México llora

Agosto 30, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Homero Hinojosa | Columna

Mi país, México, no escapa de la violencia. Pero mi ciudad, Monterrey, la vive de manera más intensa por estos días.Amigos y colegas colombianos describen a esta urbe norteña como el Cali o Medellín de hace unos años, agobiados entonces por manifestaciones de la violencia. El jueves por la tarde un comando atacó e incendió un casino de apuestas en Monterrey. Noticias como esta nos golpean a los mexicanos de una manera muy especial. Y con el Internet, las redes sociales y la tecnología nos contagiamos más rápidamente de la carga emocional que representan. Pareciera como si nos uniéramos a una corriente colectiva de sentimiento e indignación, en donde expresamos, no sólo nuestro dolor, sino también nuestros deseos de hacer algo en una especie de clamor colectivo por justicia.Lo que pasa en Monterrey, en México y en el mundo corre hoy rápidamente por el Internet y cobra en nuestras vidas un nuevo significado. Noticias como ésta ya no las buscamos, sino que nos llegan, las vemos, les damos un copy, las compartimos, otros las comparten... Y empieza todo un maratón viral de expresión colectiva. Lo ocurrido en Monterrey ha levantado, por ejemplo, diversos puntos de vista que nos llegan vía e-mail, que nos topamos al navegar en la Web o que nos postean amigos en el Facebook. Muchos condenan a las autoridades que han solapado a las mafias. Otros simplemente lamentan lo ocurrido y se congracian con las familias de los difuntos. Y unos más, se atreven a resposabilizarnos a usted y a mí de haber dejado escalar el problema sin haberlo frenado a tiempo (se dice fácil, pero no es tan sencillo).Esta es la riqueza y el valor que nos han traído los nuevos medios y que representa parte fundamental de la evolución de nuestra conciencia humana y nuestros pensamientos colectivos.Esta es la nueva realidad. Son tiempos en que estamos hoy hiper-conectados y expuestos a una especie de “infoxicación” de la que pocos se salvan. Como en todo, hay informaciones dolosas, sentimientos encontrados y noticias que entristecen o alivian. *Periodista y consultor.

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