Un misionero español, la primera víctima europea del brote de ébola

Agosto 12, 2014 - 12:00 a.m. Por:
AFP
Un misionero español, la primera víctima europea del brote de ébola

Así había llegado el cura misionero español Miguel Pajares a su país, el pasado 7 de agosto. Contrajo el virus del ébola en Liberia.

El cuerpo será incinerado sin practicarle autopsia "para evitar cualquier riesgo tanto a los profesionales sanitarios y no sanitarios como a la población general", dijeron las autoridades españolas.

El misionero español Miguel Pajares se convirtió en la primera víctima europea del actual brote epidémico de ébola al fallecer este martes en un hospital madrileño, cinco días después de ser repatriado desde Liberia, donde había contraído la enfermedad. El cura de 75 años, que contrajo el virus en el hospital San José de Monrovia donde trabajaba, fue el primer infectado de ébola en ser repatriado a Europa desde el inicio de la epidemia en África que ya se ha cobrado más de 1.000 vidas. Pajares falleció "debido a las complicaciones derivadas de la enfermedad por el virus del ébola", anunció el hospital Carlos III de Madrid, donde fue ingresado bajo un gran dispositivo de seguridad. El cuerpo será incinerado sin practicarle autopsia "para evitar cualquier riesgo tanto a los profesionales sanitarios y no sanitarios como a la población general", añadió el hospital. Las reacciones no se hicieron esperar: "Mi más sentido pésame a la familia y a los compañeros de Miguel Pajares. Triste noticia", afirmó el jefe del gobierno, el conservador Mariano Rajoy, en su cuentra Twitter. También los reyes Felipe VI y Letizia, así como los padres del monarca español Juan Carlos y Sofía, transmitieron sus condolencias. "Esperábamos que pudiese superar la enfermedad pero no pudo ser así. Es lo que Dios ha querido", lamentó la cuñada del fallecido, Carmen Romo, en declaraciones a la radio española Cope. El misionero español había sido repatriado el jueves dentro de una cápsula aislante en un avión medicalizado en el que también viajó la religiosa española Juliana Bonoha, que trabajaba en el mismo hospital pero dio de momento negativo a dos pruebas de ébola. Una vez en España, Pajares empezó a ser tratado con el suero experimental estadounidense ZMapp, después de que la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios autorizara su importación. Aunque solo se ha probado con animales, este fármaco ya se está suministrando a dos cooperantes estadounidenses, lo que despertó cuestionamientos éticos. Pero el Comité de Ética de la Organización Mundial de la Salud (OMS) aprobó el lunes el uso de tratamientos no homologados para luchar contra el ébola. Poca seguridadEn los últimos diez días, esta epidemia se ha cobrado la vida de cuatro miembros del hospital San José de Monrovia, incluido su director, el camerunés Patrick Nshamdze. El centro, dependiente de la orden religiosa española San Juan de Dios, fue cerrado el 1 de agosto por las autoridades liberianas. La portavoz de la orden religiosa Adriana Castro reconoció fallos en la toma de precauciones a raíz de un test defectuoso que se practicó al fallecido director que no mostraba ningún rastro de ébola. "Se teme que como Patrick dio negativo inicialmente, pues muchos se relajaron. Seguramente no siguieron tomando las mismas medidas tan estrictas de seguridad", señaló Adriana Castro. "Es probable que así se contagió Pajares y posiblemente de Pajares así el virus se extiende entre las personas que están allí", afirmó. "Hasta que no saben que tienen positivo de ébola pues no toman las precauciones", agregó. El ébola, que causa fiebre y en los peores casos hemorragias constantes, se contagia por el contacto con una persona infectada a través de fluidos corporales como sudor, sangre o secreciones. En unas cartas dirigidas a su familia publicadas por el diario español El Mundo, Pajares lamentó la falta de precauciones: "Hoy hemos tenido la primera muerte por ébola en el hospital. Gran número de los que trabajamos aquí, incluido yo, hemos estado en contacto con el fallecido, aunque no tuviéramos guantes con que protegernos", escribió el 9 de julio. Cinco días más tarde: "Os parecerá mentira, pero nos falta lo más elemental para prevención: guantes, vestidos aislantes, máscaras, desinfectantes, etc". En abril, la OMS recomendó a los trabajadores sanitarios tomar precauciones ante el riesgo de contagio incluso cuando el ébola no estaba confirmado en los pacientes. El último brote de este virus, que según esta organización es el peor desde que se descubrió esta enfermedad hace cuatro décadas, ha matado ya a más de 1.000 personas y alrededor del 55-60 por ciento de las personas infectadas.

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