Restricciones a Venezuela son un ‘campanazo’ para América Latina

Restricciones a Venezuela son un ‘campanazo’ para América Latina

Marzo 15, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Jessica Villamil Muñoz* | Reportera de El País
Restricciones a Venezuela son un ‘campanazo’ para América Latina

El pasado jueves, trabajadores estatales se manifestaron contra las restricciones anunciadas por el Gobierno de Estados Unidos contra siete funcionarios venezolanos.

Analistas dicen que EE. UU. se “cansó” del silencio continental frente a las violaciones de DD. HH. a la oposición. Maduro tiende cortina de humo, sostienen.

Por culpa del ‘monstruo de Ramo Verde’, Estados Unidos nos acusa de ser amenaza”. Las palabras son de Nicolás Maduro, presidente de Venezuela. Las dijo después de la marcha del pasado jueves en rechazo a las restricciones declaradas por el presidente Barack Obama. Maduro se refería, en especial, a Leopoldo López, opositor detenido desde hace un año en una prisión y sin esperanzas de salir de ella. Maduro espera que Obama "rectifique y derogue" orden ejecutiva contra VenezuelaEl Mandatario venezolano no erró en escoger la razón por la cual el Gobierno norteamericano decidió bloquear a siete funcionarios y exfuncionarios por supuestamente violar derechos humanos y estar involucrados en hechos de corrupción. Peter Hakim, presidente emérito del Inter American Dialogue, asegura que el Gobierno de Estados Unidos está “perdiendo la paciencia por los endebles esfuerzos” de América Latina para buscarle salida a la situación política de Venezuela. Considera que, con las sanciones, Obama está enviando una señal para que los gobiernos hagan algo y encuentren formas de construir una solución.Una apreciación parecida tiene Roberto Izurieta, director de Proyectos de América Latina de la Universidad George Washington, quien califica de “lamentable” que haya sido EE. UU. el primero en dar un paso contundente para rechazar las últimas actuaciones del heredero político de Hugo Chávez.“Es una pena que haya tenido que tomar el liderazgo basándose en la ausencia de posición firme de los gobiernos de América Latina. Esto es el resultado de su silencio; la región, por decir lo menos, ha sido tibia para tomar posiciones y decisiones frente a lo que está pasando en Venezuela”, sostiene el experto.A diferencia de lo que dice Maduro, Izurieta asegura que la decisión de Obama solo afecta a los implicados, por lo que no es una medida generalizada.Pero Enrique Serrano, experto en política internacional, tiene una mirada más amplia del asunto porque, según él, seguramente el efecto no será inmediato, pero indica que la medida anunciada el pasado lunes puede anteceder a otras y otras, hasta complicar mucho más la situación interna venezolana.“Hace unas semanas Obama ordenó disminuir las compras a Pdvsa (empresa estatal petrolera de Venezuela) para buscar horizontes en otros mercados y eso ya se empieza a sentir en el intercambio comercial y, a su vez, tiene implicaciones en la opinión pública”, comenta Serrano.A renglón seguido precisa que con el paso de los días las protestas, que ya son reprimidas por el gobierno de Maduro, pueden terminar en una mortandad de inconformes. No en vano ordenó a sus efectivos policiales salir a la calle a ‘cazar’ manifestantes.¿Declaratoria de guerra?Eric Farnsworth, vicepresidente de Americas Society, está de acuerdo en que las relaciones bilaterales entre ambos países “en estos momentos son terribles” y seguramente no mejorarán con el paso el tiempo, pero cree que “nadie tiene la ilusión de que estas sanciones cambiarán la economía de Venezuela o la dirección política”.Por el contrario, advierte que la decisión puede ser contraproducente e inyectará “munición” al Gobierno venezolano para seguir impulsando su accionar contra la oposición.