Patricia tiene la palabra

Mayo 15, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Verónica Gómez Torres
Patricia tiene la palabra

Ángela Patricia Janiot, periodista y presentadora de CNN en Español.

Detrás de la periodista líder de las noticias de CNN en español hay una mamá de dos adolescentes, sensible y paciente.

1. De madre a madreHace ocho días exactamente Ángela Patricia Janiot se enfrentó a la entrevista más emotiva que ha realizado en su carrera como periodista y, según ella, una de las más difíciles.Sentada justo al frente suyo tenía a una mujer argentina, de más de 70 años, que llegó a Bucaramanga detrás del amor de su vida, hace ya 52 años. Era Zulmira Martinera, su madre.A diferencia de las entrevistas que está acostumbrada a hacer, en las que acorrala con un arsenal de interrogantes a los políticos más influyentes de Latinoamérica, esta vez Patricia dio una tregua. Le pidió a su invitada especial, al programa ‘Patricia Janiot Presenta’, que le hiciera una pregunta.“¿De lo que has aprendido de mí, qué es lo más importante para vos en la vida?”, le preguntó su madre. Como muy pocas veces le sucede frente a una cámara de televisión, esa vez la voz de la periodista de CNN en español se empañó. Pero luego de respirar profundo, respondió: “La bondad de su corazón, actitud positiva frente a la vida y paciencia”.Sí, paciencia fue la que tuvo su madre cuando se enamoró de su padre Roberto Janiot, futbolista profesional argentino, a quien esperó dos años en Buenos Aires para luego casarse y llegar a vivir a Bucaramanga, donde nació Ángela Patricia Janiot Martinera, en 1965. Paciencia también tuvo para dejar que su hija, de pequeña, cantara, bailara y encantara a los comensales del restaurante ‘La Carreta’, propiedad de la familia, descuidando en más de una vez sus tareas del colegio. “Eras traviesa y revoltosa”, le recordó su propia madre en aquella entrevista.Con acento gaucho, Zulmira rememoró esa vez que Ángela Patricia, inquieta por caminar con tacones, rodó por las escaleras. Sólo tenía 2 años. “Te partiste la lengua en dos. No podías hablar, ni comer, te cosieron. Pero creo que ese accidente no te impidió ser lo que sos hoy en día, ser tan conversadora y tan comunicativa con las personas”, contó. También fue paciente para aceptar que su hija incursionara en el modelaje y luego fuera Señorita Santander en el Concurso Nacional de Belleza de 1983. Quedó de virreina. La corona se la llevó la cartagenera Susana Caldas Lemaitre.“Ángela Patricia debía haber ganado ese reinado, era la candidata con el mejor cuerpo del concurso, era casi perfecto. Pero otros intereses estaban puestos ese año en el certamen, sólo por eso ella no alcanzó la corona”, recuerda Jorge Hernán Orozco, preparador de reinas. El resultado no fue tan desalentador para su padre, quien siempre se opuso a que participara en el reinado, pues temía que en un país como Colombia, no importara lo que ella hiciera en la vida, la gente la iba a recordar por algo tan efímero como un reinado. Pero el tiempo y los hechos han demostrado que ese no fue el caso de Ángela Patricia, quien siempre tuvo claro que no obtendría ningún trabajo sólo porque registraba bien en cámara o había pasado por un concurso de belleza. Así que estudió transmisión y producción de radio y televisión en el Colegio Superior de Telecomunicaciones en Bogotá. Se graduó en Comunicación Social de la Universidad de La Sabana y tiene un título en inglés de la Universidad de Cambridge. Sus primeros pasos en la presentación los dio en el Noticiero Criptón y el programa Testimonio, en el año de 1987. Pero al igual que su mamá la vida la llevó lejos de su país natal. En una escapada a Los Ángeles para visitar a su novio y actual esposo, el arquitecto argentino Miguel Yenos, dejó una hoja de vida en Univisión. La contrataron. Luego pasó a trabajar con el Canal 41 (latino) de Nueva York. Estando allí la llamaron de CNN en español, en Atlanta, donde se convirtió en la periodista líder de la cadena de noticias más importante de América Latina, y en Patricia Janiot, a secas. El ‘Ángela’ desapareció. Eso ya hace 14 años. Por lo menos cuatro o cinco veces al año viene a Colombia, “creo que tengo un pie en mi país”, dice. De eso no hay duda para el periodista Jorge Alfredo Vargas, quien fue su compañero en el Noticiero Criptón. “Angelita sigue hablando casi exactamente igual que cuando la conocí hace 25 años, habla con su santanderiano arrastrado. Conserva su buen humor, ella es burletera, con ella se pasa muy rico”, cuenta el presentador