¿Qué causó el accidente en el que murieron 22 niños belgas?

¿Qué causó el accidente en el que murieron 22 niños belgas?

Marzo 14, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Agencias EFE y AP - Elpaís.com.co

Las autoridades reportan hasta el momento 28 personas fallecidas, entre ellas los 22 infantes. Hay tres hipótesis sobre las posibles causas del accidente, que hoy tiene conmocionada a toda Europa.

El fiscal del cantón de Valais, Olivier Elsig, afirmó hoy que el autobús belga accidentado en Suiza circulaba a la velocidad permitida cuando se empotró contra la pared de un túnel de la autopista A9, en la localidad de Sierre, lo que causó la muerte de 28 personas, entre ellas 22 niños."Tras el análisis de los tacógrafos, podemos decir a priori que el vehículo no circulaba demasiado rápido", dijo Elsig en una conferencia de prensa junto al primer ministro de Bélgica, Elio di Rupo, y la presidenta de Suiza, Eveline Widmer-Schlumpf.El fiscal ofreció los primeros detalles de la investigación y dijo que las imágenes de las cámaras del túnel hacen descartar que en el siniestro interviniera "otro vehículo o elemento de la ruta"."El suelo estaba seco y no había un problema climático", agregó Elsig, que indicó que en las próximas horas se conocerán los resultados de los exámenes sobre la trayectoria del autobús previa al impacto y de la autopsia del cadáver del conductor, que se lleva a cabo en el Instituto de Medicina Legal de la ciudad de Lausana."Hemos procedido igualmente a hablar con las personas que pudieran prestar testimonio sobre lo ocurrido, gente que se cruzó antes del accidente con el autobús" , indicó el fiscal de Valais, que espera conocer también las versiones de los supervivientes si su estado físico y psicológico permite recoger sus declaraciones.Elsig aclaró que los pasajeros viajaban con los cinturones de seguridad puestos, pero que el impacto fue tan violento que no pudo evitar la muerte de más de la mitad de los 52 viajeros del autobús.En torno al desarrollo de las pesquisas, pidió "prudencia" para no sacar conclusiones precipitadas y manifestó que tienen "mucho trabajo" por delante y tres líneas de investigación: un problema técnico, un problema de salud del conductor y una causa humana, es decir, un error por parte del chófer.Christian Varone, comandante de la policía de Valais, informó de que la identificación de los cadáveres está en curso y aclaró que entre los 22 menores fallecidos hay siete niños holandeses.Los seis adultos muertos, los dos conductores y los acompañantes de los niños, que regresaban a casa después de unas vacaciones de esquí en los Alpes suizos, eran todos de nacionalidad belga. Entre los 24 heridos hay 17 belgas, tres holandeses, un polaco y un alemán, y otras dos personas aún por identificar.Este es el segundo accidente de carretera más grave de la historia de Suiza, tras el que costó la vida a 39 personas en 1982, cuando un tren arrolló a un autobús cerca de Zúrich.En estado de shockLos miembros de los equipos de rescate del accidente del autobús belga dijeron estar "en estado de shock" y difícilmente olvidarán los gritos de los heridos cuando llegaron al lugar del siniestro.El presidente de la asociación de conductores de ambulancia del cantón suizo de Valais, Alain Rittiner, en declaraciones recogidas por la agencia local ATS, describió la tragedia en el interior del túnel: "Lo primero que oímos cuando llegamos al vehÍculo accidentado fueron los gritos de los niños. Es algo que no se puede contar (...). Escuchando los gritos, los miembros de los equipos de rescate quedaron conmocionados. Son gente aguerrida, pero lo que había allí estaba más allá de lo que se pueda imaginar", declaró.Rittiner explicó que los equipos accedieron al autobús por la parte de detrás, ya que la parte delantera era un amasijo de hierros, y aseguró que las ambulancias llegaron 20 minutos después del accidente, ocurrido en torno a las 20.15 horas GMT."Sacamos el último herido dos horas después de llegar", indicó este testigo de excepción, que agregó que el último cuerpo sin vida, el del conductor, fue rescatado siete horas después del siniestro."Es algo que no tenemos la costumbre de ver, pese a que hace 20 años que hago este trabajo. Lo que había allí superaba todo lo que nos podamos imaginar" , continuó Rittiner, que fue el encargado de coordinar sobre el terreno la evacuación de heridos y fallecidos.El principal objetivo era sacar a los niños del autobús, recordó Rittiner, pero "la mayor parte de ellos no se podían mover, porque estaban atrapados, y no podían hablar, porque estaban en shock". No obstante, dijo, "no teníamos necesidad de hablar con ellos, no era necesario más que mirarles a los ojos y sujetarles la mano; eso es lo que hicieron la mayoría de los rescatadores"."Es un día negro para nuestro país, todos los belgas comparten nuestra inmensa tristeza, no hay palabras para expresar lo que sentimos. Vista la amplitud de la catástrofe y la emoción que suscita, el Gobierno ha decidido que habrá un día de luto nacional", declaró en rueda de prensa el primer ministro de Bélgica, Elio Di Rupo, antes de partir hacia Suiza. "Hay un gran sentimiento de tristeza en la gente de Sierre y no nos queda más que expresar nuestras condolencias a las familias de los fallecidos y de los heridos", dijo Genoud..

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