Terrorismo doméstico, el nuevo calvario que se vive en Estados Unidos

Abril 21, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Edwin Giraldo Ruiz | Corresponsal de El País, Washington
Terrorismo doméstico, el nuevo calvario que se vive en Estados Unidos

Esta fotografía del viernes 19 de abril de 2013, distribuida por la policía estatal de Massachusetts, muestra la lancha donde se ocultó el joven de 19 años Dzhokhar Tsarnaev, sospechoso por los atentados en el Maratón de Boston. El sábado 20, Tsarnaev se encontraba hospitalizado, bajo una intensa vigilancia

El ataque de Boston hace parte del 80% de actos terroristas que son orquestados desde dentro del país, a partir del 9/11.

Debido a que el concepto de terrorismo en EE.UU. está estrechamente ligado a los atentados del 11 de septiembre, es fácil ligar tragedias como la acontecida en Boston con grupos radicales extranjeros. Más aún después de que el FBI anunciara que los dos sospechosos, Tamerlan Tsarnaev, de 26 años; y Dzhokar Tsarnaev, de 19, son oriundos del Cáucaso, de una provincia musulmana ligada a Rusia desde los tiempos de la Unión Soviética, y que por décadas ha padecido la violencia de guerrillas radicales.Al cierre de esta edición, las autoridades no habían confirmado si tenían información sobre la motivaciones de este par de jóvenes para perpetrar el atentado.Mientras Tamerlan fue dado de baja por la Policía luego de una persecución que comenzó en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT por sus siglas en inglés); su hermano Dzhokar fue sacado de un bote en el patio de una casa luego de una búsqueda que elevó hasta las nubes el rating de la televisión el pasado viernes.Ahora, mientras se conocen nuevos detalles de los hermanos Tsarnaev, las autoridades en EE.UU. evaluarán si la naturaleza del ataque obligará a reflexionar más sobre un término que, según varios análisis, viene siendo estudiado por los legisladores en Washington desde hace un buen tiempo: terrorismo doméstico.Según investigaciones preliminares, los hermanos Tsarnaev utilizaron dos explosivos de fabricación casera: ollas de presión cargadas con metralla, clavos y otros objetos metálicos, que al momento de estallar emanan agudos residuos metálicos que se incrustan fácilmente en la carne humana. Es un arma utilizada con frecuencia por grupos radicales en Medio Oriente y el Norte de África, y su costo es irrisorio: unos 100 dólares. Además, ambos portaron las bombas en morrales deportivos, y se movían por una zona que conocían bien, porque vivían y estudiaban en el sector académico de Boston.No sólo les resultó fácil lograr que estallaran las bombas, sino que sometieron al país entero a un estado de tensión sostenido que se agudizaba con el exceso de falsas alarmas esta semana: paquetes sospechosos y personal evacuado en la Universidad de Duke y aeropuertos de Miami y Nueva York.Ataques dentro de EE.UU.Según el Consorcio Nacional para el Estudio del Terrorismo de la Universidad de Maryland, después del 9/11 se han presentado en EE.UU. 53 ataques terroristas de conocimiento público.De ellos, 43 fueron clasificados como planes ‘domésticos’; es decir, desarrollados por personas o grupos de origen norteamericano. Además, en los últimos seis meses las autoridades han registrados más de 170 casos de artefactos explosivos caseros a lo largo y ancho del país.Erick Rojo, excomandante del Ejército de EE.UU. y analista de seguridad internacional, le explicó a El País que, en realidad, “el 80% de los ataques terroristas son internos, pero no siempre son noticia porque no son tan espectacularmente grotescos como los de Boston”.El tema del ‘terrorismo doméstico’ es visto como un asunto muy serio, pero que adolece desarrollo en las toldas legislativas de Washington. Según el Servicio de Investigación del Congreso, que provee rigurosos estudios sobre temas que son discutidos por los congresistas, en principio las agencias federales no están de acuerdo sobre lo que es exactamente el ‘terrorismo doméstico’, y por eso no hay una línea conjunta de procedimiento.“Tampoco es claro cuántos ataques de terrorismo doméstico han ocurrido en los últimos años o cuántos complots ha frustrado el Gobierno”, dice el documento presentado a los congresistas el pasado mes de enero.La investigación advierte que ‘terroristas domésticos han sido responsables de orquestar más de media docena de incidentes después del 9/11, y parece haber una creciente actividad de los extremistas en contra del Gobierno, según han notado diferentes grupos observadores en los últimos años”.Por otra parte, este tipo de amenaza le da nuevas posibilidades a los criminales. El estudio explica que no se necesitan técnicas como ataques suicidas o secuestro de aviones. Se puede hacer también a través de actividades como vandalismo, abusos sexuales y fraude en impuestos.Para ello, el internet es una gran herramienta: “los ‘terroristas domésticos’, así como sucede con los grupos yihadistas, generalmente son genios de la tecnología que utilizan estos medios para sus operaciones”.

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