Sarah y el sexo

Sarah y el sexo

Junio 13, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Por Alda Mera | Redacción de El País

La actriz Sarah Jessica Parker, protagonista de ‘Sex and the city 2’, pasó de patito feo a ícono de la moda. Perfil de la mujer que puso el sexo en boca de todos.

Si en algo ha sido toda una artista la actriz Sarah Jessica Parker, es en transformarse. Pasar de patito feo a ícono de la moda es su hazaña. La revista de moda francesa Marie Claire destaca que antes de encarnar a Carrie Bradshaw, la columnista más fashion de la televisión en la serie ‘Sex and the City’, Sarah Jessica Parker no sobresalía por su buen gusto.Los errores sobre la alfombra roja de la actriz más buscada ahora por los diseñadores para lucir sus creaciones, eran la comidilla de la prensa rosa: gorros con una enorme flor, corsés sobre vestido, exceso de brillo o transparencia, escotes pronunciados y otras excentricidades fueron algunos de sus ‘fashion faux pas’. Pero la elegante actriz metida en la piel de la frívola Carrie Bradshaw impuso su estilo en la serie que luego se vio en la película homónima y ahora vuelve con la saga ‘Sex and the City 2’, aunque ya no tan vestida de diseñador sino de Zara.Pese a las críticas por no cumplir el canon de belleza de la industria de Hollywood, el estilo SJP, como se le conoce hoy en el mundo fashion, es todo un fenómeno social, el ícono del glamour, de la mujer cosmopolita ideal, admirada por las mujeres y deseada por los hombres.El director del programa de cine y comunicación digital de la Universidad Autónoma de Occidente, Juan Carlos Romero, admite que “Sarah Jessica Parker, desde el punto de vista estético, no corresponde al prototipo de la estrella glamorosa de Hollywood porque no es muy atractiva, tiene serios problemas con su físico, su nariz es defectuosa, es bajita y demasiado musculosa, no es la rubia platinada como Marilyn Monroe, pero ha llegado a ser tan exitosa porque su carrera no está enfocada en la belleza, sino en su esencia, en su espíritu y ella tiene un ángel tal que pareciera que no está actuando, sino que está siendo ella misma”, dice este crítico de cine, que no es justamente una autoridad en el tema de la moda.Fenómeno que es mérito de la excéntrica estilista de moda Patricia Field, una visionaria de la moda que se convirtió en una institución desde que creó ‘la estética Carrie’. Field conoció a Parker en Miami en 1992 durante la filmación de ‘Rapsodia’ y la actriz quedó fascinada con sus colecciones. Se hicieron grandes amigas, por lo que antes de empezar rodar la serie ‘Sex and the City’, Parker pidió a Field que la vistiera con sus mejores diseños.Y Field le dio sus reglas de oro para crear su propio estilo: “Olvídate de todas las reglas, usa ropa con la que te sientas cómoda, bella, pero que sea ropa que te quede, que sea de tu talla. Y no se trata de cuánto cuesta la prenda, se trata de cómo la llevas. No hay que tener mucho dinero para tener estilo. De hecho, ahora está de moda lucir fabulosa sin gastar mucho”. La diseñadora caleña Johanna Ortiz confirma que “Sarah Jessica Parker se transformó en referente de la moda porque se atrevió a proponer tendencias de una forma diferente, con un estilo propio, arriesgado, en el que todo es válido. Tener estilo es saber cómo llevar cada prenda”.Sin embargo, a SJP la han tachado como la “actriz más codiciosa de Hollywood”. Ella responde que creció siendo pobre y ahora goza de todos esos lujos que se pudo dar. Su contrato estipula quedarse con la ropa, zapatos y accesorios que use su personaje Carrie, salvo que sean prendas prestadas por los diseñadores.Pero ellos también se las regalan, porque Sarah Jessica Parker, desde su ‘alter ego’ en la pantalla, la escritora Carrie Bradshaw, ha seducido a los diseñadores más prestigiosos del mundo con su imponente y elegante estilo que se la pelean para vestirla para las grandes galas del espectáculo. Todos saben que lo que luce SJP se pone de moda y lo convierte