Ocho preguntas clave para entender el día crucial de Venezuela

Ocho preguntas clave para entender el día crucial de Venezuela

Diciembre 06, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Juan Francisco Alonso / corresponsal de El País en Caracas
Ocho preguntas clave para entender el día crucial de Venezuela

El pasado jueves, con motivo del cierre de la campaña electoral, muchos simpatizantes de la oposición salieron a las calles para expresar su optimismo ante el posible triunfo de los candidatos agrupados en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

¿Qué está en juego en las elecciones de este domingo? ¿Por qué Maduro tiene miedo? Se lo explicamos.

Hoy, 19,4 millones de venezolanos están convocados a las urnas para renovar a la unicameral Asamblea Nacional, en unos comicios que tanto el chavismo como la oposición consideran cruciales para el futuro del  país.

“Vamos a una batalla histórica, que nadie se confíe, que nadie se apendeje, vamos a una batalla vital para el futuro”, declaró el presidente Nicolás Maduro.

En similares términos se pronunció el secretario ejecutivo de la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Jesús Torrealba, quien le dijo a El País: “El impacto político que tendrá una victoria de la oposición  será de tal magnitud que  abrirá procesos políticos en el país y en el oficialismo, pues marcará el inicio del final, en cámara lenta, de una hegemonía decadente”.

¿Qué está en juego en esta cita electoral? ¿Qué importancia tiene el Parlamento en el sistema político del vecino país? ¿Qué implicaciones tendría que gane la oposición  o el oficialismo? ABC sobre los comicios de hoy.

Los venezolanos están llamados a elegir de entre 1799 candidatos a los 167 miembros de la Asamblea Nacional, la cual ha sido dominada por el oficialismo desde que en el año 2000 fuera elegida la primera, que sustituyó al anterior Congreso de la República,  el cual, como en la mayoría de los países del continente, era bicameral.

La Asamblea Nacional, de acuerdo con el Artículo 187 de la Constitución, es la encargada de legislar,  proponer enmiendas o reformas a la Carta Magna y ejercer la función de control sobre el Gobierno y la Administración Pública.

También puede decretar amnistías, aprueba el presupuesto nacional y créditos adicionales a este, da el visto bueno a contratos de interés nacional y acuerdos y convenios con otros países, y escoge a los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y al Fiscal, el Contralor y el Defensor del Pueblo.

En Venezuela rige un sistema mixto, mediante el cual los electores deberán como mínimo emitir dos votos: uno para escoger a los candidatos lista, y otro para escoger a los diputados uninominales (por nombre y apellido). Por la primera serán seleccionados 51 legisladores y por la segunda 113 y a ellos habrá que agregarles tres representantes de los indígenas, como manda el Artículo 186 de la Constitución.

Ese mismo artículo establece que cada estado tendrá obligatoriamente tres diputados. Además, hay que dividir la población de cada entidad por el 1,1 % para determinar cuántos otros representantes le corresponden por su población. Estos últimos, después son distribuidos en las 87 circunscripciones en las que está dividido el país.

La Ley Orgánica de Procesos Electorales (Lopre) faculta al Consejo Nacional Electoral (CNE) a construir las circunscripciones discrecionalmente. En el 2010, el CNE  unió parroquias y municipios donde siempre  gana el chavismo con otras de la misma tendencia, esto explica por qué en las elecciones de ese año, pese a haber tenido el 47 % de los votos, el oficialismo se hizo con 59% de las curules.  

Este año el CNE volvió a cambiarlas, pero para alterar la cantidad de diputados que eligen, bajo la excusa de que su población disminuyó o aumentó, adjudicando más diputados a zonas  chavistas. Un ejemplo de esto  ocurrió en el circuito 2 de Miranda, formado por los municipios Baruta, Chacao y El Hatillo y la parroquia Leoncio Martínez, de Sucre, al que le quitaron uno de los dos diputados que escogía y se lo dieron al circuito 5 del mismo estado.

La mayoría de los sondeos dan una ventaja de entre 20 y 30 puntos de ventaja a la MUD sobre el llamado Gran Polo Patriótico. Sin embargo, debido a que el sistema no es proporcional, se estima que la oposición podría tener entre 84 y 100 diputados, mientras que el chavismo tendría entre 83 y 67.

Con la mayoría simple (84-101), la oposición no solo podría quedarse con la directiva y las presidencias de todas las comisiones del Parlamento, como en el último lustro lo hizo el chavismo, sino que además podría aprobar leyes, aprobar créditos adicionales, citar a comparecer a los ministros y destituir a aquellos que se nieguen a hacerlo. 

Incluso, podría modificar la conformación del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), pues la ley faculta al Parlamento a suspender, con mayoría simple, a los magistrados que hayan falseado datos a la hora de postularse.

 De obtener la mayoría calificada de 3/5 partes (más de 101 diputados), podría negarle poderes al Mandatario para legislar y con las 2/3 partes (111 diputados) podría reformar la Constitución o aprobar leyes orgánicas.

Hay quienes temen que pretenda vaciar de competencias a la Asamblea, pero podría recuperarlas. El escenario más probable es que el TSJ anule algunas iniciativas de ley, lo cual podría provocar un conflicto entre poderes.

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