Venezuela vive una caliente y tensa campaña electoral por la presidencia

Septiembre 23, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Juan Francisco Alonso, corrresponsal de El País en Venezuela

A dos semanas de la elección de un nuevo presidente, chavismo ha arreciado ataques a la oposición.

A medida que pasan los días, las horas y los minutos, la tensión en la campaña presidencial venezolana sube dramáticamente. La contienda se crispa a cada instante, especialmente por las acciones del comando de campaña del presidente Hugo Chávez, quien aspira a un tercer período consecutivo.En los últimos días no ha habido tregua para la oposición, que con su candidato Henrique Capriles se disputa con Hugo Chávez el afecto de los votantes y de ahí que la llamada guerra sucia haya arreciado contra el joven exgobernador de Miranda.Uno los ejemplos de lo que está ocurriendo se registró a principios de este mes cuando los ciudadanos fueron sorprendidos con la aparición de un documento con durísimas medidas económicas, entre las que figuran la eliminación de subsidios y la reducción de la burocracia, que el candidato presidencial opositor Henrique Capriles Randoski supuestamente aplicaría de ganar las elecciones del 7 de octubre.La situación generó confusión e hizo mella en la campaña del aspirante opositor. A los dos días dirigentes como el diputado William Ojeda criticaban el plan económico y de ahí que cuatro partidos pequeños decidieron retirarle al abanderado su apoyo.Ante los hechos, desde la Mesa de la Unidad Democrática, alianza de partidos opositores, no dudaron en atribuir la autoría del supuesto “paquetazo económico” al Gobierno, al que también acusaron de comprar a dirigentes y partidos opositores para intentar hacer creer que el bloque que le adversa se está dividiendo.El propio Capriles ha retado al oficialismo diciendo: “Como no pueden con el flaco ahora tratan de embarrarme”.Sin embargo, las cosas no pararían ahí. La verdadera bomba la soltó el pasado jueves el diputado oficialista Julio Chávez, quien dio a conocer un video en el que se ve al legislador Juan Carlos Caldera, muy cercano al candidato Capriles, recibiendo dinero en efectivo de un comerciante, el cual quería una entrevista con el único de los cuatro aspirantes a la silla del Palacio de Miraflores que tiene opciones de desbancar al líder bolivariano.¿Desespero?Pocos en el país dudan ya que detrás de esos hechos esté el gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) o directamente el Ejecutivo. Sin embargo, expertos consultados cuestionan la efectividad de este tipo de campaña.“Estas acciones lo que hacen es poner en evidencia una situación de desespero de uno de los contendientes, quien intenta revertir un cambio que se viene dando en la opinión pública desde el año 2007 (cuando perdió el referendo sobre la reforma constitucional, lo cual constituyó su primera derrota electoral)”, afirmó la experta en marketing político Carmen Beatriz Fernández.La analista sostiene que “la teoría y la historia demuestran que este tipo de acciones funcionan siempre y cuando el comando de Capriles distraiga su atención y cambie su mensaje para referirse por ejemplo el supuesto paquetazo o al video, pero como ni Capriles ni su equipo han hecho esto, pues creo que el impacto será mínimo”.La también catedrática del Instituto de Estudios Superiores de Administración de Caracas (Iesa) recomendó al oficialismo cambiar de estrategia, apelando al refrán popular que reza: “Fueron por lana y salieron trasquilados”.“Acciones como la difusión del video de Caldera, desde mi punto de vista, terminaron siendo un ‘boomerang’ para el chavismo, pues la rápida y radical acción de Capriles, quien apenas minutos después de difundido el video anunció que separaba al parlamentario de su equipo de campaña, impidió que le pudiera afectar. En cambio cuando a las horas se supo que el empresario que le dio el dinero al legislador era Wilmer Ruperti, uno de los exponentes de la llamada ‘boliburguesía’, la imagen que de imbatibilidad que el chavismo se esfuerza por mostrar se deterioró, porque no pocos comenzaron a decir si los ‘boliburgueses’ quieren acercarse a Capriles es porque creen que tiene opciones de vencer”, agregó.En similares términos se pronunció el politólogo Édgar Gutiérrez, quien aseveró que la respuesta rápida y contundente de Capriles lo benefició, “al menos eso es lo que revelan las primeras investigaciones que hemos hecho con focus group, porque enviaron el mensaje de que no tolerará irregularidades, algo no usual en este país”.Sin cambiosComo Fernández, Gutiérrez no cree que la guerra sucia desatada en las últimas semanas beneficie al presidente Chávez y para sustentar su posición apeló a ejemplos recientes y a otros no tanto.“Si la explosión de la refinería de Amuay no ha tenido ningún efecto en la opinión pública, pese a las sospechas de que la misma ha podido ser resultado de fallas en el mantenimiento de la instalación, pues creo que ni el supuesto paquetazo ni el video de Caldera lo tengan. No creo que las tendencias en la opinión pública, la cuales lucen muy polarizadas vayan a moverse en algo por estos acontecimientos”, afirmó. Gutiérrez alertó que la experiencia demuestra que este tipo de acciones, si se mantienen en el tiempo, pueden terminar beneficiando a quienes supuestamente deberían perjudicar.“En 1998 el entonces candidato Hugo Chávez fue sometido a una durísima guerra sucia. Basta con recordar que se buscó a alguien que tuviera una voz parecida a la de él para que dijera que iba a freír las cabezas de sus rivales cuando llegara al poder y también se corrió el humor de que propondría traspasar la Patria Potestad de los niños de sus padres al Estado. Sin embargo, Chávez terminó ganando y por una ventaja de casi 20 puntos, superior a lo que decían las encuestas”, rememoró el experto.Para Gutiérrez los últimos acontecimientos demuestran que la ventaja de entre 10 y 15 puntos que algunos sondeos le dan al candidato-Presidente no reflejan lo que está ocurriendo en el país. “Si el Gobierno en realidad tuviera una ventaja amplia sobre Capriles estaría reforzando sus mensajes y no dedicaría su tiempo y recursos en atacarlo, tal y como lo ha venido haciendo durante la campaña, en la cual no ha dudado en tildarlo de fascista y lo ha acusado de haber pertenecido a una organización neonazi, obviando que él desciende de sobrevivientes del Holocausto”.Esta opinión es compartida por el periodista experto en temas electorales Eugenio Martínez para quien el oficialismo está tratando de recuperar la atención perdida. “Esta es la primera campaña electoral desde 1998 en la que Hugo Chávez no marca la agenda y por eso están tratando de conseguir desviar la atención de los temas que propone Capriles a como dé lugar”.El exministro de Planificación y director del diario Tal Cual, Teodoro Petkoff, tercia en el debate y no descarta que la estrategia del Gobierno más que arrebatarle votos a Capriles lo que busque es promover la abstención y como demostración de su opinión recordó la polémica advertencia que el Mandatario realizó la semana pasada, cuando dijo que una eventual derrota suya abriría las puertas a una guerra civil.“Cuando el Presidente dice que es imposible que no gane las elecciones envía el siguiente mensaje: Si pierdo es porque hubo ‘quiquiriguiqui’ (trampa) y cómo responde a eso, pues diciendo que habrá una guerra civil. Por supuesto esto busca meter miedo e inhibir a la población”, afirmó.De ahí que tanto Martínez como Gutiérrez auguraron que los resultados de los comicios del 7 de octubre serán de “fotografía”, debido a la polarización del electorado.

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