Vladimir Putin, el ‘zar’ que está listo a regresar a la Presidencia rusa

Marzo 03, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Patricia Lee, especial para El País, Moscú
Vladimir Putin, el ‘zar’ que está listo a regresar  a la Presidencia rusa

Vladimir Vladimirovich Putin.

El actual Primer Ministro, Vladimir Vladimirovich Putin, pese a los cuestionamientos, es favorito para ganar las elecciones de este domingo, según encuestas. Otros cuatro aspirantes dan la pelea.

No hay dudas de que este domingo, Vladimir Vladimirovich Putin, actual primer ministro, y dos veces expresidente, ganará por amplio margen las elecciones en Rusia, casi con seguridad en la primera vuelta.Las últimas encuestas, como la de la encuestadora independiente de Rusia, Levada, indican que Putin puede ganar con un 66% de los votos. En segundo lugar se ubicaría Guennady Ziuganov, del Partido Comunista, con un 15%, seguido por Vladimir Zhirinovsky, del Partido Liberal Democrático, con un 8%, el millonario Mijail Prójorov, con un 6% y Serguei Mironov con un 5%. Otras encuestas dan una ventaja todavía más amplia para Putin. “Vladimir Putin, felicidad para el pueblo”, “un líder fuerte para un gran país”, “Mironov, una opción honesta”, “Zhriniovsky, o todo irá peor”, “Ziuganov, votamos por tí”, “Prójorov: administrar, no reinar”, son algunas de las consignas que se ven por las calles en esta campaña. En los días previos, la tensión política ha ido en aumento. Vladimir Putin acusó a la oposición de preparar actos violentos, e incluso dijo que podían intentar un atentado contra alguno de los candidatos para deslegitimar las elecciones.Del lado de la oposición, miles de voluntarios se preparan para vigilar las urnas con el fin de impedir un fraude como el que denunciaron después de las elecciones parlamentarias del 4 de diciembre. El movimiento ‘Por elecciones libres’ anuncia una movilización para el lunes en el centro de Moscú. Un líder a prueba Vladimir Putin anunció en septiembre su decisión de cambiar lugares con el presidente Dimitri Medvedev, pero esto no fue bien recibido por un amplio sector de la sociedad, para el cual doce años, entre la Presidencia y la jefatura de Gobierno, son suficientes. La primera expresión de descontento fueron las elecciones parlamentarias de diciembre, en las cuales su partido, Rusia Unida, ganó, pero no logró la mayoría parlamentaria. Putin, un ex miembro de la KGB, realizó una meteórica carrera desde que fue electo presidente en el año 2000. En la primera década del Siglo XXI, logró restablecer el orden en el país, aplastar la rebelión en Chechenia, y presidir un notable crecimiento económico, gracias a los altos precios del petróleo.Pero ese mismo éxito se le está volviendo en contra. La clase media que creció en las ciudades, ahora quiere derechos y no encuentra los canales para alcanzarlos.Existe una nueva generación de ciudadanos, especialmente en Moscú y San Petersburgo, que creció con posterioridad a la disolución de la Unión Soviética, y que, después de años de indiferencia y cinismo, ya no quiere el papel de pasivos observadores, ni quieren “ser tratados como ganado”.Según Nikolai Petrov, del Centro Carnegie de Moscú, “durante años, las relaciones entre el Estado y la sociedad en la Rusia de Putin se gobernaron por un pacto de no intrusión”. “El Gobierno le envió a la sociedad el mensaje de que no debe meterse en los asuntos de Estado, a cambio de lo cual, el gobierno no se meterá en los asuntos individuales”, agrega. De esta manera, el Gobierno y la gente vivían en dos mundos paralelos. “La corrupción, la arbitrariedad y el abuso de autoridad fueron cada vez más evidentes, mientras que la actividad del gobierno se volvió cada vez más ineficiente”, concluye.Las expresiones de descontento obligaron a Putin a dar algunos pasos inesperados. En primer lugar, se separó de su partido, Rusia Unida, muy desacreditado. El conocido opositor Alexei Navalny lo llamó el “partido de los bandidos y ladrones”. Putin se presenta en las elecciones a nombre de un ‘Frente Popular’. Contra su costumbre, el candidato oficial decidió convocar una masiva manifestación el 23 de febrero en el estadio Luzhniki, en la cual participaron más de 100.000 personas, con el fin de contrapesar las protestas de la oposición en diciembre y en febrero. También tuvo que adoptar un tono más combativo y guerrero, con el fin de polarizar la campaña a favor y en contra.Al mismo tiempo, el presidente Medvedev presentó una serie de reformas políticas en la Duma, para facilitar el registro de los partidos políticos, reducir la cantidad de firmas para presentarse como candidato a la Presidencia y restablecer las elecciones de gobernadores, que ahora son nombrados por el Kremlin. La oposición no convenceLa enorme ventaja de Putin se debe a que la oposición no convence. “Por quién voy a votar?, dice una médica de un hospital público de Moscú. “Ziuganov, Zhirinovsky, hace años que se presentan. Prójorov, desconfío. Voy a votar por Putin otra vez”, dice. “Prójorov es el que mejor puede sacar a Rusia de la situación en la que se encuentra”, opina, por el contrario, un estudiante de economía. El principal contendiente es Guennadi Ziuganov, el candidato del Partido Comunista. Ziuganov, no participó en las manifestaciones de protesta que se realizaron en todo el país en diciembre y febrero, es considerado un partido del “establishment”, y no atrae a la juventud.Serguei Mironov, de ‘Rusia Justa’, representa la variante socialdemócrata. Ingeniero, de San Petersburgo como Putin, fue presidente del Consejo de la Federación, la Cámara Alta del parlamento ruso y jefe del concejo de la asamblea interparlamentaria de los miembros de la Comunidad de Estados independientes, que agrupa a los países que surgieron de la disolución de la URSS. En 2004 fue candidato presidencial y obtuvo menos del 1%.Vladimir Volfovich Zhirinovsky es el candidato más antiguo, que, como Ziuganov, se viene presentando desde los 90. Es un nacionalista radical, al que le gusta provocar, como en el debate televisivo de esta semana, en el cual tachó de prostituta a Alla Pugacheva, la cantante más popular del país, que apoya al candidato millonario Mijail Prójorov: “Ustedes artistas como prostitutas se acuestan con los dirigentes por dinero, se acostaron con Berznhev, con Gorbachov, con Yeltsin, con Putin. Mañana yo estaré en el Kremlin y se acostarán conmigo, y yo los escupiré y me limpiaré los pies en ustedes”, dijo.Mijail Prójorov es la novedad de estas elecciones. De 46 años, atlético y deportista, se ‘vende’ como un gerente o administrador eficiente, contra la corrupción y el estilo autoritario de Putin. Aunque sólo anuncio su postulación hace dos meses, las encuestas indican que obtendrá importantes votaciones en Moscú y San Petersburgo, que lo colocarán a partir de ahora como una alternativa a Putin en el futuro. El protagonismo en la calleSi bien las protestas rusas no tuvieron la fuerza de la Plaza Tahrir en el Cairo, ni tienen la intensidad de las huelgas griegas, es claro que la Primavera Árabe y las manifestaciones de los indignados en Europa y Estados Unidos, han servido de ejemplo para los manifestantes rusos, que se sienten cada vez más parte del mundo occidental, y que quieren actuar en consecuencia.Por eso, si bien se descuenta el triunfo de Putin, según las encuestas, en las grandes ciudades, como Moscú y San Petersburgo, obtendrá los menores porcentajes.“Queridos amigos, feliz año 3.000”, dice irónicamente un afiche con la imagen de Putin. No hay duda de su triunfo, pero también es verdad que en Rusia ya pasaron de moda los zares y los secretarios generales eternos. Jornada electoral Rusia ha adoptado medidas de seguridad extraordinarias para las elecciones presidenciales de hoy, en una campaña que en los últimos días ha estado marcada por protestas y denuncias de fraude. Más de 380.000 policías se esperan que velen por la seguridad y el orden público durante la jornada de votación en todo el país, según anunció el Ministerio del Interior de Rusia. En total, son 94.332 los colegios electorales habilitados en todo el país para la jornada electoral.

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