del Canal Caracol.Mientras está en Bogotá o Bucaramanga Patricia no puede dejar de comer yuca frita, arepa y ‘hogao’. Y cuando se encuentra con sus colegas, salir a bailar es uno de sus planes preferidos, según Jorge Alfredo, “le gusta que salgamos de rumba, que echemos cuentos. Aunque es impuntual, más que yo, no deja de ser un encanto de mujer”, añade.Sin embargo, para ella la mejor compensación de los años que ha estado lejos de su país natal, de sus padres y de su único hermano Roberto, ha sido haber hecho un excelente trabajo en el exterior. “Yo he tratado de compensar mi ausencia, tratando de que mi familia se sienta orgullosa de mí”, asegura.Además, la paciencia que aprendió de su madre la aplica hoy con sus dos hijos, Tabatha, de 16 años, y Tadeo, de 13. “A veces las mamás estamos muy pendientes de cosas que son intrascendentes. La paciencia ayuda mucho a mejorar las relaciones entre madre e hijos”, confirma. 2. Una periodista aguda No hay fórmula secreta para llegar, posicionarse y sostenerse durante catorce años como presentadora y periodista líder en la cadena de noticias más importante de América Latina. Patricia Janiot siempre la dice y la repite cada vez que se la preguntan: “Planeación, dedicación, persistencia y pasión por lo que se hace”. No en vano se define como una adicta a las noticias y considera un premio que la saquen del set. Algo de lo que no se puede quejar. Ha viajado por casi todo el continente americano informando sobre importantes acontecimientos, entre ellos elecciones presidenciales en Argentina, Colombia, Chile, México, Perú y Venezuela. Acompañó al Papa Juan Pablo II en las giras que hizo por América. Cubrió la toma de rehenes en la residencia del embajador japonés en Lima. Fue testigo de las violentas protestas que precipitaron la renuncia del presidente Raúl Cubas en Paraguay. Y transmitió los atentados del 11 de septiembre de 2001, en Nueva York.También estuvo en la Franja de Gaza e Israel cubriendo las elecciones que ganó el primer ministro Benjamín Netanyahuel, en el funeral de la princesa Diana de Gales y en las acciones bélicas en Kosovo e Iraq. Como ella misma dice, todo esto gracias a la palabra mágica CNN, que le ha abierto las puertas a todo un continente. Aunque tampoco le quita el crédito a su feminidad el hecho de haber conseguido una entrevista con Fidel Castro.“En medio de un enjambre de periodistas, -cuenta ella- aproveché que llevaba una blusa brillante y me moví por ahí de un lado para otro logrando llamar la atención”. Al acercarse, Castro la identificó en medio de tanta gente y le dijo: ¿Tú eras la que estaba por allá atrás caminando, chica? Y ¿Por qué, qué pasaba ahí o qué?, lo que propició un acercamiento y, por supuesto, una entrevista. “Tal vez si hubiese sido un hombre ni me habría notado. Lo reconozco”, comenta Janiot. Tener a Fidel Castro en frente por diez minutos ha sido uno de sus triunfos periodístico. Al que se suma haber puesto en aprietos con sus preguntas sobre derechos humanos al fallecido general Augusto Pinochet, haber incomodado al ex presidente Álvaro Uribe cuando le mostró un video en el que él mismo aseguraba que los planes para reformar la Constitución y hacerse reelegir eran puros chismes.Y no se ha salvado de los ataques de Hugo Chávez. En plena rueda de prensa en el Palacio de Miraflores, el mandatario venezolano le dijo: “Yo sé que tú lo dijiste porque yo te vi, y me dio tristeza. Te pido que lo aclares Patricia, si te dejan, porque tú no mandas en CNN”, refiriéndose a la noticia de que él iba a sacar tanques a la calle de no ganar el referendo. Patricia permaneció impasible ante la acusación y luego, en forma de broma, le agradeció a Chávez por la sintonía que CNN tenía en el Palacio. Mientras tanto, su madre Zulmira, en Bucaramanga, sufría por la agudeza de su hija frente a un mandatario. “Cuando hace preguntas un poquito fuertes, yo quisiera esconderme”, revela su fiel espectadora.Pero ella sale airosa, así como cuando los sucesos de último minuto la obligan a improvisar. “Tiene una capacidad de improvisación que puede durar horas, con coherencia y calma”, la describe Claudia Palacios, colega y compatriota de Patricia en CNN en español. De ese talento da cátedra. “Cuando CNN me invitó a hacer el casting yo estaba preocupada de que me pusieran a improvisar sobre un tema del que yo tuviera poca información, y el día que nos conocimos ella me dijo: ‘improvisa sobre lo que no sabes y sobre lo que es obvio. O sea, si se cae un avión y sólo sabemos el nombre de la aerolínea, di