en oro.Confiesa su debilidad por los bolsos de Fendi, Dior y Louis Vuitton y también es maniática de los zapatos, como su personaje Carrie. Así, SJP pasó de cenicienta a la princesa que zapatilla que se calza marca el paso de la moda. Ella hizo mundialmente famosos los Jimmy Choo, Christian Louboutin y especialmente los ‘manolos’, del diseñador español Manolo Blahnik, quien era desconocido para las masas hasta que ella lo catapultó a escala mundial. “Sarah Jessica Parker volvió los zapatos Jimmy Choo un objeto de deseo, los dio a conocer al mundo y todas las mujeres nos identificamos con ella en alguno de los capítulos”, dice Johanna Ortiz.Y es que ya no es secreto que SJP tiene un closet solo para sus zapatos, que superan los cien pares que van desde los de tacón en colores llamativos y con algún adorno incluido, a los de salón en colores neutros, botas de cuero y hasta zapatillas deportivas para salir a caminar en los paseos con sus hijos por Manhattan. Sin embargo, cuando se le pregunta al ícono de la moda cómo se viste, dice: “Me visto como la mayoría de las madres: rápidamente”.Sex and the movieon Carrie Bradshaw, ‘Sex and the City’ puso en el universo del entretenimiento a un personaje que representa todos los sueños de la mujer cosmopolita del tercer milenio. Y Sarah Jessica Parker lo encarnó a la perfección.En ‘Sexo en Nueva York’ o ‘Sexo en la Ciudad’, SJP y su alter ego, Carrie Bradshaw, pusieron sobre el tapete dos temas de actualidad en el mundo globalizado: las necesidades sexuales de las mujeres, y la relación con una gran urbe como es Nueva York, esa especie de amor platónico cuando la gran profesional y sus amigas tienen problemas en sus relaciones con el género masculino, otro de los grandes tópicos de la serie.“Carrie Bradshaw les dio a las mujeres la libertad de manejar su cuerpo, sus deseos y su vida como ellas querían”, opina la psicóloga Gloria Hurtado. “Desmitificó el matrimonio para decirles que ellas tenían su libertad igual a la del hombre, que el matrimonio no era el único camino, manejaron su sexualidad y sus encuentros a su manera, no seguían las reglas conservadoras sino que vivían al día, según sus amores y sus aventuras”, explica.La serie que hizo famosa a Sarah Jessica Parker, con un rol que pareció salir de la pantalla y cobrar vida en ella, reeducó una nueva generación femenina al desenmascarar el mito del príncipe azul y con el mismo Mr. Big (Chris Noth), pareja sentimental de Carrie, mostrar que no existe.“Sex and the City marcó una ruptura con la cultura tradicional y con el matrimonio como institución, al mostrar que Carrie y sus amigas son mujeres libres. Su fuerza está en su sensación de libertad, equivocándose y enredándose, pero tuvieron la capacidad de decidir por sí mismas, no por lo que esperaba la cultura que debían hacer; aprendieron a entender que en las relaciones humanas siempre hay errores y a manejarlos y que muchas veces las personas llegan a la vida de uno y no se van a quedar, pero le enseñan”, dice la psicóloga Gloria Hurtado.Y ese mensaje estuvo sobre los hombros de Sarah Jessica Parker, cuyo personaje Carrie Bradshaw pareció confundirse con ella, con quien la audiencia femenina se identificó más porque parecía encarnar las virtudes de sus amigas Samantha Jones (Kim Catrall), Miranda Hobbes (Cynthia Nixon) y Charlotte York (Kristin Davis), que debatían sus intimidades en los bares de Nueva York.Luis Carlos Rueda, director del magazín de cine El Cartel, del Canal 13, sostiene: “que se llamara ‘Sexo en la Ciudad’ y fuera en una cadena independiente como HBO, permitió a los libretistas hablar de una manera más abierta en una sociedad tan, entre comillas, conservadora, sobre todo en los medios de comunicación estadounidenses”.Para Rueda, ‘Sex and the City’ hizo que muchas mujeres comenzaran a identificarse con los diálogos de Carrie y sus amigas porque tal vez también los tenían en su propio círculo y no se habían expuesto en los medios. “Las mujeres siempre