Reconciliación, la moraleja que dejó la Cumbre de las Américas

Reconciliación, la moraleja que dejó la Cumbre de las Américas

Abril 13, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País y agencia AFP
Reconciliación, la moraleja que dejó la Cumbre de las Américas

Expertos consideran que la Cumbre de las Américas augura la solución para los conflictos en el hemisferio.

No hubo un documento  de final sobre la VII Cumbre de las Américas realizada en Panamá entre viernes y sábado pasados,  pero el presidente anfitrión Juan Carlos Varela sostuvo que: “la reunión orientó el debate hacia el análisis de temas comunes en América y se plantearon esperanzadores posturas que permiten pensar en la solución de largos conflictos aún vigentes en el continente”.

Precisamente, analistas aseguran que tras la reunión  de los 36 presidentes del hemisferio comenzó un “un punto de inflexión”, sobre todo porque por primera vez en 50 años los archienemigos presidentes de Estados Unidos y de Cuba hablaron “francamente”.

A juicio del presidente de Estados Unidos, Barack Obama,  el diálogo “marca un antes y un después no sólo entre Estados Unidos y Cuba, sino que augura una mayor cooperación entre los países del hemisferio”, por lo que Carlos Malamud, analista del Real Instituto Elcano, de Madrid, calificó el encuentro  como “la cumbre de la reconciliación”.

El diálogo privado entre Obama y Castro sella el proceso de acercamiento que estos países anunciaron el 17 de diciembre y pasa la página a uno de los episodios más álgidos de la Guerra Fría. 

“Ha sido una historia complicada la de nuestros países”, admitió Raúl Castro, pero “estamos dispuestos a avanzar” y a “discutirlo todo”, afirmó.

Es, sin lugar a dudas, un magistral estreno para la isla comunista en este foro, del que siempre estuvo excluida desde su creación hace 21 años. “La Cumbre ha supuesto un espaldarazo para las negociaciones bilaterales de Estados Unidos y Cuba y, sobre todo, hacen cada vez más difícil una vuelta atrás, por parte de los bandos”, añadió Malamud.

El politólogo Jorge Gómez dijo que “tanto en sus respectivos discursos en la plenaria de la Séptima Cumbre de las Américas, como en el encuentro bilateral, Castro y Obama mostraron más coincidencias que desacuerdos”.

Y agregó que “el cambio de época ha llegado al ámbito bilateral para avanzar en la solución del más añejo de los conflictos internacionales en occidente”.

Mientras que el cantautor cubano Silvio Rodríguez dijo en su discurso, el presidente Castro “sólo dijo verdades”. 

“Suscribo el discurso de Raúl, no sólo por respeto al compañero octogenario que se ha jugado por su pueblo desde que era un adolescente”, además, manifestó que ello lo ratificará la historia,  pues Cuba “luchó por más de 60 años con una dignidad sin precedentes, con un pueblo que sufrió y sufre aún muchas penurias, y porque ese pueblo fue dirigido por líderes que no traicionaron su lucha”.

Pero no todos celebraban. “Este presidente mostró que está dispuesto a hacer lo que ninguno de sus predecesores de ambos partidos jamás hubiera hecho”, lamentó el senador norteamericano Ted Cruz, cubano-estadounidense y candidato a la investidura republicana para la presidencial de 2016.

“La sola participación de Cuba en este cónclave es un acto flagrante”, fustigó el disidente cubano Jorge Luis García, horas antes de iniciar la reunión. Pero el camino ya fue trazado. “Tanto Obama como Castro dejaron claro, a quienes se oponen a su iniciativa, que ellos son quienes están al mando”, destacó Malamud.

 

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