"No hubo gente gritando, todos pensábamos que sería un aterrizaje normal": Erwin Tumirí

default: "No hubo gente gritando, todos pensábamos que sería un aterrizaje normal": Erwin Tumirí

El técnico aéreo, Erwin Tumirí, habló desde Bolivia sobre el accidente del avión de LaMia en el que perdieron la vida 71 personas. Desmintió las versiones anteriores sobre el siniestro.

"No hubo gente gritando, todos pensábamos que sería un aterrizaje normal": Erwin Tumirí

Diciembre 05, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Elpaís.com.co | AFP

Erwin Tumiri, sobreviviente al siniestro aéreo en el que murieron los jugadores del Chapecoense, periodistas y miembros de la tripulación.

El técnico aéreo, Erwin Tumirí, habló desde Bolivia sobre el accidente del avión de LaMia en el que perdieron la vida 71 personas. Desmintió las versiones anteriores sobre el siniestro.

"Fue como una pesadilla. Nadie sabía lo que estaba pasando, pensábamos que era un aterrizaje normal", dijo Erwin Tumirí, uno de los sobrevivientes al siniestro del avión de LaMia en el que murieron 71 personas, entre los que estaban jugadores del Chapecoense, periodistas y miembros de la tripulación.

Tumirí, quien fue rescatado por la Policía, fue dado de alta de la clínica en la que estaba y trasladado a su natal Bolivia, donde se reencontró con su familia.

Desde allá, Tumirí desmintió las versiones sobre el protocolo que siguió para salir con vida del siniestro y otros detalles de lo ocurrido minutos previos al accidente. Dijo que no fue cierto que las personas corrieran y gritaran antes del accidente y que tampoco se puso una maleta entre las piernas y se ubicó en posición fetal.

"Nadie supo lo que estaba pasando, todos creíamos que íbamos a aterrizar porque el piloto ya lo había anunciado y estábamos esperando eso", sostuvo Tumiri.

El técnico aeronaútico de 25 años y su compatriota boliviana, la azafata Ximena Suárez, sobrevivieron al accidente junto a otros cuatro pasajeros. 

"Todo fue muy rápido, de un momento a otro vibró el avión, se apagaron las luces y se prendieron las de emergencia. Ni me puse en medio de maletas ni hubo gente gritando levantándose de sus sillas como dijeron por ahí", señaló.

Fue la azafata que le alertó que "algo está pasando", relató, y "luego se apagó toda la luz y en cuestión de minutos comenzó a vibrar (el avión) y pasó directamente el impacto. Sentí como una hojalata doblándose, sentí el golpe y ya desperté boca abajo en una pendiente", de donde fue rescatado por brigadistas colombianos.

"Fue como una pesadilla. Me levanté del suelo y empecé a caminar como entre sueños. Vi a Ximena, ella estaba atrapada entre plásticos, le agarré de su mano y empecé a gritar para ver si escuchaba a alguien, pero no oía nada. Estaba lloviendo y había fango. Yo veía algo que me hacía pensar en el aeropuerto y vi un bosque y pensé en caminar hacia allá. Casi no recuerdo bien, apenas están llegando los recuerdos", dijo en diálogo con Blu Radio.

Mientras, el gobierno boliviano encontró indicios de irregularidades en el funcionamiento y operaciones del avión Lamia, según el ministro de Obras Públicas y Servicios, Milton Claros. Como primera medida destituyó a altos funcionarios aeronaúticos y abrió querella contra la técnico que dió luz verde al vuelo.

Una de las principales hipótesis que se maneja es que el avión se precipitó a tierra porque se quedó sin combustible a poco de llegar al aeropuerto de Rionegro, que sirve a Medellín.

Lamia dijo en Bolivia que la nave, un BA-146 modelo RJ85, debió haberse reabastecido de combustible en el poblado boliviano de Cobija, en el extremo norte del país, para continuar su ruta hacia Colombia.

Sobre las versiones del combustible, Tumirí dijo que no sabe lo ocurrido, pero que él tenía pendiente que se abastecerían de combustible en esa ciudad.

Narró que como no hicieron escala para abastecerse de combustible, sino que siguieron directo hasta Medellín, él pensó que seguramente los pilotos sabían lo que hacían. Aclaró que él no podía calcular hasta qué trayecto tendrían combustible, pues esa es una labor del despachador.

[[nid:599268;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2016/12/chapeco_0.jpg;full;{Chapecó recibió el sábado los cuerpos de sus futbolistas muertos en un accidente aéreo de Medellín, para rendirles un tributo multitudinario en el estadio donde este pequeño equipo del sur de Brasil había ganado notoriedad continental.AFP-El País}]]

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad