Protestas marcan inicio de la cumbre de la Otan

Protestas marcan inicio de la cumbre de la Otan

Mayo 21, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Patricia Lee, corresponsal de El País.
Protestas marcan inicio de la cumbre de la Otan

Cientos de manifestantes se concentraron en el Grant Park de Chicago, horas antes del inicio de la 25 Cumbre de la Otan. Entre los manifestantes se encontraban veteranos de guerra y miembros del movimiento ‘Ocupa Wall Street’, quienes rechazan la alianza.

Delegados de 28 países discuten en Chicago sobre la retirada de Afganistán y el futuro de la organización.

En medio de una multitudinaria protesta, empezaron ayer Estados Unidos y sus aliados europeos la Cumbre de la Otan, donde buscarán que la crisis económica que afecta a Europa no mine el vínculo transatlántico ni afecte la alianza.Entre los temas candentes está la retirada de Afganistán, las relaciones entre los aliados, el estado del sistema de defensa antimisiles europeo aprobado en Lisboa y las malas relaciones con Rusia.Un desastre anunciadoEl final de la operación de la Otan en Afganistán está cerca, con el anuncio de que las tropas serán retiradas a fines de 2014. Sin embargo, esta noticia hace pasar escalofríos por la espalda de los responsables militares de la Alianza.“Hay poco optimismo de que, a pesar de la sangre derramada y del capital gastado en la última década, el frágil progreso de Afganistán no termine en una nueva carnicería de los talibanes”, escribe Nicholas Burns, exembajador de Estados Unidos ante la Otan.Se espera que un ejército local de 250.000 hombres sea capaz de mantener el orden en el atribulado país, cosa que nadie cree posible. Más aún, cuando mantener este esfuerzo costará cerca de US$4.000 millones anuales.Para agregar más problemas, el nuevo presidente francés, Francois Hollande, prometió durante la campaña retirar las tropas francesas a fines de este año, es decir, dos antes del plazo establecido.Revisar las estrategiasAdemás de hacer cuentas para ver cómo terminan lo más decorosamente posible con la mala experiencia en Afganistán, la Alianza discutirá su futuro, determinado por la grave crisis económica europea y por el cambio de eje del planeta Tierra, que, por primera vez en siglos, vuelve a girar hacia el Asia y el Pacífico.La operación en Libia demostró las restricciones presupuestarias y la incapacidad de los países europeos de tomar la conducción. La mayoría de los miembros gastaron enorme cantidades de municiones y de combustible que ahora deben reponer, con los recursos concentrados en salvar sus sistemas financieros y sus economías, razón por la cual el peso fundamental de las operaciones militares y del financiamiento recayó, como siempre, en los anchos hombros de Estados Unidos, que tiene otras prioridades. Por eso el exjefe de Defensa Robert Gates previno que el futuro de la Alianza es incierto si Europa continúa dejando en manos de Washington la mayor parte de los esfuerzos militares.Buena parte de la culpa se le atribuye a Alemania, que tras su unificación en 1990 no ha sabido encontrar un papel en la Otan. Un parlamentario inglés criticó a las fuerzas alemanas en Afganistán diciendo que “algunos toman té y cerveza y otros arriesgan sus vidas”. La abstención de Berlín en la ONU sobre Libia, y el retiro de los soldados alemanes de los aviones que monitoreaban la zona de prohibición de vuelo, fueron mal vistos por la alianza.Putin, el gran ausenteA diferencia de otras cumbres de la Otan en las dos últimas décadas, esta vez el presidente ruso no se hará presente, por las divergencias sobre el sistema antimisiles que la Otan viene adelantando unilateralmente.A pesar de todas las promesas de 1989 y 1990, cuando se unificó Alemania y cayó el imperio soviético, la Alianza Atlántica se amplió cada vez más, asociando a los países que antes fueron satélites de la Urss, y acercándose como nunca a las fronteras de Rusia. Hace dos años, en la cumbre de Lisboa, la Otan y Rusia resolvieron trabajar conjuntamente en el despliegue de un sistema de misiles europeo, pero esto no sucedió. Por el contrario, la Otan desplegó el sistema sin dar garantías a Moscú de que los interceptores no tienen por objetivo a Rusia.Rusia ha declarado su intención de suspender el tratado de reducción de armas estratégicas firmado con EE.UU. y de desplegar misiles en el enclave de Kaliningrado, si no se le dan garantías claras.A ello se suma la proliferación de misiles nucleares tácticos en Europa. “Hoy en el territorio turco y de otros miembros de la alianza hay armas nucleares tácticas de EE.UU. (alrededor de 200 bombas B61), que superan en potencia a las arrojadas en Hiroshima y Nagasaki, y que pueden ser suficientes para borrar de la faz de la tierra a Rusia”, escribe un diario moscovita. La posibilidad de que Georgia, el vecino del Cáucaso con el cual Rusia sostuvo una breve guerra en el 2008, sea recibida en la Otan, alarma al Kremlin.En 2011, un grupo de senadores republicanos llamó al gobierno de Barack Obama a respaldar a Georgia, “como futuro miembro de la Otan con una ubicación privilegiada para ubicar los sistemas antimisiles”, y el secretario de la Otan, Anders Fogh Rasmussen, dijo que en Chicago se hará una declaración “muy fuerte” de apoyo a Georgia.El futuro está en el PacíficoEn un artículo publicado en la revista Foreign Policy titulado “El siglo del Pacífico para Estados Unidos”, la secretaria de Estado Hillary Clinton delineó los objetivos estratégicos de defensa del Pentágono, y señaló que la región clave será el Asia y el Pacífico. A comienzos de año, el presidente Barack Obama presentó el programa “Fortalecimiento del liderazgo global: prioridades de defensa del siglo XXI”, en el cual propone fortalecer la presencia en la región del Asia y del Pacífico y en el Cercano Oriente.China se erige como un actor global de primera magnitud, al tiempo que potencia su poderío militar, y la perspectiva de que Irán desarrolle la bomba nuclear provoca nuevos temores en Europa, que se vería confrontada a un Medio Oriente lleno de armas nucleares.En palabras de un alto funcionario de la Otan, la Cumbre de Chicago será “quizás la más importante”, porque estamos viendo “cambios estratégicos en la distribución de fuerzas en el mundo”. La principal alianza militar deberá dar respuesta a estos nuevos desafíos.Tema Afganistán domina la CumbreEl tema de Afganistán marcó el inicio de la 25 Cumbre de la Otan en Chicago. El presidente Barack Obama advirtió que se avecinan días difíciles en ese país, aunque varios líderes de la alianza insistieron en que la coalición seguirá siendo eficaz pese a los planes de Francia de retirar sus tropas de combate antes de tiempo.Con la crisis económica mundial y un menor apoyo popular a la guerra como telón de fondo, los líderes mundiales trataban de adivinar el futuro de Afganistán cuando acabe la guerra en su territorio, los fondos para las fuerzas de seguridad y las próximas elecciones.Algunos asistentes se mostraron en contra de los planes del presidente de Francia, Francois Hollande, de retirar anticipadamente las tropas de combate, mientras que otros restaron importancia a las tensiones internas de la alianza. “No habrá prisa por salir”, dijo el secretario general de la Otan, Anders Fogh Rasmussen.

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