Piñera, el otro rescatado

Piñera, el otro rescatado

Octubre 17, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Jorge Enrique Rojas, editor de Crónicas y Reportajes.
Piñera, el otro rescatado

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, habló el miércoles 13 de octubre de 2010, durante una rueda de prensa frente al yacimiento San José, cerca a Copiapó (Chile), al término de la exitosa operación de rescate de los 33 mineros atrapados.

El papel del mandatario chileno en el salvamento de ‘Los 33’ cambió su imagen de hombre frío. Rasgos del magnate que quería ser presidente.

Un calculador natural. Eso es para muchos. Hay quienes dicen que su permanencia en la zona del rescate, con esas apariciones de sonrisa templada ante las cámaras que transmitían el milagro en vivo, fue un truco de precisión quirúrgica. Quién sabe. Lo cierto es que dos meses atrás su imagen era diametralmente opuesta a la del tipo paternal y arriesgado que recibió a los mineros en la boca del socavón, vistiendo zapatos de goma y chaqueta de pescador. De acuerdo con una medición de la consultora chilena Cerc, tan sólo un día después de que ‘Los 33’ emergieran del infierno, el político que antes era tildado de frío y distante, pasó a tener una aceptación favorable del 76%. Piñera es economista de Harvard. Piñera conoce el efecto mediático al dedillo. Piñera era dueño de Chilevisión. El cálculo, si lo hubo, fue preciso.Tercero de cuatro hermanos e hijo de padres de orígenes asturianos y vascos, inicialmente estudió ingeniería comercial en la Universidad Católica de Chile y en el 73 ingresó a Harvard para cursar un posgrado en Economía. Su primer día de clases coincidió con el golpe de estado comandado por Augusto Pinochet; el suceso que partiría en dos la historia de su país fue seguido por el hoy presidente a través del televisor del nobel de economía Keneth Anow, que era su profesor. Aquella vez, en el apartamento del maestro, lo acompañaba quien es hoy su esposa, Cecilia Morel. Carlos Alberto Délano, uno de los mejores amigos de Piñera, cuenta la anécdota desprovisto de intención, pero hay en ella detalles puntuales en la vida del Presidente: primero, que desde entonces la televisión sería una constante en los momentos más determinantes de su vida. Y segundo, el hecho de que Cecilia ya estuviera a su lado; Piñera la había conocido cuatro meses antes. “Fue en un almuerzo campestre en mi casa y desde que la vio decidió que casaba con ella. Era muy linda, muy purita la Cecilia, y no lo pensó mucho. Él siempre ha decidido su futuro así”.El senador del Partido de Revolución Nacional, Alberto Espitia, dice que esa determinación es, quizás, el rasgo más distintivo en la personalidad del Presidente. Y una prueba de ello es que el 5 de agosto, el mismo día en que ocurrió el accidente en la mina San José, dio la orden de rescatar a los mineros aún sin conocer las especificaciones técnicas del operativo. Piñera es adicto al riesgo. Délano, amigo suyo desde la universidad, cuenta por ejemplo que el tipo era capaz de lanzarse en paracaídas sin haber terminado el curso; o de bucear sin fijarse si el tanque tenía oxígeno. Piñera también practicaba parapente. Piñera es dueño de un helicóptero.El primer mandatario chileno es poseedor de una fortuna inmensa. Los cálculos públicos sobre lo que guarda en el banco ni siquiera coinciden. Cuando llegó al poder, el pasado 11 de marzo, la revista Forbes lo situaba en el puesto 701 de los hombres más ricos del mundo. Para ese momento, de acuerdo con la publicación, su patrimonio era superior a los mil millones de dólares. Aquella riqueza, en parte, provenía de participaciones en la aerolínea LAN (cuyas acciones vendió un par de meses después de estar en la Presidencia), Chilevisión y en el club de fútbol Colo-Colo, aunque sus detractores digan que es hincha de la Universidad Católica.Para su círculo cercano y en concepto de algunos especialistas en economía, tiene una habilidad genética para hacer negocios. Sus enemigos y detractores, en cambio, dicen que no tiene corazón a la hora de hacer dinero. ‘Sebastián Piraña’, lo bautizó la propaganda negra en tiempos de campaña.Según una periodista de un diario chileno que prefirió no ser mencionada, la Presidencia era el último capricho que le hacía falta en su colección de excentricidades.Llegó a la política en el 89, cuando resultó elegido senador por Santiago. Pero la gestión del conservador fue muy criticada: de los 45 proyectos de ley que impulsó, sólo uno llegó a convertirse en ley. En el 2005 perdió la elección presidencial con Michelle Bachelet y contrario a lucir vencido, aseguró que aprovecharía aquella experiencia para fortalecerse. Piñera nació el 1 de diciembre del 49. Piñera es signo Escorpión. Los Escorpión son tercos. Y de metas firmes, proclama el zodiaco. Piñera es el primer presidente de la derecha en salir electo en medio siglo de historia.El mandatario de los chilenos no fuma. Ni bebe. Y duerme poco. El concejal Carlos Larraín, quien lo conoce desde sus épocas de senador, dice que por eso no le costó estar al pie del socavón durante las 30 horas que duró el rescate. “Creo que durmió dos o tres horas en todo ese tiempo. Y eso es natural en él”. Su único vicio es la Coca-Cola. Y una copa de vino por las tardes. No lo trasnocha la ropa fina. Ni los relojes. El helicóptero que tiene es de un modelo antiguo. Dicen que apenas tiene una obsesión: la historia. Y la lee de manera compulsiva. Al hacerlo utiliza una regla para subrayar lo que le parece importante. Utiliza lapiceros bic. Rojo y azul. Le gusta contestar el celular.Magdalena, la mayor de sus cuatro hijos, dice que aunque crean lo contrario, su papá es un hombre sencillo. Y que la imagen paternal y arriesgada que mostró durante el rescate no fue impostada. Entonces cuenta una anécdota; sucedió cuando ella era niña y la familia había ido de paseo el río Bio bío. Magdalena cayó a uno de los rápidos que intentaban sortear en una balsa inflable. El agua era blanca y espumosa y ella de pronto perdió el equilibrio. Entonces todo fue turbulencia y burbujas y esa violencia silente y sin tregua de las profundidades. Hasta que una mano la sacó del fondo. Era su padre. Sin pensarlo, sin saber qué le esperaba abajo, él también se había lanzado para rescatarla. Así es él.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad