Se cumplen dos días de protestas contra gobierno en Egipto

Enero 26, 2011 - 12:00 a.m. Por:
AP

Los activistas egipcios desafiaron una prohibición oficial con una segunda jornada consecutiva de protestas el miércoles en El Cairo, para exigir el fin de los casi 30 años de gobierno del presidente Hosni Mubarak, pero la policía respondió rápidamente con gases y garrotazos para reprimir la disidencia.

Los activistas egipcios desafiaron una prohibición oficial con una segunda jornada consecutiva de protestas el miércoles en El Cairo, para exigir el fin de los casi 30 años de gobierno del presidente Hosni Mubarak, pero la policía respondió rápidamente con gases y garrotazos para reprimir la disidencia. Las protestas antigubernamentales más grandes en años, inspiradas por los sucesos en Túnez, amenazan con desestabilizar el liderazgo del aliado más importante de Estados Unidos en el mundo árabe. La capacidad de los manifestantes para mantener el ímpetu por dos días ante una respuesta tan opresiva de la policía es un logro extraño en este país. Un manifestante y un policía murieron el miércoles, con lo que la cifra de muertos en dos días de protestas alcanzó seis. Fuentes de seguridad dijeron que 860 manifestantes fueron arrestados en todo el país desde el martes, en tanto que los servicios de Facebook, Twitter y de telefonía celular _primordiales para la organización de las protestas_ han sido interrumpidos. La secretaria de Estado norteamericana Hillary Rodham Clinton exhortó a Egipto a no reprimir a los manifestantes y a "aprovechar esta oportunidad para implementar reformas políticas, económicas y sociales que respondan a los legítimos intereses del pueblo egipcio" . Aun así, no había indicios de que Mubarak, quien ha gobernado con puño de acero, tenga la intención de renunciar al poder, hacer cambios democráticos o económicos o moderar a sus fuerzas de seguridad. Al anochecer, más de 2.000 manifestantes marchaban por un ancho bulevar que bordea el Nilo cuando decenas de policías con escudos y cascos atacaron la multitud. La escena se repitió a lo largo del día, dondequiera que hubiese intentos de realizar una concentración. Un manifestante, el empresario Said Abdel-Motalib, dijo que las protestas civiles son "una luz roja para el régimen. Esto es una advertencia" . El ministerio del Interior advirtió que no se tolerarían concentraciones y había una fuerte presencia policial en las calles, dispuesta a reprimir inmediatamente toda señal de disturbios. Las manifestaciones fueron la demostración más reciente del malestar político en Egipto. Se han vuelto más frecuentes e intensas a lo largo del año pasado. Los manifestantes reclaman contra la brutalidad policial, la pobreza, los precios de alimentos, la corrupción oficial y el desgobierno y últimamente por choques sectarios entre cristianos y musulmanes. Las elecciones parlamentarias de noviembre fueron tachadas de fraudulentas. Muchos ven en estos sucesos señales de vulnerabilidad del presidente autoritario Hosni Mubarak. Se conjetura que Mubarak, de 82 años, que ha padecido problemas de salud, estaría preparando a su hijo Gamal para una sucesión hereditaria, pero la oposición pública es intensa y, según cables diplomáticos estadounidenses filtrados a la prensa, no tiene el apoyo de las poderosas fuerzas armadas. Adicionalmente, el régimen prácticamente ha garantizado la imposibilidad de que surja una oposición política seria. El miércoles, la policía dispersó con gases una protesta en una arteria comercial cairota y persiguió a los manifestantes, que respondieron arrojando piedras, a la vista de centenares de espectadores. Previamente, decenas se concentraron frente al sindicato de periodistas en el centro de El Cairo y renovaron los cánticos contra Mubarak de las manifestaciones del martes. "Mubarak se va, se va. Oh, pueblo egipcio, sé valiente y únete a nosotros" , coreaban. Cuando la policía atacó con bastones, respondieron con gritos de "pacífico, pacífico" .

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad