Vender la virginidad por internet, más frecuente de lo que parece

Vender la virginidad por internet, más frecuente de lo que parece

Octubre 27, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Vender la virginidad por internet, más frecuente de lo que parece

1- Catarina Migliorini. 2- Evelyn. 3- Alina Percea. 4- Natalie Dylan.

Tan solo esta semana, una brasileña de 20 años subastó su inocencia desde Australia. Se es inocente hasta el mejor postor.

La creencia de que en esta época no quedan vírgenes sino en las entradas de los pueblos quedó derruida por una brasileña de 20 años, que esta semana subastó por internet su ‘inocencia’ desde Sidney, Australia.Aunque Catarina Migliorini alborotó el cotarro mundial, el suyo sólo es el caso notorio, porque las redes están llenas de casos, avisos, ofertas y pujas.Lo que llevó a primer plano a la brasileña es haber vendido su virginidad en una subasta en línea por US$780.000, como parte de un documental organizado por el cineasta australiano Jason Sisely.Y, también, porque demostró que la primera vez de una mujer es más costosa que la de un hombre: Álex Stepanov, de 21 años, quien participó en la subasta, sólo ganó US$3.000 que le pagó una brasileña.Migliorini fue objeto de 15 ofertas. El ganador es un japonés identificado sólo como Natsu, de acuerdo con el sitio web Virgins Wanted (se buscan vírgenes). La vendedora le será ‘entregada’ a bordo de un avión y será entrevistada antes y después de perder su virginidad.Migliorini dijo: “Esto es más sensato que hacerlo borracha en una fiesta con un desconocido”. Y añadió que usará parte del dinero en construir casas para pobres.“Las subastas de vírgenes en Australia están terminadas” anunció www.virginswanted.com.au y publicó fotos de Catarina y Álex con la mención “vendidos”.Pero hace año y medio, en 2011, a la estadounidense Natalie Dylan le fue mejor, pero mucho mejor que a Catarina con su primera vez: ofreció su virginidad a través del famoso portal de subastas Ebay, pues necesitaba dinero para pagar un postgrado en matrimonio y terapia familiar. Ya es licenciada en estudios de la mujer.Como la subasta fue levantada por el portal, la joven creó su propio sitio web y recibió diez mil ofertas. El premio mayor se lo llevó un australiano de 39 años, quien le pagó US$3.8 millones por el rato.A pagar impuestosEn cambio, a la rumana Alina Percea, de 18 años, le salió lo ‘servido por lo comido’: vendió su virginidad, por lo cual recibió 10.200 euros, pero ahora el fisco alemán le reclama que pague la mitad de lo recibido en impuestos, pues se consideró que había ejercido la prostitución, que al ser legal en Alemania debe contribuir al Estado.Y no falta quién venda su primera vez por necesidad, como ocurrió en 2009 en España, donde una ecuatoriana subastó su virginidad para pagar el tratamiento de su madre enferma y aseguró no tener alternativa pues su salario de medio tiempo como aseadora no alcanzaba."Yo no estoy robando nada. Es mi cuerpo y con él hago lo que yo quiera”, aseguró la ecuatoriana Evelyn.¿Colombia es la excepción? Qué va: en marzo de este año ‘Kelly’ anunció en internet: “Soy paisa de Medellín, vendo mi virginidad para pagar mis estudios de comercio exterior. Oferta mínima: 7.000 euros”. No se sabe en qué semestre va.¿Usted compraría una virginidad? Le preguntamos a Gustavo Gómez, periodista de Caracol Radio, y respondió: “Más allá de planteamientos éticos o morales, es grotesco vender la virginidad. No compraría la virginidad, ni la tos, ni el reflujo, ni la uña encarnada, ni el aliento, ni la angina de pecho de nadie”.Otras piensan distinto porque hallaron allá, muy escondidita, suculenta fuente de ingresos. Al menos por una sola vez.

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