Se realizan en Argentina primeros matrimonios homosexuales

Julio 31, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Patricia Lee | Corresponsal de El País

El matrimonio de los artistas Alejandro Vannelli y Ernesto Larresse, que conviven hace 34 años, se convirtió en el símbolo de la unión homosexual en Argentina. Horas antes, en la provincia de Frías, dos hombres también unieron sus vidas.

Una verdadera competencia se desató en Argentina para ver qué pareja lograba el honor de concertar el primer matrimonio gay, tras la promulgación de la ley que convierte a la Argentina en el primer país latinoamericano en consagrar este derecho.Si bien José Luis Navarro (54) y Miguel Ángel Calefato (65), que han convivido 27 años, llegaron primeros, al casarse el viernes a las 7:30 a.m. en Frías, provincia de Catamarca, el caso emblemático fue el matrimonio de los artistas Alejandro Vannelli y Ernesto Larresse, que conviven hace 34 años, y que se casaron a las 9:30 a.m. en la Capital Federal, en medio de un terrible aguacero y una nube de artistas, personalidades de la cultura y periodistas.No faltó nada: los novios, elegantemente vestidos, estuvieron rodeados de sus amigos y eligieron famosos actores como testigos. Alejandro y Ernesto dieron el sí, se besaron y se colocaron las argollas, en medio de la algarabía general, y luego dijeron unas palabras, emocionados. Al final, como en todo matrimonio, hubo arroz a la salida y los novios se retiraron para hacer un almuerzo con sus familiares y amigos, ya que la gran fiesta será la próxima semana, que se convertirá en una celebración del logro familiar y social.El País pudo hablar en exclusiva con Alejandro Vannelli horas antes de su matrimonio con Ernesto. “Estamos trabajando esta ley hace muchos años. Hace 34 estamos juntos y tenemos una familia muy sólida formada. El 13 de junio de 2007 fuimos la primera pareja que se presentó para casarse, pero no pudimos hacerlo. A partir de ahí atravesamos todas las instancias con nuestros abogados, nos dijeron que no, después fuimos a la justicia, que dijo que no. Nuestro caso es el único de dos hombres que esta en la Corte Suprema de Justicia”.Alejandro, conocido representante artístico de estrellas, conoció a Ernesto en 1976, meses antes del golpe de estado del 24 de marzo, en el Teatro Estrella, donde Alejandro hacía la prensa del show de Antonio Gasalla y Ernesto trabajaba en otra sala del mismo teatro en un show de Nacha Guevara. Cuando estaban por salir a escena, la Triple A (una organización paramilitar) colocó una bomba que obligó a Nacha a cancelar la obra e irse del país, y los actores restantes se unieron al elenco de Gasalla. “Lo empecé a ver en los ensayos, luego yo me fui de viaje dos meses, pero desde que volví, nunca más nos separamos, con todas las crisis incluidas, que son muy buenas, productivas, hacen que vos crezcas. A la larga, los hechos son los que valen, somos pareja, somos familia, pasa el tiempo y te das cuenta de que ha transcurrido media vida y seguís juntos, amando”, dice Ernesto, quien dice que no se casa “por amor sino por dinero”, porque no necesita que el Estado confirme un vinculo, sino acceder a las garantías que da la institución matrimonial desde el punto de vista del patrimonio, de la protección de los derechos y de la igualdad. “¿Por qué no podía tener los mismos derechos que ustedes frente a la ley, frente al Estado? ¿Por qué no podíamos tener regularizado lo que tiene que ver con la herencia, compartir tarjetas de crédito, tener una sociedad más igualitaria?”, agrega Alejandro.La Ley del Matrimonio IgualitarioLa Ley 26.618, publicada el jueves en el Boletín Oficial, fue aprobada por el Congreso el 15 de julio, después de un intenso debate que opuso a los partidarios de la medida, con la tenaz resistencia de las Iglesias Católica y Evangélica, que llegaron a considerar la ley como “plan del demonio”. Hubo movilizaciones de miles de personas de partidarios y opositores en las calles. Los sectores religiosos desplegaron una intensa actividad con sermones en los púlpitos de las Iglesias y acciones en los colegios.Con la aprobación de la norma, se reformó el Código Civil para sustituir la fórmula de “marido y mujer” por el término “contrayentes”, además de igualar los derechos que poseen las parejas heterosexuales como la adopción, la herencia y los beneficios sociales.De esta manera, Argentina se convirtió en el primer país de América Latina y el décimo del mundo después de Holanda, Bélgica, España, Canadá, Sudáfrica, Noruega, Suecia, Portugal e Islandia, en aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo.Buenos Aires, catalogada como una ciudad ‘gay friendly’, ahora está preparándose para la avalancha de turistas que vendrá al país para casarse.“Trabajamos con un criterio civil de ciudadanos que vienen a reclamar sin agresión un derecho que les corresponde, tocamos las puertas de todos los políticos y a partir de ahí se desarrolló el proyecto de ley, y empezamos a pelear para que este tema estuviera en la calle, que se tratara en los medios gráficos y televisivos. Contamos con un gran apoyo, ya que la gente nos conoce y sabe de nuestro perfil bajo, pero en este caso nos pareció interesante hablar sobre el tema, después de tantos años de felicidad”, dice Alejandro. Para él, este derecho ha sido negado a través de los siglos, pero considera que el mundo va a estar mejor, ya que, “cuando una persona es discriminada, el resto no está bien, y es una obligación del ser humano ser feliz”.Alejandro y Ernesto se consideran con el derecho de ser los primeros en estrenar la Ley, pues creen que es un premio por haber batallado tanto. “Es como si antes de que el Libertador José San Martín atravesara los Andes, alguien de un pueblo pasara primero. Todos tenemos el mismo derecho, pero siempre se pensó que el primer matrimonio tenía que ser de alguien que hubiera hecho mucho y que merecía ir a la cabeza”.“Esto se ubica dentro de grandes logros, como el voto femenino, el divorcio y la adopción, y ahora nos toca ser punta de lanza. Estamos muy felices y creemos que éste es el comienzo porque hay mucho para hacer por un país mejor”, dice Alejandro, quien cree que su ejemplo se extenderá por América Latina. “América nos va a seguir. Esto tardará más o menos, pero es imposible pararlo. Los avances y la igualdad van llegando, como pasó con los negros y las mujeres. Por algo Estados Unidos tiene un negro como presidente. Espero que esto haga buena escuela”, concluye.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad