé claro y directo y la gente sabía claramente cuáles eran las preocupaciones de Estados Unidos. Pues claro que yo no revelaba mis conversaciones personales con el Presidente y los ministros, pero eso se entendía”.“Por supuesto que hubo interferencia de EE.UU.”: Ernesto SamperLos recuerdos de las relaciones entre Colombia y Estados Unidos no son los mejores para el ex presidente Ernesto Samper, quien enfatizó que “en mi gobierno, por supuesto que hubo interferencia de Estados Unidos”.El ex mandatario recordó que “uno no encontraba coincidencias con las posiciones del embajador. Eran diferentes las recomendaciones que hacía a lo que presentaba al Departamento de Estado”.Para Samper no existe duda de que “Frechette formaba parte de la oposición y de la conspiración en mi contra”.Cuestionado sobre si, eventualmente, Frechette tuvo intenciones de derrocarlo, Samper dijo que “no hubiera llegado a tanto. Él conocía las consecuencias que pueden padecer los embajadores que participan en un golpe de Estado”.“Sí hubo intervencionismo”: ex canciller Augusto RamírezEl titular de los manejos internacionales del presidente conservador Belisario Betancur, Augusto Ramírez Ocampo, observó las relaciones de EE.UU. con Colombia en dos escenarios diferentes.En una primera mirada, el ex canciller enfatizó que “nunca tuve interferencias y fueron relaciones muy estrechas, a pesar de que en la época nosotros adelantamos el acuerdo de Contadora en América Central, tema que no le gustaba a Estados Unidos”.Recordó que “el presidente Betancur visitó una vez a Estados Unidos y estuvo en un almuerzo con el presidente Ronald Reagan. Siempre se habló con claridad, a pesar que en ese entonces Nicaragua era el demonio para Estados Unidos”.En una situación, casi irónica, Ramírez recordó que “nosotros estábamos, incluso, en el Grupo de los No Alineados y hacíamos parte del grupo del 77 con el Tercer Mundo, pero las relaciones se manejaban en el marco de las reglas diplomáticas y la cordialidad”.No obstante, en una mirada más cercana en el tiempo, el ex ministro reconoció que “sí hubo intervencionismo en la época de Frechette, porque hay que recordar que el gobierno del presidente Samper era descertificado por Estados Unidos, tanto que se llegó al punto que ese país privó de la visa al Presidente. Fue una enorme interferencia”.Llamó la atención sobre el papel del ex embajador Brownfield. “Me parecía un hombre de un sentido del humor no muy afortunado. Intervenía más de lo que se le permite a un embajador”, dijo.Al referirse al tema de la cercanía del presidente Andrés Pastrana con Estados Unidos, Ramírez aseguró que “no hubo interferencia, pero sí cercanía. El Plan Colombia fue de mucha ayuda para el país y fue un plan que también llevó el gobierno del presidente Álvaro Uribe”.Sobre la situación mundial planteada por Wikileaks, el ex canciller dijo que “no hay duda que las filtraciones han dañado la imagen de EE.UU. en el mundo y recuperar la confianza de los funcionarios del Departamento de Estado va a ser largo porque ya no se ve posible hablar confidencialmente”.Y, agregó: “Va a ser muy difícil conversar sabiendo que eso va a salir al aire y los interlocutores hacen análisis subjetivos que llegan a desfigurarlos, lo que determinará que se rompa el mensaje que finalmente llega al Departamento de Estado. Se rompe la confianza, que es básica para las relaciones diplomáticas”.“Es un abuso de poder”: KromflyDesde la academia, el politólogo internacional Eduardo Kromfly consideró que “no tengo duda de que es un abuso de poder, no sólo con los países en desarrollo sino con las superpotencias”.El Decano de la Facultad de Derecho de la Fundación San Martín, enfatizó que “es una clara violación al principio universal de la autodeterminación de los pueblos, porque es una prepotencia al violar la igualdad en una situación suprapoderosa”.Señaló el experto que “los embajadores de EE.UU. han metido mucho la mano y entristece que los funcionarios del Estado, incluso con desconocimiento de sus superiores, vayan a arrodillarse y a echarse cenizas en la cabeza para tratar asuntos internos con presunta confidencialidad”.Sustentó lo anterior al argumentar que “van a hacer consultas y eso no deber ser, no tienen nada que hacer allá”.

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