Por ley de Arizona, inmigración vuelve a ser tema de debate

Junio 25, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co | AP

La gobernadora republicana de Arizona, Jan Brewer, puso nuevamente sobre el tapete el explosivo debate en torno a la inmigración ilegal, sacudiendo el espectro político en un año electoral en el que los dos grandes partidos habían tratado de ignorar el tema.

De un plumazo, la gobernadora republicana de Arizona Jan Brewer puso nuevamente sobre el tapete el explosivo debate en torno a la inmigración ilegal, sacudiendo el espectro político en un año electoral en el que los dos grandes partidos habían tratado de ignorar el tema.Dos meses después de que Brewer rubricase una ley que ordena a la policía corroborar el status migratorio de toda persona sospechosa, el electorado se está enfocando nuevamente en este asunto, que se había diluido cuando falló una reforma en el Congreso en el 2007.Volvieron las manifestaciones. Surgieron demandas. Hay boicots contra Arizona. Más de 20 estados están analizando iniciativas similares.Las encuestas señalan que la seguridad en las fronteras y los indocumentados son otra vez una de las principales preocupaciones de los votantes."(El de los indocumentados) No es un problema solo de Arizona. Es de todo. La gente está furiosa", sostuvo Gary Widemann. "Hay que hacer algo".Widemann, de 59 años, sabe de lo que habla. Divide su tiempo entre Arizona, donde se calcula que viven unos 460.000 indocumentados, y Dakota del Sur, que tiene pocos hispanos pero depende mucho de los inmigrantes –legales o no– para el funcionamiento de sus plantas empacadoras de carne."La ley de Arizona reflotó la idea de que hay que hacer algo con nuestras fronteras", expresó Andrew Kohut, director del Centro de Investigaciones Pew, un organismo independiente. "Esta ley despertó nuevamente el interés de la opinión pública en un aspecto de este tema".Los políticos, incluido el presidente Barack Obama, buscan formas de lidiar con un tema que es una bomba de tiempo tanto para republicanos como para demócratas, especialmente en un año electoral en el que los dos partidos cortejan el voto hispano.Una encuesta de The Associated Press-GfK realizada este mes indicó que el 85% de la población considera la inmigración un tema importante, con un enorme alcance.Una frontera porosa y el aumento de los indocumentados afectan la seguridad nacional. Los inmigrantes son un componente vital de la economía, que realizan trabajos en los que se paga poco y hacen que bajen los sueldos en campos mejor pagados. Las escuelas, el comercio y casi todas las otras actividades tienen que adaptarse para servir comunidades con grandes colonias de inmigrantes. Entren en juego valores como la raza, la familia y las normas sociales.El líder de la bancada demócrata en el Senado Harry Reid, quien encara una dura batalla en la lucha por la reelección en Nevada, promovió una legislación que abre las puertas a la naturalización –algo que muchos consideran una amnistía– de unos 12 millones de indocumentados. Reid fue acusado de tratar de congraciarse con ese sector de la población y terminó dejando de lado el proyecto al ver que sus correligionarios no lo apoyaban.En Arizona, el secretario de Justicia Terry Goddard se opone a la ley pese a que la gran mayoría de los residentes la apoyan. El candidato demócrata a la gobernación trata de buscar la forma de enfrentar a Brewer en ese campo.Los candidatos republicanos también se encuentran en una situación delicada. Los conservadores quieren una política de mano dura, mientras que la industria agrícola teme que ello afecte sus operaciones y muchas empresas piden más visas para inmigrantes con conocimientos de tecnología.El senador de Arizona John McCain, probablemente el republicano que más firmemente respaldó la reforma a las leyes de inmigración hace tres años, ahora da prioridad a la seguridad en las fronteras. "Terminen el maldito cerco" , dice McCain en avisos publicitarios. En las internas republicanas McCain enfrenta a J.D. Hayworth, un férreo defensor de una mejor vigilancia de la frontera."¿Hubiera redactado yo este proyecto? Probablemente no", dijo McCain en una reciente entrevista. "Pero la realidad es que la gente se siente frustrada en Arizona porque el gobierno nacional no actúa".En California, la senadora demócrata Barbara Boxer, quien enfrenta a la republicana Carly Fiorina, se está dando cuenta de que su apoyo a la legislación de Arizona puede costarle votos entre los hispanos. Meg Whitman, candidata republicana a gobernadora, viró a la derecha durante las internas en lo que se refiere a la inmigración pero ahora corteja el voto hispano y dice que se opone a la ley de Arizona.Los hispanos son la minoría más grande del país y siguen creciendo a paso acelerado. Su voto es cada día más importante.Los demócratas siguen siendo los preferidos de los hispanos, pero no tienen su apoyo garantizado.El propio Obama ha tenido dificultades con este tema.Tildó de irresponsable la ley de Arizona. Al mismo tiempo, sin embargo, despachó otros 1.200 efectivos de la Guardia Nacional a la frontera con México para demostrar que considera importante detener el flujo de indocumentados. Obama apoya el proyecto de Reid, pero no lo tiene entre sus prioridades.La encuesta de AP-GfK indica que la mitad del país no ve bien su manejo de este tema.

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