Reforma pensional tiene en jaque a Francia

Reforma pensional tiene en jaque a Francia

Octubre 19, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Resumen de agencias

Sindicato no cede y convocó para hoy otra jornada de huelgas. El texto pasaría mañana al Senado.

Pese a la avalancha imparable de protestas, generada por la reforma a las pensiones en Francia, el presidente Nicolás Sarkozy, aseguró ayer que seguirá adelante con el proyecto de ley, que ya fue votado en la Cámara de Diputados y que mañana pasaría su examen en el Senado. “Esta reforma es esencial. Francia se ha comprometido” a llevarla a cabo, subrayó Sarkozy en declaraciones a la prensa al término de un encuentro que sostuvo con la canciller alemana, Ángela Merkel, en Deauville (noroeste francés).“Francia la pondrá en marcha (la reforma) como nuestros amigos alemanes lo hicieron hace algunos años”, dijo el jefe de Estado, en un contexto de protestas por la iniciativa que busca retrasar la edad de jubilación de los franceses en dos años.La ola de oposición no cesa. La escasez de combustible y la implicación cada vez mayor de los estudiantes en las protestas intensificó ayer la presión sobre el gobierno de Sarkozy.Y la reacción del Gobierno no ha dado espera. Tras el cierre de cientos de gasolineras, el Ejecutivo creó un centro de crisis para gestionar la situación, después de que las doce refinerías de Francia continuaran cerradas, en huelga indefinida, desde el pasado martes.En el gabinete de crisis, que comenzará a funcionar en el Ministerio del Interior a partir de hoy, estarán representados también responsables de las carteras de Economía, Energía y Transporte, confirmó un portavoz ministerial.Al paro de las refinerías se sumaron las operaciones de bloqueo de algunos depósitos por parte de los sindicatos de camioneros y la tensión creada por la afluencia masiva de automovilistas a las gasolineras para llenar los tanques de sus vehículos por precaución.Según el ministro de Industria, Christian Estrosi, no se puede hablar de “penuria” de carburante, aunque sí de “problemas de aprovisionamiento”, causados por la prudencia exagerada de los conductores y por el paro de las refinerías.El Gobierno no aceptará que haya “un bloqueo en el conjunto de las refinerías” y para impedirlo ha anunciado que tomará “las medidas que sean necesarias”, según dijo Estrosi, quien recordó que impedir el acceso de los que no secundan la huelga a sus lugares de trabajo es “ilegal”.A su turno, Jean-Louis Schilansky, presidente de la Asociación de Industrias del Petróleo, señaló que las reservas de combustible son “suficientes para funcionar durante varias semanas”. Sin embargo, avisó de que si los huelguistas continúan bloqueando depósitos y los camioneros se unen al movimiento “entonces tendremos un serio problema”.Entre tanto, numerosas concentraciones estudiantiles por todo el territorio francés han provocado el cierre de cientos de institutos y enfrentamientos con la policía en algunos establecimientos como Lille y Roubaix (norte) , Mulhouse y Rennes (noroeste), Lyon (este) o Marsella (sur), y a las afueras de París.Los intercambios de piedras y gases lacrimógenos entre estudiantes y policías en algunos puntos del país, sumados a la quema de algunos vehículos en la vía pública, se han saldado con la detención de unos 200 jóvenes.Por otro lado, un 30% de los vuelos previstos para hoy en Francia fue anulado por la huelga contra la reforma de las pensiones, un porcentaje que será del 50% en el aeropuerto parisino de Orly, informó ayer Aviación Civil.Los problemas en el transporte aéreo se sumarán a de los trenes, con la anulación de la mitad de los previstos ayer, y a los de circulación por carretera, provocados por los camioneros que bloquean rutas y dificultan el tráfico.Los sindicatos, por su parte, confían en que las protestas puedan obligar a dar marcha atrás al Gobierno antes de que el conjunto del texto de la reforma pensional se someta a la aprobación definitiva del Senado y para eso las centrales han convocado para hoy una nueva jornada de manifestaciones.Pero a pesar de las protestas, el Gobierno se muestra firme y sigue calificando de indispensable la reforma.Datos clavesLas protestas contra la reforma, que comenzaron el pasado mes de febrero en Francia, se han intensificado progresivamente desde septiembre.El Ejecutivo, que hace dos semanas introdujo algunas reformas menores en el texto para apaciguar los ánimos, asegura que no dará su brazo a torcer con la reforma.

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