Tras su reelección, Obama afronta el reto de unir a un país dividido

Tras su reelección, Obama afronta el reto de unir a un país dividido

Noviembre 07, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co I EFE
Tras su reelección, Obama afronta el reto de unir a un país dividido

El presidente reelecto Barack Obama, junto a su esposa Michelle Obama, durante el discurso triunfal ante sus seguidores en Chicago.

La dura contienda política que el presidente Obama libró con su rival Mitt Romney, es la muestra de que gran parte de la población de la nación más poderosa del mundo espera grandes cambios durante este período presidencial.

El presidente de EEUU, Barack Obama, que ha recibido el respaldo de la mayoría de estadounidenses para un segundo mandato, tendrá que unir ahora a un país enormemente dividido tras la larga, amarga y costosa campaña por la Casa Blanca.El presidente reconoció durante su discurso de la victoria en el centro de convenciones McCormick Place de Chicago la noche del martes que le queda "trabajo por delante" para los próximos cuatro años.En la lista de tareas pendientes, destacó la reducción del desorbitado déficit del país, la reforma del sistema tributario, la aprobación de una reforma migratoria y el final de la dependencia del petróleo extranjero.No se olvidó tampoco de la necesidad de crear empleos en una economía renqueante y de poner en marcha medidas que ofrezcan oportunidades a la clase media, de la que se alzó en paladín durante su reñida pugna por la presidencia con el republicano Mitt Romney.Pero el tema en torno al que articuló su discurso, y el hilo conductor de una noche en la que estuvo arropado por una audiencia fiel y entusiasta, fue la necesidad de una mayor unidad en el país."Esta noche, más de 200 años después de que una excolonia ganase el derecho a determinar su propio destino, la tarea de perfeccionar nuestra unión nos impulsa hacia adelante" , dijo en el arranque de su discurso.Al pueblo estadounidense, que enarbola la bandera del individualismo, le recordó que lo que permitió al país superar los momentos difíciles fue la convicción de que "aunque cada uno persiga sus sueños individuales" hay una familia estadounidense "que triunfa o fracasa junta, como una nación y como un pueblo".La polarización que vive el país entre republicanos y demócratas se profundizó durante la reciente campaña presidencial, en la que tanto Obama como Romney se encargaron de subrayar sus diferentes visiones para el futuro del país.Incidentes como el protagonizado por Romney durante un acto privado de recaudación de fondos en el que dijo, sin saber que estaba siendo grabado, que el 47% de los estadounidenses son unos parásitos sociales que viven del Gobierno ilustran la lucha entre esos dos mundos.Obama acentuó también en sus discursos la distinción entre "nosotros" , la clase media, y "ellos" , los ricos y privilegiados como Romney.La propia radiografía de las coaliciones electorales de Obama y Romney es otra muestra de división.Si Obama contó con el apoyo mayoritario de hispanos, afroamericanos, mujeres y jóvenes, Romney se ganó el favor de un gran porcentaje del voto de las personas blancas, en especial hombres.Con ese panorama como telón de fondo, y la amenaza de nuevas luchas partidistas entre el Congreso y la Casa Blanca, Obama echa a andar su segundo mandato con un llamamiento a la unidad."Espero en las próximas semanas y meses trabajar con líderes de ambos partidos para solucionar los desafíos que sólo podemos solventar juntos" , indicó.Tendió también una rama de olivo a Romney, al afirmar que espera sentarse con él pronto para ver cómo colaborar para impulsar el paÍs hacia adelante.Insistió también en que pese a "todas" las diferencias, la mayoría de estadounidenses comparte esperanzas comunes para el futuro de EEUU, como el deseo de que los más jóvenes crezcan en un país que les ofrezca la mejor educación posible y vivir en una nación "que no esté debilitada por la desigualdad" ."Creemos en un EEUU generoso, en un EEUU compasivo, en un EEUU tolerante, abierto a los sueños de la hija de inmigrantes que quiere estudiar en nuestras escuelas y rinde honores a nuestra bandera" , dijo en medio de ovaciones.Obama, que a falta de los recuentos finales ha obtenido al menos 303 de los 270 votos