¿Qué tan cerca estamos de morir por una bomba atómica?

¿Qué tan cerca estamos de morir por una bomba atómica?

Julio 19, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Patricia Lee | Especial para El País
¿Qué tan cerca estamos de morir por una bomba atómica?

El reciente acuerdo para limitar la actividad nuclear de Irán hizo respirar al mundo con alivio. Pero, ¿de verdad hay razones para estar tranquilos cuando en el mundo quedan 16.000 armas nucleares listas para ser disparadas?

El acuerdo de Irán con el Grupo de los 5 +1 (Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Rusia y China más Alemania) que implica que el país de los ayatolah debe limitar sus actividades nucleares, ha suscitado alivio y la esperanza de que el temido Armagedón, la destrucción de todo el planeta, esté cada vez más lejos. Lea también: ¿Cuáles son los puntos principales del acuerdo con Irán?

Pero a pesar del acuerdo,  el mundo vive con la soga al cuello: nueve países poseen 16.000 armas nucleares ubicadas en casi cien lugares de catorce  naciones. De ellas, cerca de 4100 son operativas, y 1800 son cabezas nucleares de Estados Unidos y Rusia en estado de alerta máxima, según los datos de la Federación de Científicos de América.  

Estados Unidos y Rusia concentran el 93% de las armas nucleares. Los otros países que las poseen son Gran Bretaña, Francia, China, Israel, India, Pakistán y Corea del Norte y cinco países europeos tienen en su territorio 180 bombas nucleares de Estados Unidos (Bélgica, Alemania, Italia, Holanda y Turquía). 

En 1968 se firmó el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares  suscrito por 190 países.

 Según el Tratado, solo cinco países (Gran Bretaña, Francia, Estados Unidos, Rusia y China) tienen permitida la tenencia de armas nucleares. India, Pakistán e Israel no firmaron el Tratado y las poseen. Corea del Norte se retiró del Tratado en 2003, aunque no hay certeza de que haya llegado a producir ningún arma de este tipo. 

En la actualidad, no hay negociaciones para reducir el arsenal nuclear mundial y, por el contrario, Rusia y Estados Unidos parecen estar en una nueva carrera para modernizar sus arsenales.  

Estados Unidos inició la carrera nuclear con las bombas atómicas que estallaron en Hiroshima y Nagasaki en 1945, al terminar la Segunda Guerra Mundial, la única vez en que este tipo de armas ha sido utilizado.

En abril de este año, de acuerdo con la Federación de Científicos de América, Estados Unidos tenía 1900 cabezas nucleares estratégicas en 785 misiles intercontinentales (ICBM); submarinos y bombarderos estratégicos; 2620 cabezas nucleares no emplazadas; 180 armas nucleares tácticas en distintos países de Europa, lo que hace un total de 4700, más 2500 que están a la espera de ser desmanteladas, lo cual da una cifra de 7200. 

La Unión Soviética se convirtió en el segundo país del mundo en poseer armas nucleares, en 1949. Del pico de la era soviética de cerca de 40.000 cabezas nucleares, en marzo de 2015 tenía 1780 cabezas nucleares estratégicas en 515 misiles interbalísticos continentales; submarinos nucleares y bombarderos estratégicos; 700 cabezas nucleares no emplazadas; 2000 cabezas nucleares tácticas y cerca de 3000 en proceso de desarme, para un total de 7500. 

En los últimos años, Rusia ha encarado un proceso de modernización de su arsenal nuclear, retirando los viejos misiles soviéticos, para reemplazarlos por misiles Topol-M (SS-27 Modelo 1) y SS-27 Modelo 2 y la Marina está desarrollando sus nuevos submarinos misilísticos Borey.

Gran Bretaña tiene cerca de 150 cabezas nucleares y 65 en depósito para un total de 215. Solo tiene un tipo de arma nuclear, el Trident II, un misil lanzado desde submarinos, ubicados en dos bases militares en Escocia, aunque también hay cabezas nucleares en dos fábricas al suroeste de Londres.

