Pakistán: los estigmas que dejó la muerte de Osama

Pakistán: los estigmas que dejó la muerte de Osama

Mayo 14, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Diego Muñoz, corresponsal de El País, España
Pakistán: los estigmas que dejó la muerte de Osama

Abottabbad. Los últimos reportes de EE.UU. señalan que la mansión en la que vivía Osama bin Laden en Pakistán era uno de los mayores centros de operación de Al Qaeda.

Mientras los talibanes atacan el país, EE.UU. sospecha de sus nexos con Al Qaeda. Panorama.

Vestido de camisa blanca de seda, con un pantalón caqui y sandalias, Shamir Baibahn se mueve todo el día por la calle de Lavapiés en pleno corazón de Madrid, entre un locutorio y una venta de kebab, sus dos negocios en España desde hace tres años. Nació hace 36 años en un pueblo en la provincia de Panyab en Pakistán, palabra que en lengua urdu significa “tierra de pureza”. Era entonces un país casi nuevo, que tras el fin de la intervención inglesa en 1947, empezó a formarse con algunas provincias de religión musulmana que decidieron separarse de la India. Shamir es uno de los hombres populares en el barrio español, sobre todo, desde que un grupo de soldados de EE.UU. asaltara una casona en Abbottabad, muy cerca de Islamabad, y matara al líder de Al Qaeda Osama bin Laden. Al igual que a muchos en el mundo, a Shamir lo ronda la duda, de porqué Bin Laden, vivía en una casa rodeada de edificios militares. “Resulta extraño que los servicios de espionaje de mi país no lo hubieran detectado antes, pero creo que en muchas circunstancias puede ser normal, porque nadie piensa que vaya a esconderse justo en este lugar y pasar como un comerciante de armas, como un mercader, sin llamar la atención, pero también pienso que hay un sector del ejército que pudo haber ayudado para que eso sucediera”.Shamir no quiere hablar más, dice que es peligroso que sus dudas aparezcan en la prensa. Pero en lo poco que ha dicho hay una teoría que se comparte en gran parte del mundo, la duda sobre la efectividad del poderoso servicio de espionaje pakistaní y de paso, que hay una facción de las fuerzas armadas que podría estar ayudando de alguna forma a los grupos terroristas como Al Qaeda.La zona de guerraEl historiador español Eduard Caletti, opinó que “cómo explicar que Bin Laden escogiera este lugar plagado de militares de alta graduación, algunos de ellos en retiro, para esconderse cuando el mundo entero le buscaba. Está claro que hay una parte del ejército que ha apoyado y guiado siempre a los islamistas, que les han favorecido, en un afán por desestabilizar la zona de Cachemira que disputa con India. Pakistán ha apoyado siempre bajo la mesa a grupos terroristas que ahora buscan desestabilizar la zona. No es extraño entonces que se escondiera allí Osama bin Laden”. Según Alberto Priego, profesor de la Universidad de Londres, Pakistán es uno de los pocos países en el mundo que puede causar tanta desestabilización, mucho más al ser controlado por tribus y grupos de poder muy radicalizados. Una muestra de ello, son varios de los ataques terroristas de los últimos años, al final, acaban teniendo un vínculo con este país.“Un informe de 2005 del Departamento de Estado de los Estados Unidos aseguraba que Al Qaeda tenía entre sus planes hacerse con el control del país después de haberlo intentado en Sudán y Afganistán. Buscaban hacerlo con Pakistán, un país caótico y nuclear, ya que es de los pocos países que tienen armamento nuclear, y que en este sentido, es apoyado por los países musulmanes. Y porque, sin duda, tiene una ubicación estratégica importante, con el Mar Arábigo, India, Irán y Afganistán”, indicó Priego.Y a esa desestabilización se le sumaron ahora las promesas de los seguidores de Osama para vengar su muerte. Los talibanes, afines a Al Qaeda, causaron la muerte de 88 personas y dejaron 120 heridos en Shabqadar, en la frontera entre Pakistán y Afganistán.El ataque fue perpetrado por dos suicidas con bombas que llegaron hasta un centro de entrenamiento militar. Los terroristas manifestaron que los atentados estaban planificados contra estadounidenses residentes en Pakistán.Hasta no hace mucho en Pakistán no había atentados terroristas, sin embargo, desde 2008 se han repetido una y otra vez, y el turismo, que era una de las pocas entradas que tenía el país, se alejó de una vez por todas ante el miedo implantado por los islamistas. En uno de esos ataques, el 20 de enero de 2008, un camión cargado de explosivos fue empotrado contra el lujoso hotel Marriot, causando la muerte de 52 personas.Los errores se paganAsad Munir, ex jefe de la Dirección de Inteligencia Inter-Services en Peshawar, ISI, entre 2001 y 2003, es uno de los que más ha rechazado la idea de que una parte del ejército tuviera intenciones de ocultar a Bin Laden.“Ha sido un error, el más grande error que hayamos cometido -explicó- pero un error, como el que pudieran cometer en otro lugar, en otro país”.Para su colega, el también director de ISI entre 1987 y 1989, Hamid Gul, la versión es la misma, un error garrafal, porque “en esta profesión, se cometen errores como este”.Fue en estos años de Gul, cuando terminaba la invasión de la Unión Soviética a Afganistán, que los servicios secretos pakistaníes entrenaron, con el apoyo de Estados Unidos y Arabia Saudita, a unos 80.000 afganos para combatir a los soviéticos en una especie de “guerra santa” que de alguna manera impulsó al propio Osama bin Laden. De hecho, muchos de aquellos combatientes hoy hacen parte de Al Qaeda.“Lo que más nos ha dolido en todo este asunto -agrega Asad Munir- es que Estados Unidos haya dicho que no nos ha avisado de la operación por temor a que se le avisara al propio Bin Laden, eso nos ha dolido mucho, a los pakistaníes y a los cientos de agentes que operan sobre el terreno, que arriesgan sus vidas”.Pero la Casa Blanca no lo estima así, mucho menos cuando al ver las cintas, los cds y leer el libro de anotaciones de Bin Laden, se da cuenta que en lugar de una casa cualquiera, allí funcionaba el centro de operaciones de Al Qaeda.Jay Carney, el portavoz de la Casa Blanca, manifestó que “nuestro propósito fue hacer el trabajo que los pakistaníes no quisieron o no pudieron hacer y el presidente Barak Obama lo había dicho desde el 2008, que no dudaría en intervenir en Pakistán si ese país no era capaz de hacerlo. Hemos contado con la valiosa ayuda de Pakistán, hemos detenido en ese país, más terroristas que en cualquier lugar del mundo, pero este era nuestro trabajo”.

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