Mueren al menos 30 civiles en un bombardeo de la Otan en Afganistán

Noviembre 03, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co / AFP

Tras el bombardeo, decenas de familiares de las víctimas se congregaron ante la oficina del gobernador en una manifestación. Un bebé de tres meses también murió.

Al menos 30 civiles muertos, entre ellos varios niños, y 25 personas heridas dejó este jueves un bombardeo de la Otan en la provincia afgana de Kunduz. 

El bombardeo provocó manifestaciones en la ciudad de Kunduz, capital de la provincia homónima, en el norte del país. Decenas de familiares de las víctimas se congregaron ante la oficina del gobernador, llevando consigo los cuerpos de niños fallecidos. 

"Tengo el corazón roto. Perdí a siete miembros de mi familia. Quiero saber por qué murieron esos niños inocentes. ¿Acaso eran talibanes?", lamentaba Taza Gul, un obrero de 55 años. 

"Las fuerzas afganas y las tropas de la coalición llevaron a cabo una operación conjunta contra los insurgentes talibanes", indicó a la AFP Mahmud Danish, portavoz del ejecutivo provincial. 

Un portavoz de la policía, Mahmoodulá Akbari, precisó que entre las víctimas hay un bebé de tres meses de nacido. "Estaban durmiendo cuando su casa fue atacada por las tropas de la coalición", explicó. 

En un breve comunicado publicado en Twitter, la Otan confirmó haber bombardeado Kunduz, feudo de la insurrección afgana, "para defender a fuerzas aliadas que estaban siendo atacadas". La organización indicó que "todas las bajas civiles serán objeto de investigación". 

El ataque se produjo en la periferia de Kunduz en las primeras horas de este jueves, poco después de que dos soldados estadounidenses y tres miembros de las fuerzas especiales afganas murieran en una operación contra los talibanes en la misma provincia. 

Los dos acontecimientos muestran la creciente inseguridad en la capital provincial, un mes después de que los talibanes intentaran conquistarla por segunda vez en el último año. 

Los soldados fallecidos fueron atacados mientras ayudaban a las tropas afganas a "despejar una posición de los talibanes en el distrito de Kunduz", indicó la Otan en Afganistán. 

"Esta pérdida nos rompe el corazón", escribió el general John Nicholson, quien dirige las fuerzas estadounidenses y el conjunto de la operación de la Otan en Afganistán.  

A unos días de la elección presidencial en Estados Unidos, el suceso recuerda que el próximo presidente, bien sea Hillary Clinton o Donald Trump, tendrá que gestionar el largo conflicto iniciado en 2001, sin ninguna solución a la vista, una cuestión que apenas se abordó durante la campaña. 

Desde la retirada de la mayoría de las fuerzas occidentales a finales de 2014, la operación Resolute Support cuenta con 12.000 hombres, entre ellos cerca de 10.000 estadounidenses, que se encargan de formar, aconsejar y asistir a los soldados afganos. 

Desde que el presidente Barack Obama extendió en junio el mandato de sus tropas en el país asiático, la aviación estadounidense bombardea posiciones para proteger a sus aliados afganos o frenar el avance de los insurgentes talibanes. 

Las tropas afganas, que combaten a los talibanes en primera fila desde el final de la misión de combate de la Otan hace casi dos años, sufren enormes pérdidas, a pesar de los comunicados entusiastas de la organización trasatlántica sobre sus avances. 

En 2015, murieron unos 5.000 soldados afganos y, en 2016, las pérdidas son todavía más preocupantes: 5.523 muertos entre el 1 de enero y el 19 de agosto, según el Inspector General para la Reconstrucción de Afganistán, un organismo estadounidense. 

A modo de comparación, el ejército estadounidense perdió a 2.000 soldados en combate desde su invasión de Afganistán en 2001. 

Los talibanes, que lanzaron varias ofensivas a través del país, parecen haber convertido Kunduz en uno de sus principales objetivos estratégicos. 

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