 Francia tiene 300 cabezas nucleares y dos tipos de misiles: los submarinos ubicados en Bretaña y los aire-tierra para uso desde aviones o desde tierra en seis ubicaciones. A estas armas hay que sumar las 180 bombas nucleares estadounidenses en suelo europeo. 

El gigante asiático tiene 250 cabezas nucleares. Los datos sobre China son muy difíciles de obtener dado el secreto con que se mueven sus autoridades, pero gracias a Google Earth y a distintas publicaciones, se estima que el gigante asiático tiene una base subterránea de armas nucleares en la provincia de Shaanji, en el centro del país.

Los misiles están dispersos en todo el país en cerca de 25 bases militares. La Marina tiene dos bases con submarinos nucleares y la Fuerza Aérea  tiene dos bases de bombarderos estratégicos. También han empezado a emplazar bases terrestres de lanzamiento de misiles. 

Desde 1972, se vienen firmando acuerdos para limitar las armas nucleares estratégicas ofensivas y defensivas. Los tratados de Limitación de Armas Estratégicas (SALT I y SALT II) y de prohibición de Sistemas Anti Balísticos (ABM) fueron los primeros pasos, pero tras la invasión soviética de Afganistán en 1979, el presidente estadounidense Ronald Reagan se retiró del SALT II.

La vocación negociadora volvió con el advenimiento de Mijail Gorbachov y de la perestroika en la Unión Soviética en los años ochenta del siglo pasado, y en 1987 se firmó el Tratado de Fuerzas Nucleares Intermedias, que eliminó todos los misiles nucleares y convencionales lanzados desde tierra con alcances desde 500 a 5000 kilómetros. 

El final de la Guerra Fría permitió la firma del Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START I) entre Estados Unidos y la todavía existente Unión Soviética en 1991. En 1993 se firmó el START II, ya con Rusia, pero no entró en vigencia. En abril de 2010, bajo la presidencia de Barack Obama y de Vladimir Putin, se firmó el ‘Nuevo START’, que limita la posesión de cabezas nucleares a 1550 el número de misiles portadores a 800.

La paz posterior al final de la Guerra Fría ha terminado y estamos en el momento más bajo de la relación entre las dos grandes potencias nucleares, con sangrientas guerras en el Medio Oriente, la amenaza del Estado Islámico, el conflicto en Ucrania y la crisis griega, que sacude a toda la Unión Europea, al tiempo que el crecimiento de la influencia económica, política y militar de China plantea un desafío nuevo para Estados Unidos.  

En 2002, Estados Unidos se retiró del Tratado de Limitación de Misiles Antibalísticos (ABM) de 1972, según el cual ninguno de los países podía desarrollar misiles anti misilísticos que frenaran la capacidad militar disuasiva del otro, basándose en el principio de ‘Mutua Destrucción Asegurada’. Desde entonces, la OTAN viene desarrollando sistemas antimisiles en Europa, lo cual es interpretado por Rusia como un acto en su contra.

Por eso, si bien el acuerdo con Irán aporta tranquilidad a una región tan explosiva como Medio Oriente, el mundo está muy lejos de poder dormir tranquilo, con 16.000 armas nucleares que en algún momento podrían borrar a la Humanidad de la faz del planeta.

El acuerdo Irán reducirá centrifugadoras para el enriquecimiento de uranio   de 19.000 a 5.060.El enriquecimiento  de uranio se realizará exclusivamente en  instalaciones de Natanz. Las reservas  iraníes de uranio poco enriquecido, se reducirán a 300 kilogramos en 15 años. En este periodo solo podrá procesar uranio de bajo enriquecimiento.Irán permitirá  la aplicación del protocolo adicional, para   inspecciones más estrictas por parte de la  Agencia Internacional de Energía Atómica.

 

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