cosas como aún no se sabe cuántos pasajeros iban, estamos movilizando nuestros recursos para conseguir más información… y eso, haciéndolo con recato, funciona”, dice Claudia.Para Gustavo González, productor del mismo canal de noticias, trabajar junto a la colombiana es mantener un nivel de profesionalismo muy alto. “Es aguda, objetiva y directa. Dispuesta a tener un diálogo abierto sobre cómo mejorar el trabajo en equipo”, opina. Sin embargo, esa seguridad, a veces confundida con rigidez, que proyecta ante las cámaras, más de una vez se ha desvanecido cuando está fuera del aire. “La he visto llorar, ella es muy sensible. No pudo contener las lágrimas cuando miró las imágenes del atentado a las Torres Gemelas y las del terremoto de Japón. Hace poco lloró viendo la entrevista que le hizo a su madre, esa la conmovió mucho”, relata Marcela Andrade, productora senior, y quien hace parte el equipo de colombianos en CNN. Precisamente y a raíz de los episodios de dolor que pudo presenciar ese 11 de septiembre de 2001, Patricia decidió crear la Fundación Colombianitos. “Ante tanta desgracia, conflictos y malas noticias que cubrimos a diario, tenía que alimentar mi vida con cosas más positivas”, dice. Desde entonces divide su tiempo entre el set de noticias, su familia y el programa de la Fundación ‘Goles para una vida mejor’, que usa el deporte como herramienta de promoción de educación y prevención de violencia, en niños de escasos recursos del país.“Ella es una líder espectacular, siempre tiene a Colombianitos en su mente y su corazón. No hay semana que no nos tenga algún nuevo contacto o tenga una nueva idea que quiera implementar para ayudar a sacarlos adelante. Todos en la Fundación admiramos mucho su tenacidad y sencillez”, sostiene Ana Arizabaleta, directora de Operaciones de la Fundación.3. Entre-vistaDesde Atlanta, Estados Unidos, y minutos antes de entrar al set del noticiero CNN, Patricia Janiot atendió la llamada de El País. A pesar de la premura de la entrevista, su voz jamás reflejó ligereza, como si para ella el tiempo no importara cuando la voz de al otro lado del teléfono suena a su tierra natal.Con el tiempo son más los colombianos que se integran al equipo de CNN, ¿por qué somos tan apetecidos en esa cadena de noticias?Por la experiencia de haber trabajado en un país que genera tantas noticias, y de gran envergadura, en todos los aspectos, político, social y de orden público. Yo creo que estamos muy bien entrenados los periodistas colombianos. También creo que el hecho de tener un acento neutro, sobre todo a los que estamos en cámara, nos da una ventaja frente a otros colegas, y ese acento es apetecido en estos canales estadounidenses, pero ante todo reconozco que somos muy profesionales.¿Cómo es su relación con esos colegas y compatriotas?Muy buena, hace poco conocí a dos nuevas productoras colombianas que se unen al equipo de CNN, así que seguimos recibiendo a personas muy talentosas. La relación con Claudia Palacios, Juan Carlos López y Luis Carlos Vélez es maravillosa, todos nos ayudamos. Además, quiero que sepan que hay muchísimos más colombianos fuera de cámara.Tengo entendido que usted mira noticieros colombianos, ¿cómo ve a la nueva generación de periodistas?Sí, veo y leo noticias de Colombia constantemente, no me desconecto de mi país. Me encanta, me parece que están a la par de cualquier noticiero internacional, que tienen un cubrimiento nacional envidiable. Disponen de avances tecnológicos que son muy equiparables a los que utilizamos acá. En esta profesión, como en todas, hay que reinventarse permanentemente y Colombia va por buen camino.¿Cómo califica el tratamiento que le ha dado CNN a la muerte de Osama Bin Laden, frente a la de los noticieros colombianos cuando se ha dado de baja a jefes de las Farc?La filosofía de CNN es no caer en el amarillismo, no tenemos imágenes de Bin Laden, y si la tuviéramos las presentaríamos borrosas. Esas imágenes hieren la susceptibilidad de muchos televidentes. Como medios hay que tener un poquito más de sentido común y entender que esas fotos no son agradables para quien está en su casa muy tranquilo viendo televisión. En eso, como periodistas somos más cuidadosos.