han hablado de sexo, de sus relaciones, de sus fantasías sexuales, pero tenerlo ahora en la pantalla chica y grande, marcó una tendencia y una generación, allí se expuso lo que pensaban las mujeres y no se atrevían a decir en voz alta”, dice.La actriz, que en toda su carrera ha interpretado a la típica treintañera de clase media, trabajadora, independiente, liberada moral y sexualmente y muy preocupada por su apariencia física, según Rueda, “tuvo la fortuna de encontrar un papel que le cayó a la medida de sastre en una serie tan exitosa que los productores decidieron hacer dos películas”.Sin embargo, cree que también le ha servido para encasillarse. “Hace poco actuó en la película ‘Dónde Están los Morgan’, con Hugh Grant y no le fue tan bien. Su reconocimiento ha sido por ese rol en el que ha logrado continuidad. Ese papel fue diseñado para ella y ella encajó muy bien en el estilo de la producción hasta convertir a Carrie en un ícono de la moda e innovadora del mundo fashion”, concluye.Creció con la famaarah Jessica Parker, la cuarta de ocho hermanos nacida en Nelsonville, Ohio, estados Unidos, el 25 de marzo de 1965 (45 años), comenzó a prepararse para el éxito a los 8 años de edad al ingresar al Ballet de Cincinnati. En 1977 continuó sus clases en el American Ballet Theatre de New Jersey, a donde se trasladó su familia. Allí perfeccionó su técnica y tras participar en varias obras, a los 13 años logró su primer protagónico de la obra ‘Annie’ en 1979, en Broadway.Con los elogios de la crítica en teatro, saltó a la televisión y a los 19 años Hollywood le dio su primera protagónico de cine junto a Kevin Bacon, en el taquillero drama musical juvenil ‘Footloose’.Luego actuó en ‘Girls Just Want to Have Fun’, ‘L.A. Story’ o ‘Luna de Miel en Las Vegas’, sin mucho éxito, pero se recuperó con ‘Ed Wood’ y ‘Mars Attack’. Eso la hizo regresar al teatro y volver a triunfar. Y a enamorarse: vivió siete años con el actor Robert Downey Jr., entre 1984 y 1991. Luego salió con el famoso John F. Kennedy Jr., aunque ella dice que fue “por unos pocos meses. Nunca supe lo tremenda que es la fama hasta esa corta temporada en la que estuve con él”, dijo alguna vez.El 16 de mayo de 1997 se casó con el actor Matthew Broderick, con quien tiene tres hijos: James Wilkie, de 7 años, y las gemelas Marion Loretta Elwell y Tabitha Hodge, nacidas en junio de 2009 de un vientre alquilado, ante su dificultad para quedar embarazada al rondar los 43 años.En 2008, justamente mientras rodaba la primera parte de ‘Sex and the City’, se supo que Broderick le fue infiel con una pelirroja de 25 años. Aunque acudieron a terapia de pareja, donde el actor admitió la relación extramarital y tuvieron luego los gemelos, Sarah Jessica no ha logrado superar esa crisis y el diario News of the World publicó hace una semana que ella duerme en su oficina y que aprovecha la gira promocional de la segunda película para refugiarse en su trabajo.Además del estrés por compaginar su carrera con ser madre de tres hijos, el otro motivo de la separación sería su excesiva delgadez, por lo que se le ha tildado de anoréxica. Se dice que Sarah estaría preocupada por parecer mayor y se ha obsesionado por mantenerse a régimen. “Para ella es normal pasar dos horas y media en el gimnasio y correr 8 kilómetros al día mientras come lo mínimo posible”, comentó una fuente anónima a la revista Closer. Incluso, agregó que su índice de masa corporal (IMC) estaría por debajo del mínimo del de una persona sana. Confesa pudorosa que ni siquiera usa bikini, dice que le molesta hacer escenas de amor si tiene que quitarse la ropa, pero que al ver a su marido hacerlas lo asume como parte de su trabajo. Dato curioso: Sarah Jessica, quien se destaca por su corta estatura, ha crecido con la fama. En antiguos registros periodísticos aparece con 1,59 metros, luego con 1,60 y con 1,63 en los datos más recientes. ¿O será obra de sus tacones Jimmy Choo?

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