Siria vive una nueva jornada sangrienta con 30 muertes más

Agosto 09, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co | EFE

Entre las personas muertas este martes hay 8 menores de edad, que pertenecían a una misma familia. El gobierno sigue afirmando que se defiende de grupos armados.

Siria vivió este martes una nueva jornada sangrienta marcada por la muerte de 30 de personas, entre ellas ocho niños, por los disparos del Ejército, a pesar de la petición de Turquía para que se detengan las operaciones militares.En su reunión en Damasco con el ministro de Asuntos Exteriores turco, Ahmet Davutoglu, el presidente sirio, Bachar al Asad, justificó la represión contra los civiles al acusar de nuevo a hombres armados de estar detrás de las protestas contra su régimen."Siria no titubeará en perseguir a los grupos terroristas armados para preservar la estabilidad de la patria y la seguridad de los ciudadanos", subrayó Al Asad, en declaraciones recogidas por la agencia oficial Sana.Ajeno a las advertencias turcas, el régimen sirio continuó con su hostigamiento contra varias zonas escenario de las protestas, entre ellas la provincia de Hama, uno de los principales focos de la ofensiva lazada al inicio del mes de ramadán, hace ocho días.Un portavoz de los Comités de Coordinación Local, Omar Edelbe, cifró en 25 el número de fallecidos y explicó que solo en Hama y sus alrededores fallecieron doce personas, cinco de ellas en la zona de Tayeba al Imam, tres en Halfaya, dos en Soran y dos en la capital.Las cinco víctimas de Tayeba al Imam son niños de una misma familia, que perecieron al disparar las fuerzas de seguridad y los francotiradores contra la calle en la que ellos jugaban.Por su parte, la Organización Nacional Siria de los Derechos Humanos (ONSDH), encabezada por Ammar al Qurabi, elevó la cifra de víctimas solo en la provincia de Hama a 25 y también confirmó la muerte de varios hermanos y primos.La ofensiva contra esta zona coincide con el anuncio de las autoridades sirias de que el Ejército se había retirado de la ciudad de Hama.Según la agencia oficial de noticias SANA, las unidades del Ejército que se encargaban de "proteger a los habitantes" en Hama se retiraron de allí después de haber perseguido a miembros de grupos terroristas y haber detenido a algunos de ellos.Hama tiene un alto valor simbólico, ya que fue escenario de una masacre en 1982 perpetrada por Hafez al Asad, padre del actual presidente, quien reprimió un levantamiento islamista en esta ciudad con una operación que se saldó con entre 10.000 y 40.000 muertos.Además, al menos tres personas murieron en la localidad de Banesh de la provincia de Idleb, dos en la localidad de Irbin (provincia de Rif Damasco, en el este), tres en Deir al Zur (noreste), cuatro en Al Hula (provincia de Homs) y uno en Latakia (noroeste), según los Comités.En Deir al Zur, las fuerzas del orden efectuaron un intenso bombardeo contra viviendas y zonas residenciales en la carretera principal, mientras que más de 200 tanques entraron en el corazón de la ciudad.El portavoz Edelbe señaló también que las autoridades han detenido a centenares de personas en las provincias de Homs, Deir al Zur, Hama, Idleb y Rif Damasco.Debido al bloqueo que el régimen sirio ha impuesto a los medios de comunicación internacionales, resulta muy complicado verificar de forma independiente las informaciones sobre víctimas mortales que proporcionan los grupos de oposición.En medio de esta ofensiva, Al Asad se reunió con Davutoglu para informarle de la situación que viven algunas ciudades sirias, resultado, a su juicio, del "amedrentamiento y asesinato por parte de grupos terroristas de civiles y miembros de las fuerzas de seguridad".De esta forma, el mandatario volvió a acusar a "terroristas" de la violencia en el país, como lleva haciendo desde el inicio de la revuelta popular a mediados del pasado mes de marzo, que se ha saldado con más de 2.000 muertos, según los grupos opositores y de derechos humanos.

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