"Todavía hay esperanza para la reforma migratoria en EE.UU.": activista colombiano

"Todavía hay esperanza para la reforma migratoria en EE.UU.": activista colombiano

Mayo 17, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Edwin Giraldo Ruiz | Corresponsal de El País en Washington

Gustavo Torres, quien llegó a Estados Unidos en la década de los 80 huyendo de la violencia en Medellín, se convirtió en uno de los principales defensores de los inmigrantes, que reclaman una reforma a la ley para los extranjeros.

Gustavo Torres es un colombiano reconocido en EE.UU. por su labor a favor de los inmigrantes.

“Presidente Obama, usted ha deportado a dos millones de personas. Más que cualquier otro presidente en la historia de este país. Y eso que usted es afroamericano, demócrata y progresista”, le dijo Gustavo Torres al Mandatario durante una reunión que convocó en abril pasado a diez líderes hispanos en la Casa Blanca.“Mi responsabilidad es implementar las leyes tal como están”, respondió Obama. “Y no soy un dictador”, agregó para aclarar por qué no puede detener el actual nivel de deportaciones -que llegó a dos millones en cinco años- y mucho menos aprobar una reforma migratoria sin la autorización del Congreso. “No es así, ¡usted tiene todo el poder para priorizar sobre quién va a deportar!”, replicó Torres, en una reunión que describe como “tensa”.Gustavo Torres es el director de la Casa de Maryland, una de las principales organizaciones civiles del país en la defensa de los inmigrantes, fundada en 1985 para atender el torrencial flujo de ciudadanos centroamericanos que arriban desamparados a esta zona del Este estadounidense. La de abril fue la quinta reunión de Torres con Obama para discutir cómo promover la discusión política en Washington, estancada desde hace un año luego de que los republicanos en la Cámara de Representantes congelaran una propuesta bipartidista enviada desde el Senado.Un mes después de la reunión, el pasado 1 de mayo, Torres lideró un acto de desobediencia civil pacífica al frente de la Casa Blanca, en la cual se hizo detener por la policía de Washington, al lado de 11 protestantes más, algunos de ellos indocumentados.Líder hispanoEste activista nació en Yarumal, Antioquia, pero vivió su juventud en el barrio Castilla de Medellín. Después de estudiar algunos semestres de derecho en la Universidad de Medellín, tuvo que huir de la violencia del narcotráfico en los 80 y se fue para Centroamérica.“Imagínese, terminé de periodista, trabajando para un periódico que se llamaba El Tayacán”, relata en su conversación con El País desde el Hotel Hilton de Washington, el mismo en donde intentaron asesinar al republicano Ronald Reagan en 1981.“Allá me tocó cubrir la guerra, y por eso estuve en Nicaragua, El Salvador y Guatemala”, y cuenta cómo en estos países padeció el horror de la confrontación armada, pero se enamoro. Por eso contrajo matrimonio y con su esposa desembarcó en la costa Este de Estados Unidos en 1991. Al mejor estilo del sueño americano, Torres comenzó como jornalero en extensas e inciertas horas de trabajo, sin garantías laborales, viviendo “en las sombras”, como rezan las quejas de 12 millones de personas indocumentadas que reclaman derechos por su existencia en el país, y que al mismo tiempo hicieron colapsar el sistema migratorio.Torres encontró su camino en América cuando ingresó ingresó a la Casa de Maryland, en donde, por coincidencia, “atendía a personas que ya había conocido en Centroamérica. Inmigrantes que habían salido de sus países, casi todos por el hueco”.Desde 1995 dirige esta organización, que se coordina con una coalición nacional de entidades hermanas para presionar por el milagro de la reforma.Según el presidente Barack Obama, si este proyecto no se aprueba antes del próximo mes de agosto, en el 2014 no sucederá. Por eso estimuló a líderes como Torres a que profundicen en su labor para lograr una votación antes del receso legislativo en esta época del año.“Después de agosto, los congresistas regresan para enfocarse en las elecciones parlamentarias, y no cabría posibilidad alguna de incluir la reforma en su agenda”, explica el colombiano.“El cálculo que tenemos son seis semanas. Si en ese tiempo no avanzamos, nos jodimos (…) Hemos escuchado por parte del liderazgo republicano que quieren hacer algo”, insiste.Reforma y deportacionesSegún los cálculos de la coalición de organizaciones a la que pertenece Torres, se necesita que en la Cámara de Representantes, en donde hay 435 congresistas, 30 más se sumen a los que ya prometieron el voto a favor de la reforma migratoria.La utopía depende de dos líderes republicanos: Eric Cantor, líder de la mayoría republicana en la Cámara, quien tiene la capacidad en el Capitolio para movilizar el apoyo; y John Boehner, presidente de la Cámara, quien tiene la potestad de llevar un proyecto de reforma a votación. Hasta ahora, ambos han manejado una relación muy difícil con el presidente Obama desde que llegó a la Casa Blanca en el 2009.Mientras tanto, el número de deportados en EE.UU. sigue disparado. Según el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, en el año fiscal 2013, 368.644 personas fueron deportadas, de las cuales 1.429 fueron colombianos.Por eso Torres, antes de salir de la Casa Blanca, le dijo a Obama aquella tarde de abril: “Vamos a seguir empujando a los republicanos, pero a usted también, Presidente”.Presiona ObamaEl presidente de Estados Unidos, Barack Obama, advirtió el martes que el país tiene “dos o tres meses” para hacer que la Cámara de Representantes apruebe la reforma migratoria antes de las elecciones de noviembre.“Tenemos una oportunidad muy estrecha. Cuanto más próximos estemos de las elecciones, más difícil será hacer las cosas. Tenemos dos o tres meses para que la Cámara de Representantes” vote el proyecto, dijo Obama. El Senado de EE.UU. aprobó el año pasado una ambiciosa reforma del sistema migratorio, que conduciría a la regularización en la situación de 11 millones de inmigrantes ilegales. Sin embargo, desde entonces el proyecto permanece empantanado y sin esperanzas en la Cámara, controlada por la oposición del Partido Republicano.Exigencia al GobiernoJóvenes partidarios de los inmigrantes exhortaron esta semana a senadores demócratas a que le exijan al presidente Barack Obama que reduzca las deportaciones, incluso mientras el Mandatario intenta mantener la presión sobre los republicanos de la Cámara. Los sucesos dejan entrever una división entre los demócratas y los partidarios de los inmigrantes en momentos que algunos piden una acción inmediata de Obama para ayudar a los que viven sin autorización en el país.

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