Sube la tensión por las Malvinas

Febrero 01, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Patricia Lee / corresponsal de El País, Buenos Aires

Gobierno argentino reaccionó ayer al anuncio del Reino Unido de enviar buque de guerra a las islas.

Cuando se acerca el 30 aniversario de la guerra de las Malvinas que enfrentó al Reino Unido y a la Argentina, los intercambios entre Londres y Buenos Aires suben cada vez más de tono.Las diferencias comenzaron a escalar en diciembre pasado, cuando los países miembros del Mercosur decidieron no permitir el acceso a sus puertos de barcos con bandera de las Malvinas. Hace unos días, el primer ministro británico, David Cameron, acusó a la Argentina de “colonialismo” y descartó cualquier instancia de diálogo, y Londres anunció que enviaría refuerzos militares a las islas, al tiempo que, en un claro desafío, se anunció que el príncipe Guillermo viajará a las islas en febrero.La decisión del Mercosur no significa un bloqueo a las islas ni un ataque a Gran Bretaña. Es el reconocimiento de que las Malvinas no son un sujeto de derecho internacional, ya que no son aceptadas por las Naciones Unidas como país independiente. Además, la medida no impide la navegación de buques ingleses con destino a las islas. La reacción argentinaAl reasumir el poder, la presidenta Cristina Kirchner evitó polarizar la discusión con Cameron y reiteró que mantendrá su reclamo de sentarse a dialogar con Londres por las Malvinas. A pesar de la tensión entre los dos países, la Presidenta decidió llenar la vacante de la Embajada en Londres, que desde hace cuatro años no tenía titular, como protesta contra actitudes inglesas.Sin embargo, ayer el Gobierno argentino le reclamó al Reino Unido “más diplomacia y menos armas”, luego de que se anunciara el envío del HMS Dauntless, el destructor más moderno de la Marina Real Británica, y se ratificara la llegada a las islas del príncipe Guillermo. “Argentina rechaza el intento británico de militarizar un conflicto sobre el cual las Naciones Unidas ya se han expedido en numerosas ocasiones y han indicado que ambas naciones deben resolver en negociaciones bilaterales”, dijo la Cancillería argentina en un comunicado.“El pueblo argentino lamenta que el heredero real arribe a suelo patrio con el uniforme del conquistador y no con la sabiduría del estadista que trabaja al servicio de la paz y el diálogo entre las naciones”, agrega la nota, donde además se recuerda que Argentina es un miembro activo de las misiones de paz de la ONU.Negativa británica a negociarLas islas Malvinas o Falklands, como la llaman los ingleses, fueron arrebatadas a Argentina en 1833. En 1965 la Asamblea General de la ONU reconoció que el diferendo entre la Argentina y el Reino Unido era una manifestación de un problema colonial y que la única forma de afrontarlo era la negociación directa.El 2 de abril de 1982, la dictadura militar decidió recuperar las islas, desatando una guerra con Gran Bretaña, que culminó el 2 de junio con la rendición argentina. Desde entonces, el archipiélago es sede de una base militar y no se descarta la presencia de submarinos nucleares, que serán reforzados en próximos días, tras el anuncio de que el príncipe William estará seis semanas en las islas.Gran Bretaña se niega a establecer un diálogo bilateral porque alega que defiende la “autodeterminación” de los isleños, que deben participar de un diálogo trilateral. Sin embargo, como recordó el ex senador Rodolfo Terragno, el parlamento inglés “sancionó en 1983 la Ley British Nationality Falkland Islands Act, la cual estableció que los isleños son británicos. Es decir, que no constituyen, en los términos de la ONU, un pueblo, razón por la cual no les asiste el derecho de autodeterminación. Ya que un grupo de británicos no puede ser árbitro de un conflicto entre su propio país y la Argentina, no pueden los isleños ser juez y parte”.PetróleoAl conflicto entre los dos países se agrega la exploración de petróleo. Empresas británicas lanzaron en febrero de 2010 una campaña de exploración petrolera, reactivando las tensiones. La británica Rockhopper Exploration anunció que invertirá US$2.000 millones en la perforación de un pozo y espera comenzar a extraer crudo en 2016 para llegar, en 2018, a 120.000 barriles diarios. Rockhopper estima que las reservas en Malvinas son de 350 millones de barriles de petróleo recuperable. El canciller argentino, Héctor Timmerman, recordó que por disposición de la ONU, mientras el conflicto esté abierto no se puede introducir en la zona ningún elemento que altere la situación anterior al inicio del conflicto. “Gran Bretaña desobedeció esta recomendación y se aprestó a utilizar, explotar y beneficiarse con los recursos naturales renovables y no renovables que existen en el territorio ocupado”, cuestionó. Los senadores de todos los bloques políticos firmaron una declaración donde “condenan” la exploración o explotación de recursos naturales en territorios “ilegalmente ocupados militarmente por potencias extranjeras” y subrayaron que la cuestión de la soberanía constituye “una política de Estado, donde los gobiernos se encuentran apoyados por todas las fuerzas políticas y sociales del país”.Para Mario Cafiero, dirigente del opositor Proyecto Sur, el gobierno argentino “está reaccionando tarde, no hay ningún tipo de acción que obligue al Reino Unido a reversar su decisión de no negociar la soberanía de las islas”, dijo, y criticó que se permita a las empresas británicas petroleras continuar operando en el territorio continental. Cafiero también cuestionó el nombramiento de la nueva embajadora en Londres, pues “parece que el tema no es importante, que podemos tener buenas relaciones comerciales y culturales, y volvemos a esta idea de poner un paraguas sobre Malvinas, mientras todo lo que llueve va para los bolsillos ingleses”.

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