Uruguay, país pionero en el manejo de consumo de drogas

Uruguay, país pionero en el manejo de consumo de drogas

Enero 06, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Patricia Lee Enviada especial de El País a Uruguay
Uruguay, país pionero en el manejo de consumo de drogas

Quienes estén registrados como consumidores para uso recreativo, podrán comprar en farmacias autorizadas hasta 40 gramos de cannabis por mes para su uso personal y cultivar hasta seis plantas.

Esta ley aprobada en Uruguay busca combatir el narcotráfico y desestigmatizar a los consumidores de marihuana sin represiones.

La legalización del consumo y producción de marihuana en Uruguay le valió ser calificado como el “país del año” por la revista inglesa The Economist, por las “reformas pioneras que no solo mejorarían a una nación en particular sino, en caso de ser emuladas, podrían beneficiar a todo el mundo”.Es que la decisión del país suramericano lo ubica como pionero en el tratamiento de un tema cada vez más acuciante: el de manejar, por métodos no penales ni represivos, el creciente consumo de drogas.Por eso, para la revista inglesa, reformas como esta “permiten que las autoridades se concentren en los delitos más graves, algo que ningún otro país ha hecho. Si otros países siguieran su ejemplo, los daños que tales drogas causan en el mundo se reducirían drásticamente”.Según la ley aprobada el 10 de diciembre, los uruguayos o residentes mayores de 18 años, que estén registrados como consumidores para uso recreativo, podrán comprar en farmacias autorizadas hasta 40 gramos de cannabis por mes para su uso personal, cultivar hasta seis plantas y una cosecha máxima de 480 gramos por año, o vincularse a clubes de cultivo con un mínimo de 15 socios y un máximo de 45, que podrán sembrar hasta 99 plantas. El Estado asume el control y regulación de la importación, producción o adquisición y comercialización de la marihuana, para lo cual se creará el Instituto de Regulación y Control del Cannabis, que emitirá licencias y controlará la producción, distribución y venta.Julio Calzada, secretario General de la Junta Nacional de Drogas, explicó el alcance de la ley, y señaló que “en Uruguay no va a haber canillas de marihuana, nada más lejos de la realidad”. Agregó que la medida va a tono con la “idiosincrasia uruguaya de fuertes componentes y matriz liberal, que no pena el consumo personal desde hace 40 años, en el marco de un aumento cuantitativo y cualitativo de la violencia” ligada al narcotráfico.Calzada informó que, si bien el consumo estaba permitido, los consumidores eran vistos como criminales. “Antes la mirada sanitaria quedaba relegada y se descuidaba al usuario. Hoy se incluye a aquel que podía estar en problemas con el abuso de drogas, y creemos que tenemos una herramienta que contribuye significativamente a desarticular a las organizaciones criminales en torno a eso”.Juan Andrés Vaz, de la Asociación de Estudios del Cannabis, dijo a El País que, en contra de los que opinan que la ley incrementará el consumo, esta “regula algo que ya sucede: 200.000 personas consumen marihuana y compran 50 toneladas al narcotráfico todos los años. Las experiencias internacionales, como en el caso de Holanda o Portugal, muestran que las regulaciones más flexibles no aumentan el consumo”.Julio Bango, uno de los diputados iniciadores de la ley, señaló que la norma persigue tres objetivos: “Tener más eficacia ante una población que era clandestina, superar la contradicción entre el consumo, que está permitido, y entre la compra o consecución de la marihuana, que es ilegal y, por último, separar el consumo de marihuana del mercado del narcotráfico, pues ahora va a haber un ente regulador”.Bango señaló que, sobre las licencias, estas se darán por concurso y resaltó que “no se libera la producción, sino que se producirá un volumen determinado para satisfacer la demanda”, y advirtió que es solo para los residentes uruguayos, que no podrán vender a los turistas, porque si lo hacen, “irán presos, ya que estarán incurriendo en el delito de narcotráfico”.El Gobierno calcula que la plantación de entre 10 y 20 hectáreas de cannabis sería suficiente para abastecer la demanda, que prevé producir unas 25 toneladas anuales, equivalente al consumo en el mercado negro. Según Julio Calzada, el Gobierno establecerá el precio de un dólar por gramo, que es el costo de la marihuana ilegalmente traficada desde Paraguay, con la idea de sacar a los traficantes del mercado y reducir la violencia ligada a la droga.PolarizaciónLa medida polarizó a la sociedad uruguaya. Miles de personas se reunieron frente al palacio legislativo con pancartas en forma de hojas de marihuana y carteles que decían “cultivando la libertad uruguaya”, pero la oposición política al gobierno del Frente Amplio no apoyó el proyecto y un grupo de diputados propone realizar un referendo contra la ley.De acuerdo con una encuesta de Equipos Consultores, 58 % de los uruguayos está en contra, pero esta cifra ha bajado, ya que en junio, la cifra era del 68 %. Sobre la polémica, el diputado Bango señaló que, si bien existe una mayoría en contra, 80 % prefiere que la marihuana sea vendida por el Estado y no por el narcotráfico.Se espera que la plantación doméstica de cannabis se incremente, ya que, como el consumo no era penalizado, muchos tenían sus propias plantaciones. “Con la nueva ley se triplicará el número de cultivadores”, afirmó Juan Guano, fundador del primer establecimiento dedicado al asesoramiento y la venta de productos para el cultivo de cannabis de Uruguay, ya que los cultivos existentes contarán con un respaldo legal. “Dejaremos de temer las denuncias, los arrestos y los registros”, señaló Álvaro Calistro, que tiene el patio trasero de su casa sembrado de grandes plantas de marihuana y es considerado un criador, o “breeder”, por experimentar para crear cruces genéticos entre diversas variedades.

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