electorales necesarios para asegurar la presidencia, echó mano también del mensaje pronunciado durante la convención demócrata del 2004 en Boston que lo lanzó a la escena política nacional."No importa si eres negro, o blanco o hispano o asiático, joven o viejo, rico o pobre, capaz o discapacitado, homosexual o heterosexual. Uno puede lograr sus sueños en EEUU si está dispuesto a intentarlo" , concluyó.Ese es el mensaje que lanzó en Chicago, la ciudad del viento. Habrá que ver si en los próximos cuatro años el viento se lleva o no sus palabras de la pasada noche y con ellas la esperanza de un país más unido.Cuatro años más para cumplirBarack Obama obtuvo del pueblo estadounidense los cuatro años más que pedía para poder cumplir desde la Casa Blanca su promesa de reconstruir los fundamentos de la economía de EE.UU. y el bienestar de su clase media.Aunque en el voto popular la diferencia no ha sido muy grande, de apenas dos puntos (50 % frente a 48 %) , el presidente ha conseguido imponerse en casi todos los estados en disputa: Ohio, Virginia, Iowa, Colorado, Nevada, Pensilvania, Michigan, Nuevo Hampshire y también Florida.La diferencia con Romney en votos electorales es hasta el momento, 303 frente a 206, superior a la prevista, pero mucho más exigua de la que le llevó en 2008 a la Casa Blanca en su duelo contra John McCain (365-173) ."Vuelvo a la Casa Blanca más decidido y determinado que nunca sobre el camino a seguir" , dijo Obama a la multitud que lo ovacionó en Chicago durante su discurso de la victoria, en el que desgranó sus prioridades para el segundo mandato: la reducción del déficit, el avance tecnológico, la educación, la reforma migratoria, y la presencia en la escena mundial.La mayoría de los observadores coincide hoy, sin embargo, en que el riesgo de que persista el bloqueo político en Washington es tan grande o más que antes.Los estadounidenses han respaldado al presidente otorgándole un segundo mandato, pero no han colocado a su partido en posición de controlar el Congreso, con el que ha estado en disputa casi permanente durante la segunda mitad de su mandato.Después de una campaña electoral de las más duras que se recuerdan en EE.UU., en la que los republicanos llegaron a creer realmente que podrían desbancar a Obama del poder, el clima no va a ser nada propicio para el bipartidismo.Según todas las proyecciones, el Congreso seguirá dividido, con la Cámara baja dominada por los republicanos y el Senado por los demócratas.En su breve discurso de aceptación de la derrota, Romney se declaró esta madrugada "preocupado por Estados Unidos" , porque "la nación se encuentra en un punto crítico" ."En estos tiempos de difíciles desafíos para nuestro país, rezaré -añadió el candidato derrotado- porque el presidente Barack Obama tenga éxito como líder del país", una manera de augurarle grandes dificultades.Y los desafíos económicos que quedan por delante no van a dar mucho respiro.Estados Unidos se enfrenta a una auténtica hecatombe presupuestaria, si antes de finales de año demócratas y republicanos no se ponen de acuerdo sobre un plan equilibrado para la reducción del déficit público.En ausencia de un acuerdo, entrarán en vigor una serie de recortes automáticos del gasto que coincidirán con la extinción de las reducciones impositivas adoptadas en los años de George W. Bush.El efecto combinado de esas dos medidas puede precipitar a la primera economía del mundo en una nueva recesión, según advierten todos los observadores y organismos internacionales.Una gran responsabilidad recae ahora también sobre el Partido Republicano, que tendrá que analizar cuidadosamente las razones de la derrota de su candidato.Para ganar la designación republicana, Romney, quien no contó nunca con la simpatía del Tea Party, tuvo durante meses que exagerar su conservadurismo y, una vez proclamado candidato, su vertiginoso giro al centro resultó demasiado sospechoso para muchos.Pero al margen de las contorsiones o la supuesta frialdad de su candidato, los republicanos tendrán que revisar a fondo la idoneidad de su programa, si quieren ganar en el futuro apoyos clave entre las minorías, especialmente la hispana, entre las mujeres y los jóvenes, que nuevamente fueron determinantes para la victoria.

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