“El escenario más probable por el momento es que esta relación continúe en el mismo camino, con más degradación. Estados Unidos no va a adoptar sanciones realmente amplias contra Venezuela ni a cortar el comercio petrolero. Pero mi visión es que esa relación seguirá esta tendencia”.La medida, según analistas, no afectará los sectores de energía o petróleo de Venezuela, pero enturbiará aún más una relación política ya conturbada. Roberto Izurieta insiste en que las restricciones solo son para siete personas y nada tiene que ver el resto del país, pero Maduro usa cualquier vía para seguir en su esfuerzo de mantener la dictadura.En efecto, en Venezuela ya se sienten los estragos de las restricciones. El lunes después del anuncio de Obama, Maduro solicitó a la Asamblea Nacional ‘superpoderes’ para defenderse de los ataques “antiimperialistas”.Justamente, el diputado Stalin González sostiene que el Presidente se ha valido de las declaraciones de Obama para dar con el “enemigo” que hace rato estaba buscando y desviar la atención de los verdaderos problemas que afectan a los venezolanos.Expresa que en su país la única amenaza que existe es “Nicolás Maduro y su política poco seria. Toda esa alharaca antiimperialista y el llamado a maniobras militares para enfrentar una supuesta guerra no son más que un show, porque por, otro lado, se les siguen vendiendo 800.000 barriles de petróleo diarios a Estados Unidos y negocian el oro para vender en la bolsa de Wall Street”.Stalin González, diputado por Caracas, se lamenta del doble discurso que sale desde el Palacio de Miraflores, y que, a su juicio, sirve para distraer a los venezolanos “justo cuando nos encaminamos hacia las elecciones parlamentarias”.Cuándo se declaraCuando se supone que hay interrupción del ambiente democrático o irrespeto a la institucionalidad, se puede llegar a este tipo de medidas, según lo explica el internacionalista Enrique Serrano.Precisamente, los siete funcionarios sancionados están vinculados a los aparatos de seguridad del Estado a los que Washington responsabiliza de “excesos” cometidos en la represión de las manifestaciones de febrero de 2014, que dejaron 43 muertos y cientos de heridos, entre opositores y simpatizantes del Gobierno.ElementosEn el caso venezolano, los aspectos que el Gobierno de Estados Unidos tuvo en cuenta para declarar la amenaza son: Erosión de las garantías de derechos humanos.Persecución de opositores políticos.Restricciones a la libertad de prensa.Violencia y abusos a los derechos humanos para responder a protestas antigubernamentales.Arrestos arbitrarios y detención de manifestantes antigubernamentales.Corrupción pública significativa.ConsecuenciasLa declaración de peligro le permite al Departamento del Tesoro de Estados Unidos identificar a las personas u organizaciones que estén involucradas en las actividades que generan esa “amenaza” a la seguridad nacional, por lo que se presume que las sanciones pueden extenderse a otros funcionarios del gobierno del presidente Nicolás Maduro, pese a que desde la Casa Blanca se ha explicado que no se trata de un programa de sanciones contra el Gobierno ni contra la sociedad venezolana. Impacto bilateralEn los últimos meses, las relaciones diplomáticas entre Venezuela y Estados Unidos han sido de tensión. Hace una semana el Gobierno de Maduro le exigió a la Casa Blanca reducir su personal diplomático. Días antes había anunciado la exigencia de visa para los ciudadanos estadounidenses. Y, tras la declaratoria de EE.UU., Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional, aseguró que “lo que viene ya está planificado y debemos decirlo, son ataques sobre nuestra tierra, sobre nuestro país, ataques militares”. Caso rusoArgumentando la supuesta violación de la soberanía por parte de Rusia a Ucrania, los Estados Unidos declararon la imposición de sanciones contra el Banco Nacional de Comercio de Rusia y a la Unión de la Juventud de Eurasia.Con ellas, explicaron expertos, la Casa Blanca buscaba desestabilizar el financiamiento de la economía rusa en el exterior y al Kremlin a aceptar las políticas desarrolladas por Occidente en Ucrania. A los primeros anuncios se sumó el bloqueo a seis bancos rusos.Contra SiriaDesde 2011, Estados Unidos implementó una serie de sanciones contra Siria, cuando arrancó con medidas en contra de los servicios de inteligencia, la congelación de activos y relaciones comerciales. En este caso, la lista era encabezada por el presidente Bashar al-Asad; su vicepresidente, Primer Ministro, ministros del Interior y Defensa, Jefe de Inteligencia Militar y Director de la rama de Seguridad Política y Bancos. Estas sanciones se tomaron por supuesta violación de derechos humanos durante la guerra civil.*Con apoyo de AFP

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