¿Cree que el periodista va a perder protagonismo personal por el avance de la tecnología, con blogs y redes sociales?No importa en qué medio ni plataforma, ni qué revolución tecnológica siga avanzando, la audiencia va a regresar a las fuentes de información que le resultan confiables. El gran talón de Aquiles de ese periodismo ciudadano es la credibilidad, hay muchos espacios donde se lanza información sin ser corroborada. Creo que mientras que nosotros nos mantengamos fieles a la esencia de lo que hacemos, vamos a tener cabida en esta revolución tecnológica. Aunque hayan grupos de opinión y diferentes voces que han cautivado audiencia, se van a imponer los medios que son confiables, que no van a lanzar una información al aire sin haberla verificado, sólo porque lo pueden hacer y es gratis.Ha logrado hacer una carrera exitosa en un canal de noticias muy importante, ¿Cuál es su siguiente reto como periodista?Me encantaría hacer programas especiales como el que hice en el Día de la Madre, que tuviera más tiempo para analizar un tema en detalle, y creo que eso puede llegar muy pronto, un programa de debates, de entrevistas, eso complementaría mucho lo que hago a diario en los noticieros.¿A qué líder político le gustaría volver a entrevistar?A la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, porque pasa por un momento muy especial, se están acercando las elecciones presidenciales y ella se ve como la figura del Peronismo, que va a buscar la reelección, además acaba de salir de un momento muy difícil de su vida, la pérdida de su esposo, y no ha hablado desde entonces. Cuando la entrevisté tuve una conversación muy grata con ella, es una mujer con muchísimo carácter, que defiende sus ideas sin importar las consecuencias y me mostró que es válido luchar por lo que uno quiere.¿Y a quién definitivamente no le gustaría volver a tener como entrevistado?Al ex presidente de México Carlos Salinas de Gortari, porque me pareció que es el político tradicional que no se arriesga, que no dice lo que realmente piensa, que no contesta lo que se le pregunta, no fue nada revelador. Fue una conversación muy impersonal.¿A qué personaje de la historia le hubiera gustado entrevistar?A Mijaíl Gorbachov. Está vivo pero es un personaje histórico.¿Y hay alguna entrevista que la haya marcado?Una de las entrevistas que disfruté muchísimo porque se dio en un contexto perfecto para mí, fue la que le hice al general Augusto Pinochet. No por el contenido mismo de la entrevista sino por lo que representaba el personaje, por lo difícil que fue conseguirlo y por la repercusión que tuvo la entrevista, a partir de sus respuestas. La disfruté porque como buen militar contesta lo que se le pregunta. Por ejemplo, cuando yo lo presionaba por el tema de los derechos humanos y las desapariciones, decía: ‘Señorita, en un país de doce millones de habitantes, que mueran dos mil no es nada’. Eso fue algo que le costó una demanda de la asociación de familiares de los desaparecidos.¿Cómo ha logrado equilibrar sus papeles como madre, esposa y profesional?Es una carrera constante. Es un trabajo de malabarismo, porque hay que ser muy organizado, muy estructurado para saber a qué cosas darle prioridad en la vida. Aunque hoy en día estoy más tiempo con mis hijos que antes, porque mis horas de trabajo han cambiado, en el día trabajo y en la noche estoy con mi familia. Trato de que los momentos en familia sean eternos, y me reivindico el fin de semana por el tiempo que no estoy con ellos.¿Estando en un medio donde son testigos de las noticias que se generan en Latinoamérica, le ha tocado defender al país de quienes nos estigmatizan de violentos?Gracias a Dios muy pocas veces y cada vez menos, y la última fue hace mucho tiempo. La semana pasada que estuve en Colombia me sorprendió ver que la mayoría de las personas que venían en el avión eran extranjeras. Yo creo que ya no es un país al que se tenga miedo de ir y creo que defender a Colombia es muy fácil porque es un país maravilloso, de gente hermosa. Debemos sentirnos orgullosos de todo lo que hemos logrado a pesar de todos los obstáculos que hemos superado y que debemos seguir superando .¿Entonces volvería a vivir en Colombia?Sí creo. Más adelante por supuesto, me encantaría regresar, a quién no le gustaría volver a vivir en su país. Eso sí, antes tengo que convencer a mi marido, porque a mis hijos ya los convencí, con ellos creo que ya parte del trabajo está hecho.Al banquillo”Yo creo que el Presidente Álvaro Uribe estaba un poco incómodo con las preguntas, porque no eran preguntas de prensa de Palacio. Sin embargo, él contestó muy bien, es un hombre que es dueño de la palabra y que tiene una capacidad de expresión y claridad de pensamiento. Obviamente, en Palacio hubo malestar porque decían que no les había advertido sobre el video”.

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